1 minuto de lectura'

Es elegante, sin lugar a dudas, pero lo que hizo que el mundo se enamorara de la reina Máxima (47) fue, a todas luces, su espontaneidad. Días atrás, la soberana de los Países Bajos visitó la fábrica de la cerveza Bavaria, en la localidad de Lieshout (a 116 kilómetros de Ámsterdam), y volvió a sorprender a todos con su personalidad arrolladora. De visita en la planta donde se fabrica una de las cervezas más popularesde Holanda desde hace trescientos años, Su Majestad no dudó en sacrificar su sofisticado look –pamela, incluida– por un guardapolvo naranja, zuecos de goma… y hasta una redecilla en el pelo. ¿El motivo? Cumplir con las medidas de seguridad necesarias para poder recorrer, junto con uno de los jefes de la planta, la sala donde se embotella la famosa cerveza. Tras el recorrido, la mujer del rey Guillermo Alejandro (53) brindó por el aniversario ¡y no dudó en hacer "fondo blanco"!.





1Una familia rescató un cachorro en una zona rural, pero después se llevó la sorpresa de su vida
2Quiso adoptar un golden pero el destino lo cruzó con una perra especial: “No avisó sobre la gravedad de su dolor”
3Cómo descubrieron Minanbé, una ciudad maya oculta en la selva con una pirámide y 14 monumentos
4El antiguo método chino que ayuda a calentar la cama antes de acostarse






