Pronóstico del tiempo: el mortal canto de la chicharra
1 minuto de lectura'


El tema del verano
Me puse a pensar cuál sería el peor sonido recurrente del mundo. El despertador iría primero por escándalo y más para cualquier presentador del tiempo que se levanta a las cuatro de la mañana. El zumbido del mosquito sobre la oreja podría ir segundo, capaz de despertarle una furia a un monje tibetano. El podio lo cierra el canto de la chicharra en verano y de eso va esta columna.
Emulando el efecto de una sirena en alguna isla asiática que ordena a los ciudadanos que se pongan a resguardo porque parece que el vecino se puso a lanzar misiles nucleares. Acaso como una alarma costera que expande el pánico en la población por un posible tsunami. Como el ruido de un autobomba que pasa ordenando una evacuación masiva. Con ese tono se anuncian las chicharras, o las cigarras, o los coyuyos, como quieran llamarlas. Ese canto entrecortado que recuerdan a los violines intermitentes de Psicosis cuando la sombra de una mano con un cuchillo aparece en la cortina del baño.
De movida hay que reconocer que el insecto tiene mala prensa. Ya había quedado estigmatizado en el cuento "la cigarra y la hormiga" cuando se la pasaba tocando la guitarra mientras las hormigas laburaban, ganándose una fama de bohemia, vaga o colgada. No cuenta con los fueros del grillo que es más reconocido como músico, sus canciones ayudan a dormir y hasta pisarlo trae mala suerte. A la chicharra le toca traer malas noticias, anunciarles a todos, escondidas entre los árboles, que se viene un día de tremendo calor. Y lo hacen entonando un mantra apocalíptico. Es el sonido más característico del verano. Casi un llamado a toda la ciudadanía a prepararse para un ataque térmico. Por suerte la nueva ofensiva volverá a darse un fin de semana pero habrá que prepararse para una hilera de varias tardes calurosas. A partir del sábado volverá a escucharse en la ciudad el mortal canto de la chicharra.
Jueves: verano en pausa
Arranca un jueves con una irreconocible mañana de fines de enero, con aire frío surcando todo el estuario y devaluando el termómetro hasta 16°C en el área metropolitana y un par menos para el conurbano. Un arranque de jornada que puede percibirse frío para los que tengan que esperar el bondi a merced del chiflete por lo que algún abrigo liviano puede justificarse para los que madruguen. Luego el mercurio evoluciona a 21°C a media mañana para intentar marcar 27°C promediando el día, ya sin los nubarrones en una tarde a pleno sol. Ambiente muy agradable, humedad moderada y poco viento configuran una jornada muy tranquila, una verdadera tregua térmica después del sofocón de la semana pasada.
Viernes: vuelve el calor
El verano vuelve a tomar impulso y regresa con un viernes a pleno sol, en una día de marcada amplitud térmica. El viernes marca el inicio de un nuevo episodio meteorológico con la llegada sostenida de aire caliente y poca nubosidad. El sol y el viento norte irán empujando el termómetro día a día, para mañana se estiman valores todavía tranquilos. Con el mercurio llegando a 30°C a media tarde haciendo que muchos se vuelvan con la campera en la mano. La noche se encuentra a salvo con 26°C en el cierre.
Sábado: febrero se estrena a puro verano
Al igual que las últimas tres semanas, el sábado y domingo serán los días con más temperatura de toda la saga. El arranque del fin de semana se prevé con poca nubosidad, viento caliente y una máxima de 32°C para dar paso a una tarde de pileta. La noche queda con el mercurio colgado en 28°C, buena previsión para los que salgan, un tanto caluroso para los que se quedan en casa viendo tele. En la costa atlántica se espera una jornada de mucho calor que hará las delicias de los que inauguren sus vacaciones. Febrero se estrena en Mar del Plata con 36°C en un día de playa que no se vio en toda la temporada. La previsión para Pinamar es de 35°C.
Domingo: muy caluroso
El verano se florea en la jornada dominical después de una semana de temperaturas muy tranquilas. La mañana ya larga desde 24°C, dando cuenta de que queda por delante un jornada muy calurosa y que a la noche pudo haber costado dormir. Mediodía a pleno sol con 31°C y una tarde de calor intenso con el mercurio superando los 34°C. En Estados Unidos se festejará el día de la marmota, una desopilante historia meteorológica que ya contamos en esta columna.
Chicharreando
La que canta es la chicharra macho. Y obviamente lo hace para llamar la atención de la hembra que tiene un oído mucho más desarrollado. También puede ser usado para marcarle la cancha a otro insecto o para dar alarma a toda la tropa.
La chicharra no canta, en realidad estriluda como todo los cicádidos, que es producir un sonido estridente. Los grillos y los saltamontes también estriludan.
El sonido lo producen inflando y desinflando unos sacos de aire que tienen en el abdomen y que pasan por unas membranas que se llaman timbales.
Tienen los oídos en el tórax y su expectativa de vida es de cinco semanas. Existen más de 1500 especies de chicharras. La hembra muere después de poner sus huevos.
Las chicharras son poiquilotermos, es decir, tienen sangre fría y cualquier cambio de temperatura altera su metabolismo, cuando saben que la temperatura está subiendo y va a subir más exponen sus cuerpos al sol para obtener la máxima energía.
Eso es todo amigos, hasta la semana que viene.







