La trama de los departamentos ocultos de Toviggino y el “pasamanos” entre sociedades
En el corazón de Belgrano, el tesorero de la AFA adquirió dos pisos; las dos propiedades están a nombre de Real Central, la misma empresa utilizada para comprar la mansión de Pilar
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La famosa mansión de Pilar, adjudicada al tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino, figura en los papeles a nombre de Real Central y antes pasó por las manos de la empresa Malte. Un recorrido similar tuvo otro inmueble de 217 m2, ubicado en el corazón de Belgrano.
La firma Real Central lo escrituró a su nombre en agosto de 2024 por US$800.000. Pero ese departamento, que incluye una cochera, ya había sido adquirido en enero de 2020 por María Florencia Sartirana, pareja del tesorero de AFA.
A partir de ese momento comenzó un “pasamanos”. Primero lo compró SOMA SRL, también vinculada a Toviggino, luego Malte SRL, y en 2024 terminó en manos de Real Central, según consta en un informe de la Propiedad Inmueble al que tuvo acceso LA NACION. Cuatro propietarios en menos de cinco años.
En el mismo edificio de Belgrano, cuatro pisos más abajo, Toviggino compró otro departamento, también con cochera. Al igual que el primero, pasó por las manos de SOMA y en agosto de 2024, la misma fecha que el anterior, se puso a nombre de Real Central, la sociedad de Luciano Pantano y su madre Ana Lucía Conte.
La Justicia está investigando la forma en que se adquirieron esos inmuebles, pero varias fuentes que conocen la trama de la AFA aseguran que fueron claves para entender los movimientos del círculo íntimo de Toviggino. Eso explica el fuerte operativo que se montaba en la puerta del edificio, con varias camionetas y empleados de seguridad. Los vecinos del edificio son testigos de esos movimientos sospechosos, al menos desde la pandemia.
La documentación sobre esas dos propiedades se repite en varias de las causas donde se investiga a las autoridades de la AFA. El fiscal federal de Santiago del Estero Pedro Simón, que pidió la detención del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y del propio Toviggino, pero se topó con la resistencia del sistema judicial de esa provincia, mencionó los dos departamentos en su dictamen.
También aparecen en un informe patrimonial ordenado por el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, que espera una definición de la Cámara en lo Penal Económico para saber si sigue a cargo de la causa principal. El fiscal Gabriel Pérez Barberá dictaminó la semana pasada que ese expediente debe salir de Campana. Si eso se concreta, sería un duro revés para las autoridades de la AFA, que apostaron a concentrar todas las causas en un juez cercano.

Según un informe de dominio elaborado por el Registro de la Propiedad Inmueble de la Ciudad de Buenos Aires, uno de los pisos de Belgrano fue comprado, en enero de 2020, por María Florencia Sartirana por un valor declarado de 513.000 dólares. Según la investigación del fiscal de Santiago del Estero, Sartirana fue encargada de finanzas de la AFA y es la actual pareja de Toviggino. También se la investiga por su rol como apoderada de varias de las empresas ligadas a su pareja como Carbello, Servicios Lindor y Malte.
El nombre de Sartirana también aparece en las transferencias que realizó TourProdEnter, la empresa de Miami que recauda los ingresos en el exterior de la AFA. Según la información bancaria proveniente de los discoveries ordenados por la Justicia estadounidense, esta compañía le transfirió US$40.000 el 30 de diciembre de 2024. Los pagos los autorizaban el exdiputado provincial del Frente Renovador Javier Faroni y su mujer, Erica Gillette.

Ante el avance de las causas, los abogados de Faroni desplegaron una maniobra para intentar invalidar toda esa prueba. Antes de que prospere, la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), a cargo del fiscal Diego Velasco, sugirió que los jueces y fiscales argentinos pidan nuevamente la información a Estados Unidos, a través de otro circuito.
El departamento que compró Sartirana luego pasó a SOMA SRL. Esa sociedad lo compró en septiembre de 2023 por US$800.000. Es decir, US$287.000 más caro que lo que lo había adquirido la pareja de Toviggino.

Un mes antes de esa operación inmobiliaria, el hermano de Toviggino, Darío Fabián, adquirió acciones de SOMA SRL, según información societaria.
El inmueble ubicado en la esquina de La Pampa y Tres de Febrero estuvo poco tiempo a nombre de SOMA SRL. Medio año después de haberlo comprado, esa sociedad se lo vendió a la empresa Malte SRL. Según los registros oficiales, lo hizo por el mismo precio que lo había adquirido: 800.000 dólares. Este cambio de titulares no necesariamente significó una gran modificación porque, un mes antes de la operación, SOMA SRL había absorbido el 95% de las acciones de Malte, la sociedad con la cual se compró la mansión de Pilar.

Dentro de los antiguos accionistas de Malte SRL aparece Juan Pablo Beacon, un exladero de Toviggino que terminó enfrentado y amagó durante meses con aportar pruebas ante la Justicia. Este abogado se grabó en su oficina mientras contaba fajos de dólares y decía: “Esto es lo que entregaron hoy, 20 de mayo, 115.600″.
Según una fuente al tanto del movimiento de esos fondos, el efectivo llegaba en bolsos o cajas de vino y luego era llevado a una oficina en Montevideo y Quintana, presuntamente utilizada por Toviggino. “Llevale a PT a Montevideo” o “llevale a Pablo a Montevideo” son algunas de las instrucciones sobre el circuito del dinero, de acuerdo con documentación a la que tuvo acceso LA NACION.

En el mismo edificio de La Pampa y Tres de Febrero, Toviggino adquirió otro departamento de 217 m2 a través del mismo entramado societario. Es un edificio de apenas 14 unidades, donde todos se conocen. “Llegaron durante la pandemia, uno de los departamentos lo hicieron a nuevo cuando estaba prohibido entrar y salir, siempre se manejaron como quisieron”, se queja uno de los vecinos bajo un estricto off the record.
Otro de los propietarios le dijo a LA NACION que la persona que se encargaba de pagar todas las boletas de los dos inmuebles era la madre de Pantano, Ana Lucía Conte, la jubilada que aparece como dueña de la mansión de Pilar, valuada por peritos judiciales en 20.815.100 dólares, pero que durante la pandemia de Covid cobró el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).
Durante los últimos años, esos dos departamentos tuvieron un intenso movimiento. El círculo íntimo de Toviggino frecuentaba el lugar y mandaba encomiendas. Antes de la crisis con su exjefe, Beacon compartió la ubicación de ese lugar, de acuerdo a documentos a los que accedió este medio. “Sigue habiendo movimientos extraños, pero mucho menos que antes”, cuenta un vecino que teme por represalias.
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