La misa por José Manuel De la Sota reunió a Alberto Fernández y Juan Schiaretti

El candidato y el gobernador se saludaron en la ceremonia y luego tuvieron un encuentro a solas
El candidato y el gobernador se saludaron en la ceremonia y luego tuvieron un encuentro a solas Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima
Gabriela Origlia
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15 de septiembre de 2019  • 21:24

CÓRDOBA.- La misa por el primer aniversario de la muerte de José Manuel de la Sota reunió a buena parte del peronismo en Córdoba. Fue una celebración de alto contenido político. En la primera fila de la catedral estuvieron, junto a la familia del tres veces gobernador, su sucesor, Juan Schiaretti; el candidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, y el postulante a diputado nacional Sergio Massa.

Si bien antes de la misa, Fernández había dicho: "No necesito de Schiaretti ni de ningún otro gobernador", se saludaron con un abrazo al encontrarse y volvieron a verse tras la misa. Fue por la noche, cuando compartieron un café en privado en el hotel Holiday Inn, donde se alojó el candidato a presidente.

Luego del encuentro, que duró cerca de dos horas, el candidato por el Frente de Todos habló con C5N y dijo que "fue una linda reunión". "Siempre es muy importante charlar con 'el Gringo' porque es alguien que tiene mucha experiencia y somos amigos de muchos años", destacó. Y añadió: "Él ha preferido dar libertad a los votantes cordobeses que lo acompañan a él pero pudimos hablar mucho sobre el presente y las cosas que hay que hacer en el futuro".

Según dijo, Schiaretti le mostró su apoyo con el pacto social que está promoviendo Fernández y le manifestó su preocupación por la concentración de la economía. Además, señaló que él no espera que los gobernadores induzcan a sus votantes a inclinarse por algún candidato porque "el voto de los argentinos es propiedad de los ciudadanos".

De todos modos, cuestionó: "Por su actitud, alguien puede entender que le da lo mismo el país de Macri que el país que yo propongo, pero cuando hablo con él, me doy cuenta que no tenemos diferencias sobre él país que yo propongo, y me parece que debe tener muchas diferencias con el país que propone Macri".

"Schiaretti me ha dicho con todas las letras que cuente con él para gobernar en el futuro", celebró. Para él, es importante que puedan trabajar en conjunto por la importancia que tiene Córdoba para el país, y resaltó: "No se puede prescindir de Córdoba y me da tranquilidad que tengamos una visión de país semejante".

Fernández se quedará allí hasta mañana al mediodía porque, "por motivos de urgencia y fuerza mayor", deberá volver antes a Buenos Aires, por lo que quedaron suspendidas las actividades que estaban previstas para la tarde del lunes.

Natalia de la Sota, actual concejala y legisladora provincial electa, fue quien invitó a Fernández a la ceremonia a la que asistieron dirigentes que el año pasado no participaron del velorio, como es el caso del propio candidato, de Eduardo "Wado" de Pedro, Santiago Cafiero y José Luis Gioja. Hace un año sí fueron Massa, Juan Carlos Maqueda (el juez de la Corte era amigo personal) y el entrerriano Jorge Busti, además de intendentes y funcionarios cordobeses.

En el interior de la catedral -donde hubo unas 700 personas-, Schiaretti estuvo al lado de las hijas de De la Sota. Pasillo de por medio se ubicaron Fernández, Massa, el senador Carlos Caserio, Gioja y De Pedro. También dijeron presente el diputado nacional Mario Negri y el intendente Ramón Mestre, ambos de la UCR, y el dueño de Aceitera General Deheza (AGD), Roberto Urquía. Cuando ingresó Fernández hubo vítores de los militantes, "Se siente, Alberto presidente", que se repitieron a la salida. Cuando se retiraba, el candidato recordó que conoció mucho "al Gallego", que lo acompañó "siempre" y que tiene de él un "recuerdo entrañable". Afirmó que espera "muy tranquilo" la elección, insistió en que gobernará "con Córdoba" y que está "muy contento" con el resultado que obtuvo en las PASO en la provincia.

Ofició la misa el vicario de la diócesis de Villa María, Alberto Bustamante, quien mantuvo siempre un vínculo muy cercano con De la Sota. Afuera quedaron unas 500 personas con banderas y fotos del exgobernador. Siguieron la ceremonia por pantallas gigantes.

Schiaretti recordó a De la Sota en las redes sociales como su "amigo y gran compañero" y agregó: "Con él, compartimos el sueño de la Córdoba grande, pujante". No habló con la prensa ni al entrar ni al salir de la iglesia. Massa dijo que venían a "construir los puentes" que De la Sota quería, lo definió como "uno de los más grandes dirigentes que parió la democracia" y enfatizó que "a los cordobeses les debe quedar bien claro que Alberto gobernará con toda la Argentina". De la Sota murió el sábado 15 de septiembre de 2018, alrededor de las 20, cuando el auto en el que viajaba se estrelló contra un camión a la altura de la localidad de Despeñaderos. Su desaparición implicó que el peronismo cordobés perdiera la figura de más trascendencia nacional y con vocación presidencial. Ya estaba trabajando de cara a su candidatura.

Fernández, en un reportaje con La Voz del Interior, se refirió a la situación del candidato a diputado Franco Saillén, imputado por supuesto lavado de dinero en la causa que alcanza a varios dirigentes del Sindicato de Recolectores de Basura. "No lo conozco, pero si fuera él me bajo de la lista", dijo.

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