Senado. Quejas de la oposición a Francos por el estilo de Milei y respaldo a Villarruel como interlocutora del Gobierno
La vicepresidenta y el ministro del Interior querían acelerar el debate de boleta única, pero el funcionario se llevó el reclamo de los senadores por el maltrato al que los sometió el Presidente
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En una reunión convocada por Victoria Villarruel y calificada como “dura, pero interesante”, los jefes de los principales bloques de oposición del Senado, con excepción del kirchnerismo, le plantearon al ministro del Interior, Guillermo Francos, su voluntad de colaborar a la gobernabilidad, pero le pidieron que le trasladara a Javier Milei el mensaje de que el camino para conseguir consenso no es el que adoptó el Presidente en las últimas horas, acusando a los legisladores de pedir coimas a cambio de la sanción de las leyes.
Según confiaron a LA NACION participantes del encuentro, hasta la propia Villarruel le habría planteado a Francos que Milei le hizo “un flaco favor” a los legisladores con esas declaraciones cuando el oficialismo tiene la necesidad de construir mayorías con bancadas opositoras en una cámara en la que apenas tiene siete senadores propios.
La reunión había sido convocada por Villarruel para tratar de acelerar el debate del proyecto que modifica la ley electoral para establecer el voto con boleta única de papel. La idea de la vicepresidenta y sus colaboradores más cercanos es tratar de apurar la firma del dictamen de comisión esta misma semana y dejarlo listo para su tratamiento en el recinto en la segunda semana de enero.
Sin embargo, la presencia de Francos terminó convirtiendo la reunión en un debate en el que los legisladores presentes le plantearon al ministro político la necesidad de establecer canales de comunicación más saludables. “Nosotros estamos dispuestos a generar gobernabilidad. ¿El Presidente está dispuesto a recibir ayuda?”, resumió el espíritu del mensaje que se llevó el funcionario uno de los participantes.
En ese sentido, los legisladores participantes le dieron un fuerte espaldarazo a Villarruel, al ensalzar ante Francos el estilo de conducción y negociación política demostrada por la vicepresidenta desde que asumió la conducción de la Cámara alta. Usaron como ejemplo la sesión del pasado 13 de diciembre, cuando logró reunir 32 votos de ocho bloques diferentes que colaboraron con los siete oficialistas a vencer la negativa del kirchnerismo a renovar las autoridades del Senado.
Siempre de acuerdo a las fuentes consultadas por este diario, el ministro dijo no estar de acuerdo con las palabras de Milei, las justificó como el resultado de la inercia del discurso que lo llevó a la presidencia. “Le está costando sacarse el chip de la campaña”, fueron las palabras que usó Francos, quien se habría comprometido a concertar un encuentro del jefe del Estado con los senadores.
Además de la anfitriona y Francos, participaron del encuentro los radicales Eduardo Vischi (Corrientes), jefe de la bancada, y Víctor Zimmermann (Chaco); y los presidentes de los bloques Pro, Luis Juez (Córdoba); Unidad Federal, el peronista disidente Carlos Espínola (Corrientes); y de La Libertad Avanza, Ezequiel Atauche (Jujuy).
También se escucharon quejas por el mega decreto de necesidad y urgencia que dictó el Gobierno la semana pasada, señalando que tiene algunas cuestiones consideradas positivas e interesantes, pero que en su redacción hay otras medidas que rozan la inconstitucionalidad y que, puestos en la disyuntiva de tener que definir a todo o nada, como viene planteando Milei y los voceros del Gobierno, los obligarían a inclinarse por el rechazo.
Boleta única
El reclamo de los legisladores al Poder Ejecutivo para que baje el nivel de agresión contra el Poder Ejecutivo terminó eclipsando la intención inicial de la convocatoria, que era la de acelerar la sanción de la ley de boleta única.
El proyecto de boleta única de papel (BUP) fue aprobado por la Cámara de Diputados en junio de 2022 y desde entonces quedó cajoneado, por la oposición del Frente de Todos, en las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales. En aquel momento, ambos cuerpos de trabajo legislativo estaban en manos de Guillermo Snopek (Jujuy) y Oscar Parrilli (Neuquén), senadores que respondían al kirchnerismo. Desde el recambio legislativo las comisiones quedaron disueltas, por lo que deberán volver a constituirse en su totalidad y elegir nuevas autoridades.
En una nueva reunión celebrada por la tarde en el despacho de la vicepresidencia, se habría decidido empezar a discutir el proyecto de boleta única de papel el miércoles de la semana próxima. Las presidencias de las comisiones quedarían en manos del peronista disidente de Unidad Federal Edgardo Kueider (Asuntos Constitucionales) y del oficialista riojano Juan Carlos Pagotto (Justicia y Asuntos Penales).
A priori, Villarruel podría recrear la mayoría de 39 senadores que hace dos semanas le permitió vencer la negativa del kirchnerismo a que la Cámara alta eligiera un nueva mesa de conducción. Como presidente provisional fue designado el libertario Bartolomé Abdala (San Luis) y Villarruel impuso a dos personas de su confianza en las estratégicas secretarías Administrativa y Parlamentaria.
Si se toma en cuenta la votación registrada en Diputados, donde la entonces oposición se impuso al rechazo del Frente de Todos, la aprobación de la BUP tendría el apoyo de los 24 senadores de los tres bloques en que se dividió Juntos por el Cambio (UCR, Pro y Cambio Federal). Además, sumaría los votos de los tres peronistas disidentes nucleados en Unidad Federal y de Mónica Silva, senadora de Juntos Somos Río Negro, fuerza provincial que apoyó la boleta única cuando se aprobó en la Cámara baja. A esta cifra deberían añadirse los siete senadores de La Libertad Avanza.
Así, el proyecto de boleta única de papel reuniría 35 votos, apenas dos por debajo de la mayoría absoluta que se requiere en el Senado para aprobar iniciativas de índole electoral.
En este escenario cobrarán vital importancia el camino que adopten dos fuerzas provinciales que gobiernan sus distritos y que controlan, en total, cuatro votos que serían claves. Se trata de los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, que responden al gobernador Claudio Vidal, y de los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, que tributan al líder del oficialista Frente Renovador de la Concordia, Carlos Rovira.
El gobernador Vidal se reunió la semana pasada con Villarruel en un encuentro en el que se habría hablado de los alcances del polémico decreto de necesidad y urgencia del Gobierno nacional y, sobre todo, del rechazo del mandatario a la posibilidad de dar marcha atrás con los cambios en el impuesto a las Ganancias, por el impacto negativo que esta medida tendría sobre el salario de bolsillo de los trabajadores petroleros.
El rechazo del kirchnerismo parece no haber cambiado. “Estamos haciendo las consultas, pero en principio no hay clima”, le dijo a este diario un vocero de la conducción del bloque del Frente de Todos. En 2022, la boleta única mereció el rechazo de Cristina Kirchner. “Votás una lista como si fuera una ristra de chorizos y ajos”, fue la bienvenida de la entonces vicepresidenta al texto aprobado por la Cámara baja. Alberto Fernández también sumó su crítica a la iniciativa.
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