Kicillof en Washington: "Nadie puede querer un default; el problema es en qué condiciones va a estar la economía"

El exministro de Economía terminó su gira por México y EE.UU.
El exministro de Economía terminó su gira por México y EE.UU. Fuente: Archivo
Rafael Mathus Ruiz
(0)
10 de mayo de 2019  • 11:53

WASHINGTON.- Axel Kicillof mostró dos claras posturas en Washington: fue cauto a la hora de hablar de un eventual nuevo gobierno de Cristina Kirchner, y ferozmente crítico con el Presidente Macri, a quien responsabilizó por la crisis, y le exigió -a él y al Fondo Monetario- que se haga cargo de dejar un país que no esté en "emergencia financiera".

Cualquier medida que tome el próximo gobierno, dijo, dependerá de las condiciones en las que termine el actual mandato del presidente. "Nadie puede querer un default, lo que pasa es que el problema es en qué condiciones va a estar la economía y qué va a hacer el gobierno de acá a diciembre", definió Kicillof en Washington.

El diputado de Unidad Ciudadana cerró una gira por México y Estados Unidos de alto perfil y una cargada agenda política. En Washington, se reunió con diputados demócratas, representantes del establishment corporativo, organizaciones de derechos humanos y analistas y líderes sindicales. Fue tajante: dijo que no vio a inversores, funcionarios del gobierno de Donald Trump o del FMI.

En una entrevista con corresponsales argentinos, antes de una charla en el Centro Wilson, donde fue invitado por el Argentina Project, reconoció de entrada la "inquietud" por el futuro de la deuda en una eventual segunda presidencia de Cristina Kirchner.

"Sé que está esa inquietud. Yo quiero ir directo al punto. Algunos pueden pensar que estoy desviando la cuestión, pero la única respuesta sensata que se puede dar es que no sabemos en qué situación va a estar la Argentina dentro de seis, siete meses. No lo sabemos. Y no depende de nosotros. Yo creo que la gran pregunta es qué va a hacer el gobierno de acá siete meses", indicó Kicillof. "Hay un eje invertido que todo el tiempo apunta a la oposición, y el problema hoy es del Gobierno y qué hace el Gobierno", reforzó.

Kicillof acusó al Gobierno de manejar "tremendamente mal" el timón de la economía, de destruir los salarios y cometer un "industricidio". Dijo que Macri "prometió la revolución de la alegría", pero hoy el país "es la revolución de la tristeza". Una y otra vez, repitió el mismo mensaje: el gobierno ha intentado responsabilizar a todos -al gobierno anterior, "al gobierno siguiente", al contexto externo, "a la lira turca"-, pero nunca asumió la responsabilidad por la crisis.

"Estamos peor", remarcó.

"Esperemos a ver en qué situación queda la economía en diciembre. Eso es absoluta responsabilidad del gobierno y del Fondo Monetario y los acreedores privados. Es muy difícil que de acá a diciembre nosotros como partido de la oposición podamos hacer algo al respecto, y sin embargo todas las preguntas son a nosotros. El timón de la cuestión lo tiene el gobierno nacional. Lo ha manejado tremendamente mal", afirmó.

Ante cada pedido que se le hizo en busca de una definición sobre un gobierno futuro, Kicillof evitó dar precisiones, al indicar que todo dependerá de cómo llega la economía a diciembre. Y consideró "audaz" hablar de una renegociación de la deuda, pero puntualizó: "Lo hay que ver es en qué condiciones deja este gobierno al gobierno siguiente. Obviamente si están cerrados todos los mercados, las reservas están vacías y hay vencimientos al otro día no es una pregunta que me tengan que hacer, no es algo que se pueda decidir".

Kicillof le marcó una responsabilidad al gobierno de Macri: entregar una economía "que no esté en una situación de crisis o emergencia económica".

"Vamos a ver en qué condiciones deja la economía este gobierno al próximo", insistió. Al hablar el plan del kirchnerismo, afirmó: "No están definidas las candidaturas ni los programas. Hay objetivos que nosotros tenemos que el gobierno no ha mostrado, que es el empleo de calidad, los jubilados, la producción y la industria nacional. Son situaciones que se han deteriorado muchísimo".

Kicillof habló con cautela y prudencia. Al abrir su presentación en el Centro Wilson, a sala llena, ante analistas de bancos de inversión, inversores, abogados, empresarios y funcionarios dijo que no buscaba causar las turbulencias en los mercados, y acusó al Gobierno de querer instalar la idea de que el kirchnerismo estuvo detrás de rumores en Nueva York sobre un posible default de la deuda. También criticó a los medios, a los que acusó de ser muy complacientes con el gobierno de Macri.

Desplegó una presentación con datos económicos, dijo que el Gobierno elevó la inflación y la pobreza, lo acusó de financiar la fuga de capitales con deuda externa, y puso siempre al Gobierno junto al FMI y los inversores. Acusó al Fondo de financiar a Macri, y no a la Argentina: "A mi me da la impresión que éste no fue un crédito a un país, fue un préstamo a un gobierno. Y no corresponde", indicó.

"Hay siete meses para que la situación no sea mucho peor de la que ya es. Tienen que hacerse cargo el Fondo Monetario, el gobierno nacional, y tienen que contribuir también los inversores extranjeros. ¿Quieren cobrar su deuda? Bueno, la economía tiene que tener capacidad de repago. Lo hemos dicho siempre", cerró.

El periodista de CNN en Español, Juan Carlos López, le preguntó por corrupción. "Hay mucha desconfianza en la justicia argentina", dijo Kicillof. Dijo que estaba preocupado por el estado derecho, y que hubo un "uso político" de las causas, y puso a Cristina Kirchner como una "víctima".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.