Milonga presidencial: "Pepe" Mujica se fue a bailar tango
La trastienda de la política (y de los políticos)
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Nadie puede negar que el presidente de Uruguay, José "Pepe" Mujica, es toda una estrella en Buenos Aires, que cosecha fanáticos cada vez que llega a la Argentina. Todo eso y mucho más quedó demostrado el sábado pasado por la noche, después de la cena de honor que le ofreció Cristina Kirchner al presidente de Rusia, Vladimir Putin, en la Casa Rosada, encuentro al que también estuvo invitado Mujica. Sin embargo, el presidente uruguayo, en lugar de regresar de inmediato a Montevideo, prefirió permanecer unas horas más en Buenos Airees para despuntar una de sus grandes pasiones: el tango. Así fue como, tras la cena, y ya cerca de la medianoche, se lo vio entrar en la milonga El Beso, ubicada en la calle Riobamba, a pocas cuadras del Congreso. Con el ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi, como guía turístico, el jefe de Estado del vecino país se instaló en una de las mesas del boliche, acompañado por el embajador uruguayo, Guillermo Pomi, y por su canciller, Luis Almagro. No bien ingresaron a la tanguería, la gente empezó a acercarse para saludar a Mujica. "Por qué no termina su mandato y se viene a gobernar aquí", le decían los simpatizantes, algunos de ellos interesados también en inmortalizar el momento con una fotografía junto al mandatario. Otros mandaban chicanas cuando se sacaban las fotos: "Acá los funcionarios no pueden salir ni a comer a un restaurante porque los echan", fue una de las frases más escuchadas. Mujica se limitó a sonreír, amable, y se quedó a disfrutar del tango hasta bien entrada la madrugada.
Aguilar: el senador de Capitanich le falló a su propio jefe político
Aspirante a suceder a Jorge Capitanich el año próximo, el ex ministro y senador por Chaco Eduardo Aguilar (foto) es, para los códigos políticos, el hombre del jefe de Gabinete, y con esa impronta se mueve en la Cámara alta. Tanto que, en virtud de esa condición, le dieron la presidencia de la Comisión de Educación, Sin embargo, Aguilar le falló a su jefe la semana pasada: faltó a la sesión en la que se aprobó la inmunidad a bancos centrales, proyecto pedido por Capitanich. Poco previsor, el senador decidió viajar el mismo día de la sesión y terminó varado en Chaco, víctima de un vuelo cancelado.
Roldán: el senador "mimado" de Boudou, ausente sin aviso
Otra historia de legisladores ausentes en la sesión del Senado la semana pasada la protagonizó el ex radical correntino devenido kirchnerista José María Roldán (foto). El senador faltó a la cita para evitar el escándalo por la presencia de Amado Boudou en la sesión y dejó al kirchnerismo sin número propio para iniciar la sesión y expuesto a la presión de la oposición, que pudo así supeditar su respaldo a la habilitación del debate a la ausencia de Boudou. Lo llamativo del caso es que el vicepresidente considera a Roldán uno de sus senadores preferidos. Parece que el correntino no le corresponde el sentimiento.
Planes: el segundo de De Vido quiere ser legislador en 2015
El kirchnerismo llega al final de tres períodos en el poder y nadie quiere quedar a la intemperie política. Ése parece ser el caso de José López (foto), secretario de Obras Públicas de la Nación y mano derecha del ministro Julio De Vido, que piensa en ser candidato a diputado por Tucumán. Fuentes del oficialismo confirmaron que López comenzará a "recorrer la provincia" para terminar con el fuerte desconocimiento de su figura entre los tucumanos. "Tuvo a su cargo mucha obra pública. Puede querer inmunidad con una banca", advirtió un miembro de la oposición de esa provincia norteña.
Heller: la sutil forma de "colarse" de un diputado en el avión
Tal vez entristecido por la derrota argentina ante Alemania, el diputado kirchnerista y banquero Carlos Heller (foto) protagonizó un incidente en el vuelo de vuelta al país desde Río de Janeiro. Según contaron varios testigos, Heller evitó hacer la fila para ingresar al avión y se ubicó, en soledad, a un costado, en primer lugar. Al ser increpado por uno de los pasajeros, Heller tuvo una respuesta insólita. "¿Y cómo sabés que el lugar correcto para la fila es el tuyo y no el mío?", desafió, y de todos modos pasó primero hacia el avión, en el que viajó junto a otro ultraoficialista, Víctor Hugo Morales.







