Horacio Rodríguez Larreta jugó fuerte en la Villa 31 y achicó la diferencia de las PASO

Pese a los $850 millones invertidos en obras, perdió por casi 47 puntos en las PASO; "Ahora vayan y ganen", le ordenó a su equipo
Pese a los $850 millones invertidos en obras, perdió por casi 47 puntos en las PASO; "Ahora vayan y ganen", le ordenó a su equipo Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi
Mauricio Giambartolomei
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26 de octubre de 2019  • 20:42

El resultado de las PASO en la villa 31 pegó fuerte dentro del gobierno porteño. "Ahora vayan y ganen; la tienen que dar vuelta", dijo enérgico Horacio Rodríguez Larreta días después de la apabullante victoria del Frente de Todos en uno de los rincones de la ciudad donde mayor inversión en obras se realizaron en los últimos tres años. El mensaje se clavó como una daga helada en el equipo del jefe de gobierno, pero principalmente en aquellos miembros que día a día trabajan en el territorio del barrio de Retiro, cara a cara con los vecinos que en forma sorpresiva le dieron la espalda en agosto.

Los $850 millones invertidos en 46 proyectos, 34 de ellos ya terminados, no fueron suficientes para evitar una derrota inesperada que nadie vio venir: Juntos por el Cambio perdió por más de 50 puntos ante Matías Lammens, el candidato a jefe de gobierno del kirchnerismo. En las PASO de 2015 la caída había sido menos calamitosa ya que apenas habían sido 4 puntos.

En estas elecciones, la diferencia se achicó sustancialmente: bajó a 30,73 puntos. El jefe de gobierno reelecto sacó el 31,94% de los votos y su rival kirchnerista obtuvo el 62,67%.

Tomar la experiencia de lo que ocurrió en agosto y reformular la campaña activa con mayor penetración en el territorio para explicar las obras realizadas hasta hoy, boca en boca, fue la fórmula que encontró el gobierno para intentar dar vuelta el resultado. La estrategia giró en torno del trabajo del gobierno local y no involucró el aporte del gobierno de la Nación, para despegar la figura del Presidente de la del jefe porteño. El cambio también incluyó una autocrítica puertas adentro por las fallas en la comunicación.

"Pienso que esta vez puede estar más parejo que en las PASO porque hicieron una campaña distinta, más en la calle, se notó el cambio porque hubo un mensaje más cercano, de vecino a vecino", contó Nelson Vidaurre en la puerta de la escuela de Educación Media Nº 6, Carlos Mugica, uno de los tres establecimientos que componen el circuito electoral Quinto, el que integra a la villa 31.

Un video de siete minutos de duración, en los que se detallan minuciosamente el plan de obras realizado y los proyectos que aún están en ejecución, simboliza el cambio que asumió la Secretaría de Integración Social y Urbana para llevar el mensaje a lo profundo del corazón de la gente. Se difundió a través de Whatsapp y los encargados de hacerlo correr fueron los vecinos más fieles, aquellos que no tuvieron dudas en acompañar al jefe porteño porque consideran que la intervención en el barrio fue importante.

"Durante 70 años el barrio fue creciendo y todos los gobiernos nacionales le dieron la espalda hasta que en 2015, después de tanta lucha, llegó la urbanización con el gobierno de Larreta", dice la locución del video, que comienza con una foto aérea que localiza la villa 31 en la ciudad y las referencias más importantes, como el Galpón y el Correo Viejo. En esos segundos iniciales aparece por primera vez la frase ".el gobierno de Larreta", que se repite varias veces a lo largo de los siete minutos. En cambio nunca se hace mención al presidente Mauricio Macri.

"El barrio está mejor, y eso se ve. Pero el barrio es muy grande y quizá no sabés todo lo que se mejoró. En este video podés ver todo lo que se hizo", continúa antes de iniciar el detalle de todas las obras y la transformación del barrio, comparando fotos anteriores a 2015 con las actuales.

El video, que llegó a gran parte de los 40.000 habitantes de la 31, estuvo acompañado por el mensaje de una tropa de feligreses, residentes en el barrio, que salieron a predicar el mensaje boca en boca. El objetivo quedó bien claro cuando el jefe porteño bajó línea: acercarse más a la gente para entender por qué rechazaron la propuesta oficial, caminar más las calles y escuchar los reclamos.

"Nadie se esperaba semejante piña. Después de las PASO salimos a hablar cara a cara con los vecinos. Se dieron miles y miles de charlas en las que intentamos decirles que entendíamos que la situación económica es complicada, pero que nos apoyen para seguir transformando el barrio", dijo uno de los funcionarios del equipo de Larreta.

"La gente tiene ideas muy diferentes con todo lo que vieron en los debates y la cantidad de cosas que les prometieron. Pero creo que van a votar a quien le dio todo, a Cristina [Fernández]. Hay gente muy cansada, sin trabajo y con problemas para comer. No creo que sea diferente a las PASO", opinó Luis Cruz antes de votar en la escuela Nº 25 Bandera Argentina, o Banderita, como se la conoce en el barrio.

El mensaje también incluyó pasacalles en los ingresos a la villa desde la avenida Ramos Mejía, en los pasillos ubicados entra las estaciones ferroviarias y la terminal de ómnibus. "Votá Larreta, votá la urbanización", dice en los carteles en colores rojo, amarillos y negros. "El barrio está muy bien, espero que gane Larreta para continuar con todo lo que está haciendo. que gane para que continúe el cambio", dijo María Caypo, anticipando su voto.

En La Containera un cartel propone un viaje al pasado. "¿Te acordás de cómo era este lugar?", dice el mensaje y en la foto que acompaña se ven contenedores, basura quemada y galpones. Allí hoy hay edificios y viviendas que fueron entregadas a las familias que vivían donde pasará la traza de la nueva autopista Illia. Sin embargo, esa transformación no garantizó un buen resultado electoral porque, como dijo un funcionario luego de las PASO, la crisis económica fue una de las principales razones de la catástrofe.

A diferencia de lo que ocurrió en 2015, este año las elecciones no fueron desdobladas, y en la misma boleta con candidatos a jefe porteño se ubicaban las fórmulas presidenciales. En la escuela Carlos Mugica el kirchnerismo había ganado por dos puntos en 2015 y en agosto el Frente de Todos se impuso por 42 puntos. Algo similar ocurrió en la Bandera Argentina. Allí la fórmula Lammens-Marziotta superó a Larreta-Santilli por 47 puntos, mientras que en 2015 la diferencia a favor del kirchnerismo había sido de solo cinco puntos. Si se sumo lo que ocurrió en Filii Dei, donde votan los extranjeros, la diferencia en las PASO alcanzó los 50,9 puntos.

Tomar la experiencia de las primarias para no repetir el resultado en la primera vuelta de hoy es el gran objetivo de gobierno de Larreta. La apuesta fue llegar con el mensaje a lo más profundo del barrio. Y entender que las grandes obras no llenan el changuito del supermercado.

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