Del sobresalto a un desahogo

Claudio Jacquelin
Claudio Jacquelin LA NACION
(0)
1 de diciembre de 2018  

El día más esperado por el Gobierno empezó con un sobresalto de proporciones, pero no fue el prenuncio de un día difícil, sino un despertador incómodo para una jornada que en algunos aspectos superó expectativas.

Demasiado temprano Mauricio Macri percibió en carne propia lo difícil que resulta ser amigo de todos y de tratar de beneficiarse por igual con potencias que están en guerra, aunque sea comercial. El mundo se ha vuelto un lugar mucho más hostil e inestable de lo que imaginaba cuando asumió la presidencia y comprobó que no es fácil salir sin rasguños, ni evitar tropiezos. Ni en los viejos amigos se puede confiar.

La Casa Rosada quedó descolocada durante varias horas por el comunicado que emitió la vocera de Donald Trump , tras la reunión con Mauricio Macri, en el que se afirma que los presidentes habían coincidido en la necesidad de afrontar temas como Venezuela y "la actividad económica depredadora china".

Sin embargo, solo debieron pasar apenas un par de horas para que la jornada se encarrilara por vías mucho más auspiciosas. Las deliberaciones de la cumbre, conducidas por Macri, las reuniones bilaterales y las protestas en la calle se desarrollaron en un plano casi ideal. Y la organización no tuvo fallas. El desliz en la recepción del francés Emmanuel Macron ya había pasado al olvido.

Nada está definido aún, salvo los acuerdos ya alcanzados y los apoyos recibido en los encuentros de Macri con sus pares, especialmente con Trump y la británica Theresa May . Pero el Gobierno considera que ya tiene motivos para celebrar.

Del incómodo momento en el que lo dejó expuesto el equipo de comunicación del presidente de Estados Unidos, el Gobierno procuró despegarse con rapidez y prudencia (para algunos, excesiva). Aunque le llevó más de siete horas dar una definición taxativa. No era sencillo ese comienzo para un país con superávit de fragilidad y dependencia, en ese contexto oficial de huésped de los principales líderes mundiales.

Trump suele abusar de su poder y disfrutar de su imprevisibilidad, y volvió a hacerlo aprovechando en este caso su condición de garante y sponsor del préstamo de urgencia del FMI que sacó al Gobierno de una situación crítica como pocas.

China es un "socio estratégico integral" de la Argentina y su líder, Xi Jinping , se encuentra en visita de Estado para firmar más de 30 acuerdos de todo tipo, subrayó a LA NACION el embajador argentino en Pekín, Diego Guelar. Explícito como pocos.

El inédito temblor, que se sintió en algunas zonas de la ciudad justo cuando los líderes mundiales se dirigían al centro de convenciones para la inauguración de la cumbre, profundizó prevenciones y disparó conjeturas. Falsa alarma.

Tal vez esos sobresaltos y la falta de gimnasia en el rol hayan incidido para que el debut de Macri como "chair" de la cumbre tuviera un comienzo algo temeroso, según testigos de la reunión realizada a puertas herméticamente cerradas. Dicen que después de las primeras cesiones de la palabra y consecuentes mediaciones, todo empezó a fluir y el Presidente pareció disfrutar de su lugar de árbitro y conductor de pares mucho más poderosos que él.

Macri también debió sortear situaciones incómodas, como el provocador saludo que le prodigó Vladimir Putin al príncipe saudita Mohammed ben Salman , acusado de cometer crímenes de guerra y de ser el autor intelectual del asesinato del columnista de The Washington Post Jamal Khashoggi . La sensibilidad internacional no desvela al líder ruso, tampoco los buenos modales, como a su amigo Trump. Nada para imitar.

La fluidez con la que se desarrolló la primera jornada de deliberaciones, de todas maneras, no permite esbozar ninguna certeza de que pueda alcanzarse un consenso para el documento final. El comercio y la cuestión ambiental siguen siendo los desafíos más complejos. Sobre todo, el último. El ministro Bergman casi lo explicitó durante su presentación en el centro de prensa. Y hasta se rumorea que podría quedar fuera del pronunciamiento. Muy preocupante para el futuro del planeta.

En cuanto al comercio, casi todo está atado a la disputa chino-norteamericana. En ese terreno, Macri probablemente le haya devuelto a Trump algo del mal momento matutino con su discurso de apertura.

En su alocución, el huésped de la cumbre reafirmó su adscripción al multilateralismo y expuso una decidida defensa del intercambio global de bienes y servicios, en contra del proteccionismo. También, apeló al diálogo y a la concordia, sin metáforas. Fue un discurso a la medida de Macri, sucinto y concreto, eficaz para no desatar pasiones.

Resultados para el país

De las reuniones bilaterales, quedan el compromiso de aumentar el comercio y las inversiones tanto de EE.UU. como de Gran Bretaña.

También se consideró auspicioso el diálogo con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Más del resquemor que con ese país tiene Macri y que no dejó de mencionar por el hecho de que la superfinal de la Copa Libertadores se haya trasladado a Madrid, contra su deseo de que se jugara en Buenos Aires, a pesar del bochorno vivido hace una semana.

El diálogo con la premier inglesa deja abierta la puerta para las críticas por la ausencia de toda referencia a la cuestión de la soberanía de Malvinas , pero el Gobierno espera que las atenúe el anuncio del nuevo vuelo a las islas desde Córdoba que precedió a la reunión. Además, en la Casa Rosada se complacen con que se haya anunciado la designación de un encargado en el Reino Unido para incentivar el comercio con la Argentina. ¿El post- Brexit tendrá algo de positivo?

Faltan aún varios anuncios por hacer, sobre todo de los acuerdos que se firmarán con China y algunos más, para saber si el resultado final confirma el optimismo con que los voceros del Gobierno concluyeron la primera jornada.

Según el ministro Guillermo Dietrich , la realización de la cumbre aceleró la concreción de muchos convenios que difícilmente se hubieran cerrado antes de los próximos cuatro o cinco meses. Eso es lo que ya celebraban ayer en el oficialismo. Tanto como la ausencia de disturbios de alguna importancia en las calles.

Está claro que el G-20 no es un River-Boca, pero los graves disturbios recientes ante el Congreso y los antecedentes explosivos de otras cumbres aun en países considerados civilizados permitían augurar una jornada mucho menos apacible. Mérito enorme compartido por las organizaciones que se manifestaron y las autoridades que negociaron para evitar desbordes. ¿Habrá sido una excepción y un paréntesis o será otro legado de la cumbre que podrá prolongarse en el tiempo y disfrutarse?

La brillante gala en el Teatro Colón fue el cierre casi soñado por la Casa Rosada para el primer día de la cumbre más esperada. Mucho más después de los sobresaltos con los que había empezado el día. Como para justificar la emoción que exhibió Macri. Final del primer tiempo. La hora de la verdad llegará hoy.

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.