Caso Nisman: quién es Uzi Shaya, el exespía del Mossad que vivió en Buenos Aires y dice que le dio al fiscal pruebas contra Cristina Kirchner

Uzi Shaya trabajó en el servicio seguridad israelí y fue agente del Mossad, pero cuando le entregó las supuestas pruebas a Nisman brindaba sus servicios a Elliot Management, de Paul Singer, según su propio relato
Uzi Shaya trabajó en el servicio seguridad israelí y fue agente del Mossad, pero cuando le entregó las supuestas pruebas a Nisman brindaba sus servicios a Elliot Management, de Paul Singer, según su propio relato Crédito: Captura
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11 de junio de 2020  • 17:31

Uzi Shaya, el ex agente del Mossad que dijo que le entregó información al fiscal Alberto Nisman sobre supuestas cuentas de Cristina Kirchner en el exterior, alimentadas con fondos iraníes, relató que cuando contactó a Nisman lo hizo como parte de una gestión en favor de fondos buitres, que apostaban a presionar con esos documentos a la entonces presidenta.

Antes de su trabajo como agente del Mossad, Shaya se desempeñó en el servicio secreto israelí, de acuerdo con el programa de TV difundido hoy en el que contó, por primera vez, sus encuentros con Nisman. "Yo viví en Buenos Aires", dijo el ciclo de investigación Uvdá ("Hecho"), de la televisión israelí. Estuvo en la Argentina como encargado de la seguridad de varios lugares de la colectividad judía. En esa época se relacionó con Alberto Nisman.

En la causa que investiga la muerte del fiscal no había hasta hoy registro alguno de su existencia ni de su supuesta relación con Nisman.

Como agente del Mossad, Shaya publicó notas en distintos medios de la prensa internacional. Las firmó como experto en guerra electrónica y en asuntos de financiamiento del terrorismo internacional.

El exespía del Mossad Uzi Shaya reveló hoy, por primera vez, un supuesto encuentro con Nisman días antes de su muerte, en Europa
El exespía del Mossad Uzi Shaya reveló hoy, por primera vez, un supuesto encuentro con Nisman días antes de su muerte, en Europa Crédito: Captura

Una de sus apariciones internacionales más resonantes fue su frustrada participación en un juicio, en Washington, contra el Banco de China. Los demandantes eran familiares de víctimas de bombardeos y ataques con cohetes adjudicados a la Jihad Islámica y a Hamas, llevados a cabo en 2006 y 2007. La acusación contra el Banco de China era por haber facilitado supuestamente los ataques al proporcionar servicios de transferencia bancaria a los dos grupos terroristas.

A último momento, el gobierno de Israel bloqueó la declaración de Shaya. En los papeles, no fue para preservar los vínculos con China, sino por motivos de "seguridad nacional". La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que no permitiría que declarara Shaya porque no podía "permitir que el ex funcionario se vea obligado a revelar en procedimientos judiciales extranjeros ninguna información que llegó a su conocimiento en el curso de sus deberes oficiales".

"La divulgación de dicha información dañaría la seguridad nacional de Israel, comprometería la capacidad de Israel de proteger a quienes se encuentran dentro de sus fronteras e interferiría con los esfuerzos de cooperación internacional para prevenir el terrorismo", fueron los argumentos oficiales. Además, la declaración del gobierno israelí advirtió que "obligar a un exfuncionario a testificar en un tribunal en un asunto de esta naturaleza, fuera de Israel, infringe la inmunidad soberana del Estado de Israel".

Estudios sobre Hezbollah

El financiamiento de Hezbollah es un tema recurrente en las apariciones públicas de Shaya. "Todo el aparato financiero de Hezbolla se basa actualmente en el sistema bancario libanés, que nadie quiere tocar", aseguró Shaya en declaraciones a Noticias de Israel, medio que lo identificó como "la persona que dirigió la campaña para cerrar el Banco Canadiense Libanés, que había sido una de las principales fuentes de fondos de Hezbolla".

"Una organización del tamaño de Hezbolá no puede sostenerse con maletas de dinero", dijo Shaya.

Otro tema sobre el que fue consultado son las redes sociales y su relación con el terrorismo. El exespía fue citado incluso por la reconocida revista The New Yorker, en un informe del 25 de febrero de 2019, titulado "Private Mossad for Hire". Allí, Shaya dijo: "Las redes sociales te permiten llegar a casi cualquier persona y jugar con sus mentes. Puedes hacer lo que quieras. Puedes ser quien quieras. Es un lugar donde se luchan las guerras, se ganan las elecciones y se promueve el terror. No hay regulaciones. Es una tierra de nadie".

También publicó un texto titulado: "Cómo Facebook y las redes sociales promueven el terrorismo", editado por el Gatestone Institute, conocido por sus artículos antimusulmanes.

Según las declaraciones difundidas hoy, Shaya había quedado con Nisman en que le daría información que considerara que podía servirle. Fue así como le entregó el supuesto sobre en Europa, días antes de la muerte del fiscal. De acuerdo con el informe de la TV israelí, Shaya ya no trabajaba en ese entonces para ninguna agencia de Israel sino para una "compañía que le daba servicios a la Elliot Management" y que estaba buscando presionar al gobierno argentino para cobrar bonos en default. "Todo fue parte de un negocio", dijo hoy el exespía a las cámaras de la televisión, que sugirió que la muerte de Nisman pudo haber estado vinculada a esos documentos que él le entregó al fiscal. El supuesto contenido de ese sobre no lo precisó.

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