Cristina Kirchner, tras la muerte de Timerman: "Héctor se enfermó por el ataque que sufrimos por el memorándum con Irán"

El excanciller estaba procesado junto a la expresidenta en la causa por supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA
El excanciller estaba procesado junto a la expresidenta en la causa por supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
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30 de diciembre de 2018  • 18:16

La expresidenta y senadora Cristina Kirchner atribuyó la enfermedad de su excanciller, Héctor Timerman, por la que falleció esta madrugada, a la causa judicial en su contra por la firma del memorándum de entendimiento con Irán.

"Pienso y siento la necesidad de decir hoy lo que siempre dije en privado a quien quisiera escucharme: Héctor se enfermó por el dolor y el sufrimiento que le provocó el irracional e injusto ataque que ambos sufrimos con motivo de la firma del memorando de entendimiento con Irán", dijo Cristina Kirchner a través de sus cuentas de Facebook y Twitter.

Timerman tenía 65 años y sufría un cáncer de hígado. Estuvo al frente de la Cancillería entre 2010 y 2015 y estaba procesado junto a Cristina Kirchner en la causa por supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA.

"En esa gestión, a Héctor lo había guiado no sólo su responsabilidad como canciller. Creo que lo que más lo había movilizado era su condición de judío creyente y practicante. Es que Héctor era un judío hecho y derecho", expresó la expresidenta en sus redes.

"Héctor además de judío era por sobre toda las cosas argentino y peronista. Nunca he visto sufrir tanto a nadie por los ataques, las calumnias y las injurias que le propinaban", sostuvo.

"Me acuerdo en muchísimas oportunidades cuando venía a verme a mi despacho, lo notaba que estaba muy mal por los ataques de las instituciones de la comunidad judía. Me contaba en detalle lo que cada uno de ellos había dicho sobre él y nuestro gobierno por la firma del acuerdo. No me lo contaba enojado o indignado. Lo que Héctor transmitía, era una profunda angustia. Pude percibirlo desde el primer momento y me llevó en muchas oportunidades a decirle "Por favor Héctor no les des bolilla, te vas a enfermar, mirá cómo estás", añadió.

"A medida que me relataba las cosas que habían dicho o habían hecho se ponía muy tenso y nervioso. Me viene hoy a la memoria esa escena tantas veces repetida. La persecución judicial posterior, dirigida por el actual gobierno y la insólita, aunque no inédita, calificación de traidores a la patria lo acabaron de demoler", sostuvo.

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