El fantasma del dólar y las Leliq ahora dependen de las PASO

Willy Kohan
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31 de julio de 2019  • 23:43

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Los comentarios de Alberto Fernández sobre las tasas de interés de las Leliq reabrieron un debate siempre vigente en la Argentina. Qué será del futuro del dólar según quién gane las elecciones, o incluso, gane quien gane las elecciones.

  • Las Leliq son la contracara de la cantidad de pesos que los argentinos guardan en lugar de comprar dólares. Es el dinero de la gente que está en los bancos, que pide no menos de 50% de interés para no correr al dólar. Para que los bancos puedan pagar 50% en los plazos fijos, el Gobierno les tiene que reconocer no menos de 60%, cuando con ese dinero (de la gente) compran Leliq. El que pone la tasa no es el banco ni el Gobierno: es el público, que pide no menos de 50% en plazo fijo.
  • ¿Terminarán las Leliq en una fuerte devaluación como pasó con las Lebac el año pasado, golpe del que aún nadie se ha recuperado? La expectativa sobre el futuro del dólar determina directamente el futuro de la economía, de la inflación y del bienestar o la condena de todos. Puede también ser determinante en las elecciones generales de octubre.
  • La bola de nieve de las Leliq, que efectivamente existe y es tema de debate permanente entre economistas, es una realidad que va a heredar el próximo gobierno, gane quien gane. El mal que para sembrar cizaña recordó Alberto Fernández le puede tocar heredarlo, o aún peor, quedar fijado en el electorado como un candidato que alienta la devaluación, nunca recomendado en campaña.
  • Las Leliq son la consecuencia de casi 10 años de inflación acumulada y acelerada en los últimos 5 o 6 años, con un tsunami de emisión de pesos que inició Cristina y continuó Macri, todo como consecuencia del déficit fiscal y financiero, que se fue licuando con sucesivas devaluaciones desde 2011 a la fecha, pero que hoy sigue sin terminar de estabilizarse y llega a niveles aún superiores a los que recibió Cambiemos en 2015. Y con una tasa de interés que no resiste otro semestre en los actuales niveles sin turbulencias cambiarias.
  • Macri heredó unos U$S 20 mil millones de Lebac con el dólar a 15 pesos, y hoy está en un stock de casi 25.000 millones, con el dólar a 45. En pesos, la bola de Letras se multiplicó por 5: de 300 mil millones a casi 1,5 billones: al 60% anual de interés.
  • En los últimos 50 años, también el año pasado, este tipo de desajustes en la Argentina se resolvieron por las malas, con golpes devaluatorios. Reabrir el debate sobre el futuro de las Leliq es, en definitiva, discutir sobre el futuro de la devaluación.
  • En los mercados se apuesta a que un triunfo de Macri facilitaría la salida del problema. Esto porque el Presidente mostró que tiene más crédito y respaldo político internacional y puede generar una recomposición de la confianza que aumente la demanda de pesos con mayor ingreso de capitales que vaya permitiendo hacer el ajuste sin una devaluación traumática, como ocurrió en 2018.
  • Apuntan como activo que Mauricio Macri podría gestionar un segundo mandato con más apoyo de gobernadores y dirigentes del PJ si finalmente Cristina fuera derrotada, la idea de que Juntos para el Cambio es Cambiemos, con el peronismo de centro, es decir, con los acuerdos que siempre el círculo rojo le reclamó a Macri.
  • Los mercados y el mundo económico en general opinan que, si ganaran Alberto y Cristina, el riesgo de que el ajuste sea desordenado es mayor, con una fuerte devaluación que podría incluso afectar el último tramo del actual mandato.
  • El debate sobre las tasas y el futuro de las Leliq es hablar del ajuste que viene, más allá de la tontería tribunera de los candidatos opositores, que, como hace 50 años, vuelven con el cuento de que con los intereses de la deuda se podría hacer feliz a todo el mundo.
  • ¿Importa lo que digan los candidatos para el futuro del dólar? Importa más cómo vote la gente. Si Macri tiene chances de reelegir, el fantasma de la Leliq se traslada a 2020. Si Alberto y Cristina amenazan, el problema puede adelantarse en el segundo semestre.
  • El problema existe: le llaman Leliq. Pero el verdadero nombre es tener que financiar un Estado y un gasto público gigante, indexado en dólares y protegido por la Corte, déficit fiscal imbajable, en consecuencia, imposible bajar impuestos. Endeudamiento, inflación y Leliq permanentes. También devaluaciones cada tanto para emparejar. Lo que le toca resolver a Macri, lo que le toca resolver a Alberto, lo que nos toca resolver a todos.

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