Qué dijo Javier Milei de los resultados de las elecciones de Brasil 2026
Tanto durante como tras del cierre de los comicios, el jefe de Estado se valió de las redes sociales para manifestar su apoyo a la candidatura del Flavio Bolsonaro
4 minutos de lectura'

El presidente Javier Milei realizó una serie de publicaciones en redes sociales en medio de los primeros resultados de las elecciones presidenciales en Brasil, que se desarrollan este domingo y tienen a Flavio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva como principales protagonistas.
Tanto durante como después del cierre de los comicios, el jefe de Estado utilizó, en principio, historias de Instagram para respaldar la candidatura del hijo de Jair Bolsonaro.

“Hoy por él”, escribió Milei en una de sus primeras publicaciones, acompañada por fotos del expresidente brasileño.
En la misma línea, Milei compartió una imagen junto a Flavio Bolsonaro, tomada durante la visita del candidato a la Argentina a fines de junio.

Entre ambos aparece un estandarte con el logo de la organización política Las Fuerzas del Cielo y la leyenda: “La victoria en la guerra no depende de la cantidad de soldados sino de las fuerzas que vienen del cielo”.
Por último, tras el cierre de las urnas y mientras los primeros datos arrojaban una amplia ventaja de Bolsonaro, el mandatario celebró con un “¡Viva la libertad, carajo!”, la frase que acuñó durante su campaña y que también utilizó el candidato presidencial este domingo al salir de emitir su sufragio en la escuela Barão Homem de Mello.

Cómo Milei se volvió protagonista de las elecciones de Brasil
Aun cuando el presidenta argentino no figura en ninguna boleta, en los días previos a la primera vuelta en Brasil pocos nombres se han escucharon tanto en la campaña como el suyo, tal y como precisó LA NACION.
La semana pasada, tras su paso por la Asamblea General de la ONU, Milei dijo en Nueva York que espera que Brasil rompa con el “curso socialista decadente” de los últimos tiempos y vuelva a “abrazar las ideas de la libertad”. Agregó que solo su amigo el senador Flavio Bolsonaro puede frenar a Luiz Inácio Lula da Silva.
La respuesta llegó ese mismo día. “No, gracias, Milei. Nadie quiere comer carne de burro por aquí”, escribió en X Guilherme Boulos, ministro jefe de la Secretaría General de la presidencia, quien llamó al mandatario argentino “una vergüenza para América Latina y para el valiente pueblo argentino”.
El cruce resume el lugar que ocupa Milei en la elección: un espejo en el que se miran las dos fuerzas que polarizan Brasil. Para la campaña de Flavio, especialmente en el área económica, es el modelo a seguir.
Para el oficialismo, en cambio, el ejemplo de lo que no hay que hacer. Y, más allá de la retórica, el resultado del 4 de octubre –o del probable balotaje del 25– marcará el rumbo de una relación bilateral que atraviesa su momento más bajo desde el regreso de la democracia en ambos países.
En la campaña de Flavio, la referencia a Milei no fue un guiño. El 14 de septiembre, en un evento organizado por el think tank Esfera Brasil en San Pablo, Daniella Marques, expresidenta de la Caixa Económica Federal y coordinadora del plan económico del senador, dijo que la propuesta “se inspira” en lo hecho por su administración.
“Milei es un excelente ejemplo en términos de volver a tener capacidad de inversión y reducción de la burocracia e impuestos”, dijo Marques.
La economista, señalada como favorita para conducir la economía en un eventual gobierno de Bolsonaro, contó que el equipo ya mapeó más de mil normas que pretende derogar. El programa promete un “tesouraço” (tijeretazo): recorte de gastos, eliminación de diez ministerios y un techo para la deuda. La imagen ya estaba en la convención del 25 de julio en San Pablo, cuando con Milei a su lado Flavio levantó una tijera gigante, versión local de la motosierra.
El entusiasmo tiene, sin embargo, límites. Marques garantizó que no se tocarán programas sociales como Bolsa Família y que un gobierno de Flavio Bolsonaro buscará diálogo “con todas las naciones”, incluida China. A fines de junio, en la Argentina, el propio senador había prometido que con él Brasil “volverá a ser hermano de la Argentina”, y contrapuso a un Milei que “ponía orden en la casa” con un Lula que “desordenaba la nuestra”.
Del lado de Lula, la Argentina funciona como una suerte de advertencia o contraejemplo. Tras las declaraciones de Marques, el PT reaccionó con la consigna de que se había “filtrado” el plan económico de Flavio y con alusiones a la “carne de burro”, la misma imagen que después retomó Boulos. La estrategia apunta a los trabajadores, mostrando los costos sociales del ajuste argentino como anticipo de lo que traería un triunfo bolsonarista.



