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Los gatos no tienen siete vidas, tienen una y hay que cuidarla. Febrero es reconocido como el mes del gato y, para aprovechar la oportunidad, la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal lanzó una campaña para concientizar sobre los hábitos saludables de estos animales, ya que la mayoría de las casas de la Argentina cuenta con esta mascota.
Por este motivo, para derribar el mito de las siete vidas de los gatos, la organización dio a conocer siete curiosidades sobre la alimentación de los felinos, para hacer que esta sea más saludable y nutritiva.
Los especialistas aseguraron en un comunicado que los gatos deben ingerir pequeñas cantidades de comidas varias veces en el día y, más que nada, alimentos secos. Por este motivo, los felinos pueden llegar a consumir de 10 a 20 porciones en 24 horas, lo que debería representar 23 calorías por cada comida.
En este sentido, expresaron que tienen la capacidad de comer a voluntad ya que ellos mismos son quienes regulan la ingesta.

Los gatos pueden detectar 4 sabores de los 5 que detectan el hombre o el perro. En el caso de los gatos, no pueden saborear lo dulce, debido a que poseen 473 papilas gustativas. De esta forma, no son capaces de distinguir salado, amargo, agrio, umami o sabroso.
Estos animales comen cuando el aroma, el sabor y la textura son de su agrado. Según investigaciones recientes, los gatos siempre optan por texturas crujientes y sabores ácidos. No obstante, suelen elegir otros gustos con la excepción del agrio, que es el que menos aceptación tiene entre los felinos.
La temperatura de los alimentos es otro aspecto importante que destacaron los especialistas. Según destacaron, los gatos prefieren comidas a temperatura ambiente que no sean ni calientes, ni frías. Además, con respecto a los alimentos húmedos, detallaron que toman primero las salsas y después la porción sólida.
La medida de la porción o del alimento que se le da al animales, influye al momento en el que el gato elige qué comer.

La leche es uno de los alimentos prohibidos para gatos. Los gatos empiezan a desarrollar intolerancia a la lactosa a medida que van creciendo y por esto no es recomendable darles la misma leche que consumen los humanos porque les puede ocasionar algunas enfermedades como la diarrea.
Otro de los mitos que derribaron los investigadores, es que tampoco deben ingerir pescado con espinas o carne con huesos pequeños. Esto se debe a que el tamaño puede generarles daños en el aparato digestivo si el animal los traga.
Por otra parte, los felinos no deben tener una dieta vegana, ni tampoco ingerir alimento balanceado de los perros.
Es muy común que las familias les den las sobras del almuerzo o cena a sus mascotas. En el caso de los gatos, se debe tener especial atención al momento de hacerlo. La tentación del felino cuando detecta que se le van a dar las sobras, suele ser muy grande, y por eso hay que saber qué darle y qué no. Por ejemplo, los cítricos como limones, naranjas o pomelos, pueden causarles diarreas o malestar estomacal. En el caso de los limones su aceite esencial resulta sumamente peligroso.
Por su parte las paltas tienen Persina, una sustancia fungicida que resulta tóxica para los felinos. En dosis altas, el tiosulfato de la cebolla, el ajo, los puerros pueden llegar a destruir los glóbulos rojos de la sangre y causar anemia.
Las uvas o las pasas pueden afectar al riñón del gato si se consumen en grandes cantidades, aunque también pueden causar malestar físico. La papa en sí no es perjudicial para los gatos, pero debe estar bien cocida, sino puede ocasionar diarrea.




