Martín Guzmán sobre la deuda: "No hay nada peor que estancarnos ahora, pero tenemos poco tiempo"

El ministro de Economía expuso en el mismo foro que Georgieva y el Papa
El ministro de Economía expuso en el mismo foro que Georgieva y el Papa Crédito: PACS
Elisabetta Piqué
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5 de febrero de 2020  • 14:40

ROMA.- La Argentina está sufriendo por la actual crisis, hay mucha angustia, pero también voluntad de encontrar una solución rápida al problema de una deuda insostenible y, en este marco, el Fondo Monetario Internacional (FMI), está teniendo una actitud "constructiva".

Fue este el mensaje que trajo el ministro de Economía, Martín Guzmán, al foro del Vaticano sobre "Nuevas Formas de Solidaridad" auspiciado por el Papa. "No hay nada peor que estancarnos ahora, pero tenemos poco tiempo", advirtió.

El seminario reunió a personalidades del mundo de las finanzas y la economía de diversos países, que le sirvió al funcionario, de 37 años, no solo para reunirse por primera vez oficialmente con Kristalina Georgieva, sino también para tejer con ella una relación cercana y personal y darse a conocer en el escenario global.

Al margen de cenar anoche con Georgieva durante dos horas y media en la embajada argentina de esta capital, hoy estuvieron todo el día juntos, uno al lado del otro, charlando y haciéndose comentarios sobre las demás ponencias. No pasó inadvertido cuando, minutos antes de que llegara el Papa para la foto grupal -tomada en la escalinata de la Casina Pío IV, sede de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales-, Georgieva y Guzmán compartieron, muy sonrientes, una selfie que sacó la mexicana Alicia Bárcena Ibarra, secretaria ejecutiva de la CEPAL.

Kristalina Georgieva participó de un seminario en el Vaticano junto a Guzmán
Kristalina Georgieva participó de un seminario en el Vaticano junto a Guzmán Fuente: Reuters

Cuando llegó la hora de su ponencia sobre "Finanzas para un mundo estable, soluciones para una crisis de deuda soberana para alcanzar crecimiento sostenible con inclusión social", Guzmán fue uno de los pocos expositores que no leyó un texto, sino que habló guiándose a través de un esquema, técnica mucho más efectiva a la hora de atraer la atención de un auditorio.

Guzmán tenía sentado a su derecha al Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, su mentor, que ostentaba cara de orgullo; y a su izquierda, como durante toda la jornada, a Georgieva.

Guzmán, que definió "histórico" este seminario y mencionó más de una vez al Papa, habló en forma directa del caso argentino. Denunció la existencia de una deuda "insostenible" y destacó la necesidad de nuevas reglas y de un cambio en la arquitectura financiera internacional.

El caso argentino

"Soy ministro de Economía de un país que esta sufriendo mucho en esta crisis de una deuda que es insostenible", arrancó, en perfecto inglés. "No hay un marco, pero la situación es clara y lo que vemos es un profundo sufrimiento y el Papa habló de angustia de la deuda. Hay mucha angustia", dijo.

Habló de situaciones del pasado de países con deudas que tardan mucho tiempo en encarar el problema, y que muy a menudo no logran aliviarse porque no pueden volver a un crecimiento económico. "Este contexto aumenta la pobreza, el desempleo y la desigualdad y lo hemos visto una y otra vez en la historia", indicó, al señalar que muchas veces, en medio de una reestructuración también está el riesgo de minorías que pueden bloquear la financiación del proceso.

El ministro recordó que se ha discutido mucho el tema de regular las reestructuraciones de deudas soberanas y que hubo en el marco de la ONU dos resoluciones en este sentido, a las que las economías avanzadas se han opuesto.

Al hablar del préstamo concedido por el FMI, considerado insostenible, dijo que hubo "expectativas demasiado optimistas". " Se empezó a prestar más dinero, pero luego el el mercado dijo no, ya no queremos y ahora la crisis es muy profunda, los indicadores económicos están empeorando y [resolver esto] será la verdadera prueba para la nueva arquitectura financiera internacional", dijo.

Guzmán destacó que el nuevo presidente, Alberto Fernández, le dio la responsabilidad de resolver la crisis, algo que decidieron encarar con la idea clave de que si uno cumple con una deuda insostenible crea una situación aún peor . Y que hay que cambiar el rumbo del país.

"Lo que hicimos fue redefinir prioridades, el papa Francisco también se refirió a esto y estamos decididos a hacer un esfuerzo para tratar de resolver la crisis en forma más ordenada", afirmó. " No queríamos entrar en austeridad, pero asignar escasas reservas para pagar intereses, aunque no podemos hacer esto por mucho tiempo", advirtió.

No hay nada peor que estancarnos ahora, pero tenemos poco tiempo. Cualquier otro resultado no es tan malo como pagar una deuda insostenible que obliga a una recesión mas profunda

Guzmán destacó la voluntad de evitar una situación "negativa" para todos y recordó "que estamos en proceso, avanzando paso por paso para lograr sostenibilidad sobre la base de la buena voluntad".

"El tiempo es la esencia, no queremos caer en el síndrome del demasiado tarde. Fuimos claros. Hay que resolver esto rápidamente, hay que crear entendimiento si queremos evitar lo que es común estos casos", afirmó.

Subrayó que el FMI es parte de la resolución del problema y, como hizo anoche y esta mañana, puso hincapié en la discusión "constructiva" que hubo hasta ahora con el organismo de crédito internacional. "Estamos buscando una solución y la buena noticia es que desde mi punto de vista tuvimos una discusión muy constructiva. Y espero que podamos seguir trabajando así para evitar resultados pasados. No hay nada peor que estancarnos ahora, pero tenemos poco tiempo. Cualquier otro resultado no es tan malo como pagar una deuda insostenible que obliga a una recesión mas profunda", sostuvo.

Al remarcar que durante las discusiones del foro se habló mucho de nuevas reglas de la economía global, reconoció que no se pueden cambiar las normas en dos meses. Y al hablar de las tensiones sociales que están aumentando en América Latina -objeto de todas las ponencias-, consideró que "es claro que ha habido falta de liderazgo y que los problemas de desigualdad no han sido resueltos".

Guzmán saludó al Papa, que le dio un espaldarazo a la Argentina, sin mencionarla
Guzmán saludó al Papa, que le dio un espaldarazo a la Argentina, sin mencionarla

En este sentido, subrayó que para él la Argentina podía ser "una oportunidad para darle estabilidad a la región", al resaltar la capacidad de liderazgo del nuevo mandatario argentino. "Mi presidente, Alberto Fernández, es un gran líder y le está dando liderazgo al país y a la región", sentenció, al destacar, por otro lado, sus dotes como "excelente arquero de fútbol". Un comentario divertido que aflojó tensiones y causó risas en el auditorio.

Guzmán cerró su ponencia reiterando su voluntad de solucionar la crisis de deuda y dejando en claro que es necesario revisar la posición del Club de París, con el que la Argentina mantiene una deuda de 2000 millones de dólares.

"Estamos tratando de hacer que las cosas funcionen, con la ayuda de diferentes economías del mundo. Queremos un sistema económico inclusivo y dinámico. Vemos un enfoque constructivo del FMI, estamos encantados, pero no basta", aseguró, al plantear que es necesaria cooperación también en el Club de París.

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