Así lo refleja un estudio realizado en base a datos del Ministerio de Trabajo; la recuperación pospandémica es constante pero demasiado lenta
4 minutos de lectura'
La construcción fue una de las industrias más golpeadas durante el 2020, con decenas de miles de empleos formales que desaparecieron en el contexto de una economía duramente afectada por la pandemia, pero también por las inhabilitaciones y parálisis sucesivas, que afectaron el corto plazo, y el contexto argentino de incertidumbre e inversión renuente, que afectó y sigue afectando al largo.
El impacto fue tal que entre diciembre del 2019 y diciembre del 2020 se perdieron 75.218 empleos, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) realizado en base a los números del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), dependiente del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.
El piso de empleo privado de la construcción se tocó en julio del año pasado, para luego comenzar un proceso de recuperación que se mantuvo hasta abril de este año, último mes disponible de la serie. Si bien la recuperación del empleo ligada a esta industria clave es consistente y sostenida, también se produce a un ritmo lento. Tanto, que la recuperación que se dio entre abril de este año y abril del 2020, cuando comenzaba la pandemia, es de un magro 9,1%, tímido rebote si se considera que el punto de comparación es un bajo histórico. Una cifra que ilustra la gravedad del asunto: la cantidad de puestos de trabajo existentes en abril de este año era un 20,4% inferior al valor del 2019.
Jorge Pellegrini, representante de UOCRA, da cuenta de la preocupación que reina en el sector del empleo privado: “La pandemia nos costó cerca de 70.000 puestos de trabajo, de los cuales llevamos recuperados poco menos de la mitad”, grafica. Más precisamente, las cifras que IARAF toma del Ministerio de Trabajo arrojan que entre el diciembre prepandémico y fines del año pasado, los empleos destruidos fueron los mencionados 75.218 (de 412.368 a 337.150). Además, agrega que “hay 100.000 puestos menos que a mediados del 2018”, momento en el que ubica el comienzo del período de pérdida de empleo. “La actividad está repuntando, pero a un ritmo demasiado lento”, resume.

El problema no es únicamente la lenta recuperación, sino el hecho de que ésta se está dando mayoritariamente en rubros que tienen poca incidencia sobre el trabajo formal.
Los grandes desarrollos y la obra pública, cruciales empleadores de construcción privada, no avanzan a un ritmo suficiente como para motorizar una recuperación sostenible. “Es difícil vislumbrar un proceso positivo, por lo menos en el corto plazo”, se lamenta Pellegrini. “Se anunciaron muchas obras públicas pero recién empezarían a lanzarse ahora, hasta el momento no han tenido impacto. Ahora están lanzando algunas viviendas, pero de obras iniciadas con trabajo concreto, muy poco”, siguió el representante gremial. No es una velocidad ni una escala que pueda mover demasiado el amperímetro de la construcción formal. Mucho menos la construcción o refacción de viviendas particulares, rubro que se desarrolla mayoritariamente en negro.
Los grandes emprendimientos, por su lado, se enfrentan al panorama de la golpeadísima demanda y la incertidumbre que genera la posibilidad de futuros cierres con motivos epidemiológicos. “La crisis y la pandemia generan que todos estemos un poco a la defensiva. Es difícil saber si de acá a un mes o dos no vamos a tener otro parate. La pandemia no terminó, estamos transitándola”, explicó Pellegrini.
De acuerdo al informe de IARAF, los subsectores dentro de la construcción que más sufrieron en el período diciembre 2019-diciembre 2020 fueron la construcción de edificios y sus partes y obras de ingeniería civil, que perdió 70.940 empleos, la ejecución y mantenimiento de instalaciones eléctricas y electromecánicas, con 3702, y el movimiento de suelos y preparación de terrenos para obras, con 1866.
Con respecto a la distribución geográfica de la pérdida de empleo, en ese mismo período, se concluye que la cantidad de asalariados registrados en la construcción tuvo una caída superior al promedio en Cuyo (-26,7%), el NOA (-20,6%), CABA (-19,9%) y la región Pampeana (-18,6%). Menor caída se observó en la Patagonia (-13,7%) y el NEA (-9,7%). Sólo en la Ciudad de Buenos Aires, el lugar del país en el que la construcción emplea a más gente con respecto a su población, desaparecieron casi 20.000 puestos de trabajo.
1Cortes de luz en CABA: cómo cuidar tu casa y prevenir daños en los electrodomésticos
2Cerca de Pinamar: hay un proyecto con playa privada en el que todos los departamentos tienen vista al mar
3Hay una ciudad en el mundo en la que viven más de 3000 personas que no manejan plata
4Se vende el famoso chalé que está en la terraza de un edificio: cuánto cuesta



