La urgencia por el bigote postizo que forjó una gratitud eterna
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LA NACION

Jorge Lemus disfrutaba la cálida noche de aquel sábado de noviembre de 2010 cuando otro invitado al casamiento de Mauricio Macri lo tomó del brazo."Vení rápido, Mauricio no puede respirar", le dijeron al entonces ministro, que atravesó los jardines de la casa de Jorge Blanco Villegas para llegar al salón, en el que el entonces jefe de gobierno yacía en un estado complicado. El recién casado con Juliana Awada interpretaba a Queen vestido a lo Freddy Mercury cuando el bigote postizo se convirtió en una trampa peligrosa. Lemus lo socorrió y salvó a Macri. Se aseguró la gratitud eterna.
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