Un difusor privilegiado del discurso kirchnerista
Para el Gobierno, fue un triunfo sobre Clarín
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Cuando el fallecido ex presidente Néstor Kirchner lanzó el programa Fútbol para Todos, en agosto de 2009, su objetivo principal era complicarle el negocio del cable al Grupo Clarín. En la Casa Rosada dan hoy por cumplido ese objetivo: los kirchneristas creen haber frenado la expansión de Clarín sobre la televisión por cable en el interior.
La segunda meta era política: llevar en forma gratuita a todos los rincones del país la transmisión de los torneos de fútbol de primera división que hasta entonces sólo podían ver los abonados que pagaban un canon a sus servicios de TV por cable.
Un tercer objetivo surgió algunos meses después del lanzamiento. Las metas comerciales fracasaron. El Gobierno no pudo vender el espacio publicitario al sector privado por el altísimo costo de las tarifas, mucho más alto que el que ofrecía TyC Sports.
Cuando el Gobierno advirtió ese traspié, aprovechó la pantalla de Fútbol para Todos como canal de difusión del relato político oficial. La saturó de spots publicitarios del Gobierno, incluso durante el partido, en los denominados "zócalos" (parte inferior de la imagen). La producción de esos avisos corresponde a la Secretaría de Comunicación, supervisada por el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y por el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro.
El peor fracaso de Fútbol para Todos fue la utilización de los recursos del Tesoro nacional para "salvar a los clubes" de fútbol. Pero eso no ocurrió porque hoy el Tesoro paga el doble a la AFA y los clubes siguen fundidos. Un ministro admitió a LA NACION que "fue el gran fracaso" de Fútbol para Todos.
Es por ello que ahora el Gobierno vigila de cerca al presidente de la AFA, Julio Grondona. Abal Medina y el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, transfieren los recursos por tramos y van auditando la ejecución que ejerce Grondona hacia los clubes.
Otro canal de publicidad, más encubierto y menos formal, son los relatos de Marcelo Araujo y Julio Ricardo. Mechan la descripción del juego con ideas fuerza del discurso oficial: promueven políticas del gobierno de Cristina Kirchner y promocionan el programa oficialista 6,7,8 , que sucede a Fútbol para Todos y aprovecha el arrastre de su alto rating.
Más allá de que existen relatores menos comprometidos con el relato oficial, como Rodolfo De Paoli o Gustavo Kuffner, surgió un "relator militante", tal su apodo: Javier Vicente. Sigue los partidos de Banfield, el club de Gabriel Mariotto. El vicegobernador bonaerense era además jefe político de Pablo Paladino, el coordinador general de Fútbol para Todos que desde julio de 2011 pasó a ser presidente del club Los Andes, de Lomas de Zamora, el territorio de Mariotto. Hoy Paladino está alineado con Abal Medina.
Uno de los éxitos del programa, cuyo productor general es Gustavo González y su asesor creativo es Luis Chela, fue llegar a todo el país. Tiene audiencia cautiva en todo el electorado del territorio nacional, vía antena terrestre o antena satelital.
De paso sirvió a dirigentes menores del kirchnerismo. Hace tres meses, el jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, el santafecino Agustín Rossi, capitalizó la gestión ante Paladino de la transmisión de un partido de Rosario Central "de alto interés para los rosarinos". Casi una cuestión de Estado.
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