La hoja que tenés que llevar en la cartera para atraer la riqueza en 2026
Esta especie asociada históricamente al triunfo y la gloria se utiliza en rituales específicos de limpieza energética; las razones por las que es recomendada por el Feng Shui
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Las creencias populares y las disciplinas orientales convergen en la utilización de elementos orgánicos para gestionar la energía monetaria y propiciar la buena fortuna en el ciclo venidero. El laurel, más allá de su función gastronómica, ocupa un rol central en estos rituales de prosperidad debido a su carga simbólica histórica asociada al triunfo. Expertos en espiritualidad recomiendan la incorporación de este follaje en los accesorios de uso cotidiano como método para activar la abundancia material.
El procedimiento para atraer la abundancia
La disciplina del Feng Shui establece pautas precisas para el uso de esta planta como imán de capital. La indicación principal consiste en colocar un par de hojas de laurel en espacios de guardado personal, como la cartera o la mochila. La selección del ejemplar resulta crucial: las hojas deben conservar su frescura y estructura completa para garantizar la efectividad.

Existe una metodología específica para potenciar este acto. El individuo limpia la hoja, la toma con ambas manos y cierra los ojos para iniciar un proceso de mentalización enfocado en la llegada de la riqueza. Tras este ejercicio de intención, deposita el elemento en un bolsillo donde exista dinero físico. El laurel actúa en este contexto como un talismán necesario para atraer todo lo bueno.

Resulta indispensable cambiar las hojas cada mes para renovar las energías depositadas y evitar el estancamiento. Este ejercicio habitual centra la atención mental en las metas económicas deseadas.
Para el caso específico de la billetera, el ritual presenta una variante. Se recomienda poner tres hojas y doblarlas junto con un billete. Esta disposición cumple una función triple: sirve de protección, atrae el dinero y fomenta el bienestar en el amor y la salud. Una regla fundamental acompaña este proceso: hay que evitar que la billetera permanezca vacía, pues esa condición podría manifestar carencia.
El origen histórico del laurel
La reputación del laurel como elemento de fortuna posee sustento académico. Una investigación de Javier Salazar Rincón, de la Universidad en La Seu d’Urgell, España, rastrea el uso de esta planta hasta la antigua Grecia. En aquel periodo se empleaba para honrar hechos destacados y venerar a las deidades. La sociedad de la época la adoptó como símbolo de poder, triunfo militar y gloria.

La mitología vincula esta especie al dios Apolo. La narrativa clásica cuenta que la ninfa Dafne se convirtió en laurel para escapar de una persecución divina. El Señor de la naturaleza y la profecía proclamó entonces la planta para su culto.
Las visiones proféticas y los registros clásicos
El uso místico del laurel antecede a los rituales modernos. En los primeros siglos, las sacerdotisas y pitonisas lo elegían como ingrediente para sus pociones y para alcanzar visiones proféticas. El médico y botánico griego Dioscórides documentó estas creencias en el capítulo 86 del Libro I.
El texto antiguo recoge una leyenda fundacional sobre la conexión entre esta planta y la divinidad: “[…] (según cuentan las romanas historias) un águila enviada de Júpiter dejó caer en el regazo de Drusilla, mujer de Augusto, una gallina muy blanca, la cual llevaba en el pico un ramillo de laurel cargado de bayas muy olorosas; el cual, plantado, multiplicó después en grande abundancia. Coronaban también con laurel, antiguamente, a todos los vencedores, y, como el olivo, era señal de paz, así siempre el laurel significaba victoria”.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.













