El kirchnerismo vivió una tarde de euforia en el Instituto Patria

Cristina Kirchner firmó ejemplares de Sinceramente
Cristina Kirchner firmó ejemplares de Sinceramente Crédito: Fabián Marelli
Cristina volvió rodeada de militantes; encabezó una reunión con los candidatos del Frente de Todos
María Paula Etcheberry
(0)
13 de agosto de 2019  

Orgullosa y asombrada, una militante se aferraba con fuerza a su ejemplar del libro Sinceramente. La expresidenta Cristina Kirchner acababa de autografiárselo. "Estoy tan contenta, te juro que me puedo morir tranquila. Cumplí un sueño", dijo Carmen a LA NACION. Expresión de la euforia que vivieron ayer militantes y candidatos kirchneristas en el Instituto Patria, donde se reunieron los principales candidatos del Frente de Todos, Alberto Fernández, Cristina Kirchner, Matías Lammens y Axel Kicillof, luego del contundente triunfo electoral sobre el oficialismo en las PASO. Así, el Instituto Patria se constituyó en un centro neurálgico del poder político.

Cerca de las 14 comenzó la primera reunión, entre Cristina Kirchner, Lammens, Fernández y Kicillof. Estos últimos fueron los primeros en irse del edificio, cerca de las 15.45, apenas concluyó el encuentro con Cristina. La salida de Fernández desató una algarabía descontrolada entre los militantes allí presentes. "¡Presidente, Alberto presidente!", gritaban con los brazos en alto. Algunos incluso optaron por subirse a las rejas que rodean las ventanas del edificio para entonar "vamos a volver".

Fernández, sonriente y relajado, saludó a los militantes y formó la clásica V de la victoria antes de subirse al auto que lo esperaba para irse.

Las aguas no se aquietaron una vez disipada la presencia de Fernández. En las puertas del Instituto Patria, la militancia continuaba entonando su habitual repertorio de canciones a la espera de las salidas de Lammens y Cristina, que permanecían reunidos arriba.

"Porque Néstor no se fue, lo llevo en el corazón, con la jefa, los soldados de Perón", cantaban. "Cristina, Cristina, Cristina corazón. Acá tenés los pibes para la liberación", continuaban. Tampoco faltaron canciones contra el presidente Mauricio Macri. Algunos sostenían en lo alto ejemplares de Sinceramente. Varios taxistas, automovilistas y motociclistas que circulaban por la calle tocaban bocinas de manera festiva para acompañar a quienes esperaban a Cristina.

Cerca de las 16.10, Lammens salió del edificio. Una de las militantes le pidió una selfie antes de subir al auto. "Llevame", le dijo la mujer.

La espera

La salida de la exmandataria se demoró. Mientras tanto, la ansiedad se apoderó de los seguidores que esperaban en las puertas del Instituto Patria.

"¿Y? ¿Sale o no sale Cristina?", preguntaban. "Dale, Cris, ¡te queremos ver!", gritaban otros. "Vamos, Cris, te estamos esperando", arengaban. Algunos llevaban en la cabeza vinchas con el logo del Frente de Todos. Un hombre sostenía un pañuelo amarillo con un helicóptero, que decía "chau, chau, chau". Usaba una gorra negra estampada, con la leyenda "CFK. Vamos a volver".

También la prensa esperó con paciencia la salida de la expresidenta, que ocurrió cerca de las 18. Antes de que Cristina abandonara el edificio, entraron otras figuras del kirchnerismo, como la cantante y exministra Teresa Parodi, que ingresó poco antes de las 17.

De pronto, el silencio se adueñó del espacio. Los camarógrafos prepararon sus equipos. Los militantes levantaron sus teléfonos celulares para poder filmar.

Al aparecer Cristina, el público estalló en júbilo. "¡Cristina, te amo! ¡Te amo!", gritaban eufóricos los militantes, mientras estiraban sus brazos para intentar darle la mano a la expresidenta.

"Mi corazón late fuerte porque la vi a Cristina. Y anoche lloraba de alegría por el resultado de las elecciones. No me esperaba ganar por tanto. Siento lo mismo que cuando River ganó la Libertadores", concluyó César, uno de los militantes allí presentes.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.