5 libros para conocer a John Irving
A la espera de su nueva novela, Avenida de los misterios, un repaso de sus mejores títulos
1 minuto de lectura'

Originario de Nueva Inglaterra, región lacustre del noreste de los Estados Unidos donde se afinca la más antigua tradición de la literatura norteamericana, John Irving es el autor de más de una docena de novelas en las que el refinamiento técnico se combina con un agudo sentido del gusto popular. Fiel al influjo de la torrencial novela dickensiana, Irving narra la vida de sus personajes a través de sus infinitas bifurcaciones, en los que la intensidad de las pasiones cercanas al melodrama y los hechos violentos e inesperados tensan las historias hasta desdibujar la rutina del realismo, sin perder ni la verosimilitud ni el ritmo. Avenida de los misterios, su última novela, fue editada en español este mes.
La epopeya del bebedor de agua
(1972)
En su segunda novela, Irving narra la historia de un universitario divorciado que sufre una particular enfermedad venérea que lo obliga, por prescripción médica, a beber grandes cantidades de agua durante todo el día. Todavía no se encuentra, en estas primeras novelas, la depurada escritura clásica del autor –Irving contó que escribe las novelas desde el final hacia el comienzo, para lograr una red causal sin cabos sueltos– pero sí aparece su coqueteo con el absurdo que se vuelve tragedia sin abandonar el humor y su uso desprejuiciado y procaz del lenguaje con el que construye escenas memorables.
El mundo según Garp
(1976)
Su obra consagratoria cuenta la vida del escritor T. S. Garp, hijo de una enfermera y madre soltera que abandonó la seguridad de su hogar bostoniano para buscar sus propios caminos. El resumen de la trama –la vida de Garp desde su niñez y adolescencia, sus amores, su viaje a Viena, su casamiento y su vida posterior como escritor— no le hace justicia a un relato sembrado de sucesos asombrosos y vueltas de tuerca, con las que el personaje crece hasta transformarse en una presencia tangible que el lector difícilmente olvide. George Roy Hill dirigió una versión cinematográfica en 1982, protagonizada por Robin Williams y Glenn Close.
Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra
(1985)
Quizá su novela más realista, Principes de Maine cuenta la relación entre el Dr. Wilbur Larch, el director de un orfanato de Maine, y Homer Wells, un niño huérfano que se convierte en su hijo adoptivo al no encontrar una familia que lo acoja. La educación que el Dr. Larch ofrece a Homer se extiende a los procedimientos médicos que lleva a cabo en el orfanato y que permiten a jóvenes desfavorecidas, o bien abortar, o dar a luz a hijos no deseados que luego se convertirán en nuevos pupilos. La mirada de Irving alcanza aquí su filo más político al retratar las difíciles vidas de los desposeídos, de vida itinerante y rigorosa, en la primera mitad del siglo XX estadounidense. Michael Caine y Tobey Maguire encarnan al Dr. Larch y a Homer en la versión fílmica de 1999 dirigida por Lasse Hallström, llamada Las reglas de la vida.
Oración por Owen
(1989)
John Wheelwhrigt, un anglicano maduro y célibe por convicción, cuenta la vida de Owen Meany, un niño en el que coinciden problemas de crecimiento que le dan una apariencia inusual, con una muy extraña capacidad de predicción. El relato comprometido de Wheelwright descubre las virtudes y facetas oscuras de Owen. Paso a paso se revelan signos que anuncian el destino cercano a la divinidad que espera al personaje.
La última noche en Twisted River
(2009)
"Este es un mundo de accidentes", es el lema de Dominic Baciagalupo, el cocinero de un aserradero de New Hampshire. Con un accidente comenzarán las peripecias de su hijo Daniel: al cumplir los doce años, una noche oscura, escucha ruidos que vienen de la habitación paterna y, armado con una pesada sartén de hierro, mata de un golpe a la enorme amante de su padre, a quién confunde con un oso. La mujer, Jane la piel roja, tiene también amoríos con el sheriff local, por lo que padre e hijo deberán huir en una carrera que los lleva a través del país y de medio siglo de historia estadounidense, desde la posguerra y los convulsionados años sesenta y setenta, hasta los atentados de 2001. Una novela que agota todas las posibilidades narrativas imaginables sin perder nunca la tensión ni distraer el interés de sus lectores.
¿Estás de acuerdo con la lista? ¿Qué otros títulos agregarías?







