Un arrepentido acusó a Calcaterra de pagar sobornos por U$20 millones a Jaime

El soterramiento del Sarmiento, una de las obras públicas más importantes que está valuada en US$1500 millones
El soterramiento del Sarmiento, una de las obras públicas más importantes que está valuada en US$1500 millones Fuente: LA NACION
Iván Ruiz
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28 de febrero de 2019  • 13:15

Manuel Vázquez, el testaferro de Ricardo Jaime , confesó ante la Justicia que fue el intermediario para que Ángelo Calcaterra , titular de Iecsa y primo del presidente Mauricio Macri , pagara sobornos por más de US$ 20 millones al funcionario kirchnerista para quedarse con el soterramiento del tren Sarmiento, según reconstruyó LA NACION entre fuentes judiciales.

Vázquez se convirtió así en el primer arrepentido del caso Odebrecht al reconocerse como el nexo entre el consorcio liderado por Odebrecht-Iecsa y el gobierno kirchnerista para el pago de sobornos a cambio de direccionar la licitación para realizar una de los obras públicas más importantes de los últimos años. Su testimonio todavía no fue homologado por el juez Marcelo Martínez de Giorgi.

Ante la consulta de este diario, allegados a Calcaterra aseguraron que la acusación de Vázquez "es totalmente falsa" y que no es extraño que ocurra durante un año electoral. "Es una mentira total", insistieron.

El testaferro de Jaime relató el martes último ante el fiscal Franco Picardi que las conversaciones por el soterramiento del Sarmiento comenzaron entre 2005 y 2006, cuando se estaba preparando la licitación. Vázquez dijo que mantuvo al menos tres encuentros personales con Calcaterra y Javier Sánchez Caballero, otro de los ejecutivos de Iecsa, siempre para beneficiarlos con el contrato.

En esos encuentros se habría acordado un primer pago de US$ 5 millones para comenzar las negociaciones con los funcionarios, un segundo desembolso de US$ 15 millones para direccionar la licitación en favor del consorcio (coordinar detalles del pliego) y, por último, se arregló que se ejecutarían pagos del 10% cada vez que el Estado girara fondos para la obra.

Vázquez recordó que fue Iecsa -a través de Calcaterra- la empresa que se encargó de la organización del consorcio de empresas y de establecer los contactos con el gobierno kirchnerista para quedarse con el contrato. La compañía, que en ese momento todavía pertenecía al Grupo Macri, habría convocado tanto a Odebrecht, como a Ghella y Comsa, el resto de los socios internacionales, según indicó el arrepentido.

La propuesta -sostuvo Vázquez- enseguida fue aceptada por Néstor Kirchner , ya que el entonces presidente habría dicho que veía posibilidades de incluir al Banco Nacional de Desarrollo de Brasil en el financiamiento del contrato por la buena relación que mantenía con su par brasileño Lula Da Silva .

Desde la empresa aseguraron que Vázquez había sido contratado por Sideco para realizar operaciones financieras en Brasil años antes de que apareciera el soterramiento del Sarmiento. El testaferro de Jaime recibió durante años pagos no sólo de Sideco, sino de otras tres empresas que conformarían el consorcio del Sarmiento -entre ellas Iecsa y Odebrecht- en concepto de "honorarios por servicios de consultoría".

El contrato para soterrar el tren Sarmiento es uno de los más importantes de los últimos años. Cuando decidió reactivar la obra, el presidente Macri destinó unos US$ 3000 millones para poner en funcionamiento los trabajos. La licitación efectivamente fue ganada por el consorcio que lideraban Iecsa y Odebrecht, pero las obras no avanzaron al nivel previsto durante el kirchnerismo. Sin embargo, durante esos años el Estado desembolsó $865 millones.

La causa

Vázquez, detenido desde 2016 por otra causa de corrupción kirchnerista, espera ahora que el juez Martínez de Giorgi lo acepte como arrepentido. El testaferro de Jaime está imputado junto a varios miembros de su familia en el caso Odebrecht. Mientras tanto, Martínez de Giorgi continúa con las indagatorias desde hace un año, a pesar de que la Cámara Federal pidió que resolviera pronto la situación procesal de los imputados.

El fiscal Picardi impulsó distintas medidas de prueba en los últimos meses que motivaron, por ejemplo, que la AFIP identificara que el consorcio liderado por Iecsa y Odebrecht habían dibujado sus balances para sacar US$ 4.5 millones vía Andorra y que después usaron para, desde allí, pagar los sobornos a los funcionarios. La Justicia, además, intervino la administración del consorcio que lleva adelante la obra en la actualidad.

La confesión de Vázquez mantiene correlación con varios de los documentos que ya son parte del expediente, confiaron fuentes judiciales. Es concordante, por ejemplo, con la declaración de Luiz Antonio Mameri, un arrepentido brasileño que reconoció haber pagado US$ 2.9 millones en sobornos a los funcionarios argentinos. El ejecutivo de Odebrecht relató que era Iecsa la empresa que se encargaba de coordinar en esa primera etapa -a través de Sánchez Caballero- el pago de sobornos por el Sarmiento.

Por: Iván Ruiz

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