
Bullying
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Justin Stewart nació con una malformación en su nariz que le daba a su rostro una apariencia distinta. Con una crueldad profunda, sus compañeros de escuela lo llamaban "Lord Voldemort" y esa era tan solo una de las manifestaciones del bullying que tuvo que soportar de pequeño. Pero hoy, a los 19 años, este joven estadounidense se convirtió en un modelo top, que viste marcas exclusivas y triunfa en todo el mundo.
"Cuando nací, mi nariz era solo un bulto de piel con fosas nasales. Siempre estuve bien con mi aspecto, pero la escuela fue difícil para mí", contó Stewart al diario británico Metro. Lo que este muchacho tiene desde su nacimiento es una condición muy particular llamada displasia frontonasal hendida, una afección que es causada por genes mutados que transmiten ambos padres, y que no tienen más de 100 personas en todo el mundo.

Según contó el propio muchacho, dentro de su hogar tuvo todo el apoyo para que se sintiera bien con su aspecto, pero cuando salió "al mundo real", todo fue "mucho más duro".
El bullying horrible que sufría por parte de sus compañeros lo obligó a fortalecer su personalidad. "Fue una batalla mental constante. Me costó muchísimo y comencé a creer que lo que los niños me decían era verdad. Me sentía mal conmigo mismo", expresó Stewart.
Pero pocos años después, como una manera de sobreponerse a los agravios de la gente por algo tan superficial como su aspecto, el joven oriundo de la ciudad de Nueva Jersey comenzó en redes sociales una campaña para concientizar sobre la displasia frontonasal.

A partir de ahí, y de manera que nunca se había imaginado, Stewart fue contactado por la agencia de modelos We Sepak Model Management, que lo invitó a integrarse a su sede en Nueva York. "Para ser sincero, me sentí muy incómodo frente a la cámara y simplemente no me salió nada natural", confesó el muchacho acerca de su primera labor en el modelaje.
Pero parece que esa primera impresión de malestar fue solamente algo subjetivo, ya que al poco tiempo Stewart fue llamado para trabajar con prestigiosas marcas como Tommy Hilfiger, Wrangler y la firma de zapatos británica Office.

"Nunca pensé que me encontraría en esta posición. Esto está más allá de mis sueños más locos. No tengo metas establecidas, pero voy a aprovechar cada oportunidad que se me presente", dijo el ahora cotizado modelo top.
Su madre, que siempre lo levantó ante cada caída, le dijo al joven que finalmente había triunfado gracias a su nariz, que lo hizo único y destacable en la multitud.
"Estar donde estoy ahora, como modelo en la ciudad de Nueva York es algo muy loco -confesó el joven-. Es un poco irónico luego de todo lo mal que me maltrataron esas personas, pero aquí estoy, nuevamente frente a una cámara. Es el mayor logro en mi vida hasta ahora".
Además de su presente exitoso como modelo, el joven proyecta su futuro y piensa entrar a estudiar comunicación eh el Jacksonville College de Alabama el próximo mes de septiembre.




