Ejército nazi: el embajador en Haití le escribió a la DAIA pero no pidió disculpas

El embajador argentino en Haití, Pedro Cornelio von Eyken
El embajador argentino en Haití, Pedro Cornelio von Eyken Crédito: Twitter
Damián Nabot
(0)
5 de junio de 2019  • 20:04

El embajador argentino en Haití, Pedro Cornelio von Eyken, imaginó que una carta a Jorge Knoblovits, titular de la DAIA, podía matizar la brutalidad del tuit que publicó la semana pasada, cuando reivindicó al ejército de Adolf Hitler para saludar al Ejército argentino en su día y recordar a José de San Martín.

Pero en la carta, Von Eyken se enreda más profundamente en sus argumentos: se niega a disculparse y, por el contrario, se confiesa sorprendido por la reacción "en la comunidad judía".

No logra evitar el lugar común de quien intenta desmentir el antisemitismo con el argumento de que tiene a judíos entre sus amistades. Y ofrece como singular prueba de que no es racista que se desempeña en Haití, "donde el 95% de sus habitantes es de origen africano", según subraya.

La carta de Voy Eyken a la DAIA motivó una fuerte respuesta de Knoblovits, donde lamenta la falta de disculpas y califica de "horrorosa" la comparación entre el Ejército nazi y San Martín.

La Cancillería evalúa sancionar a Von Eyken, pero para la comunidad judía el tenor de su mensaje es incompatible con su permanencia en la delegación diplomática.

El embajador encendió la mecha el 29 de mayo, cuando escribió en Twitter: "Hoy es el Día del Ejército Argentino, el del Gral José de San Martín y tantos otros que le dieron gloria y honor. Creado hace más de 200 años, tuvo muchos más momentos ilustres que controvertidos. Como hijo de oficial alemán de la II Guerra Mundial, saludo al Ejército en su día".

El enaltecimiento del Ejército nazi, con la estela de genocidio que extendió por el planeta, provocó el rechazo de amplios sectores de la política. La DAIA expresó su estupor y consideró que era "insostenible que un embajador de la democracia realice comparaciones entre el régimen nazi que asesino a seis millones de judíos durante la Shoá, con el máximo prócer de nuestra Patria". El defensor del Pueblo de la Ciudad, Alejandro Amor, le envió una carta al canciller Jorge Faurie, donde pidió su "inmediata destitución".

La carta a la DAIA

En el mensaje del embajador a la DAIA no hubo pedido de disculpas. En la carta enviada a Knoblovits, a la cual tuvo acceso LA NACION, el embajador se muestra sorprendido porque algunos "colegas" del Servicio Exterior de la Nación "parecen estar muy ofendidos" por el mensaje. "Si debo expresarme con total honestidad, un tanto ajena a los usos diplomáticos, puedo decirle que ese estupor me causó sorpresa", confiesa Von Eyken en su carta.

El embajador vuelve a destacar la participación de su padre en el ejército alemán y concluye: "No veo qué situación de estupor o molestia puede causarle eso a la comunidad judía". Además, entiende que decir que casi no hubo oficiales de la Wehrmacht que no fueran nazis es "una interpretación muy capciosa y deformadora de la historia".

El embajador asegura que muchas veces se expresó contra el antisemitismo y que criticó el "negacionismo del Holocausto". Y remata su argumentación con un particular fundamento: "Si fuera racista, señor Knoblovits, quizá no me sentiría muy cómodo en Haití, donde el 95% de sus habitantes es de origen africano".

Voy Eyken tropieza luego con el alegato clásico de citar una amistad judía para negar antisemitismo, al recordar un vecino de su edificio en Belgrano.

La respuesta de la entidad

La respuesta fue crítica. "Habitualmente comienzo mis cartas con un ´estimado´, pero debo reconocer que no guardo estima alguna por Usted. Nuestra posición institucional con relación a su Tweet ya fue expresada y me toca ahora darle una respuesta a su carta, la que me fuera remitida en persona. Con franqueza aguardaba sus disculpas y no su pedido de explicaciones sobre nuestro estupor. ¿Cómo podría yo explicarle a Usted, un hombre letrado, que cambia en su respuesta el foco de atención, que nuestro estupor no se refiere a su padre, sino a su comparación horrorosa entre el despreciable ejército alemán de la Segunda Guerra Mundial y el Ejército libertario del General San Martín? Desconozco la conducta de su padre y tampoco es tema de interés, pero sí conozco la condición de genocida del ejercito de Alemania en la Segunda Guerra", le respondió Knoblovits, en la carta de respuesta.

A continuación, el titular de la DAIA toma párrafos de la carta de Von Eyken para una réplica puntillosa. Knoblovits replica un argumento del embajador, quien recuerda el intento de asesinato de Hitler por parte de un grupo de oficiales para salvar la culpa de una parte del Ejército.

"Pretender que un intento de asesinato a Adolf Hitler otorga un manto de piedad a la conducta del ejército asesino de Alemania es, al menos, inocente, y no creo que Usted lo sea. El perpetrador de ese intento, en todo caso, tuvo en mira que sin Hitler, ganaban la guerra. Y acompañó las políticas criminales del Ejército y Estado alemán. La conferencia de Wannsee se realizó en el año 1942 y el intento de asesinato se realizó en el año 1944", replicó Knoblovits.

"No deseo extenderme más, ya que su propia referencia a 'su' amigo judío y a la representación que ejerce de nuestro país en la República de Haití, rodeado del 95 por ciento de población africana, me eximen de más comentarios, porque los suyos son representativos de su pensamiento. Habitualmente me despido con afecto. Me resulta imposible hacerlo de esta manera con Usted. Con esta carta doy por finalizada la discusión sobre este tema", concluye el titular de la DAIA.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.