Cómo acceder a un crédito para convertir tu casa en sustentable

La adecuación pasiva, mediante aislación de paredes, pisos y techos, son obras sencillas que permiten ahorros importantes
La adecuación pasiva, mediante aislación de paredes, pisos y techos, son obras sencillas que permiten ahorros importantes
María Gabriela Ensinck
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7 de septiembre de 2020  • 17:07

El relanzamiento de los créditos Procrear, anunciado a comienzos de agosto, incluyó una línea específica para "mejoras sustentables", que entrará en vigencia en octubre y permitirá refaccionar viviendas para mejorar su aislación, eficiencia térmica e iluminación natural, con el fin de reducir su impacto en el ambiente.

Se trata de créditos con financiación del Fondo Global para el Clima (GCF por sus siglas en inglés) y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), cuyo objetivo es mejorar la eficiencia energética y el confort térmico en los hogares, lo que se traduce en una menor emisión de gases de efecto invernadero (GEI).

La línea tendrá características similares a la destinada a mejoramientos y refacción, con montos de $100.000; $250.0000 y $500.000 con plazos de 120 a 180 meses y una tasa del 24%. También incluiría la compra de termotanques solares, estufas ecológicas y otros equipos de climatización energéticamente eficientes.

Los detalles sobre el tipo de refacciones, técnicas constructivas y materiales a financiar están siendo delineados "junto al ministerio de Ambiente, el de Desarrollo Productivo, los sindicatos, cooperativas, colegios de arquitectos y universidades, para incluir capacitación en técnicas constructivas y materiales sustentables e impulsar el trabajo local", destacó Luciano Scatolini, subsecretario del Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat e integrante del comité ejecutivo de Procrear.

"Es la primera vez que desde el Estado nacional se impulsan créditos con foco en la sustentabilidad de la vivienda", apuntó el funcionario y señaló que la iniciativa "está en línea con los compromisos nacionalmente determinados (NDCs, de reducción de emisiones) establecidos por el Acuerdo Climático de París. Según estimaciones de ONU Ambiente, el sector inmobiliario, incluyendo la construcción y operación de edificios, es una de las fuentes de contaminación más importantes a nivel mundial, ya que consume el 36% de la energía global y produce el 39% de las emisiones de CO2.

Oportunidades de mejora

"Hay una gran demanda de este tipo de mejoras, que hacen a la calidad de vida, el ahorro energético y la sustentabilidad ambiental. De hecho, luego de la ampliación, es el segundo motivo para entrar en obra", señaló Cristian Carnicier, arquitecto y docente de la Facultad de Arquitectura de la UBA (FADU).

"La realidad es que la mayoría de los edificios y viviendas que habitamos, basadas en vidrio y hormigón, no son sustentables ni eficientes, y responden más a una moda arquitectónica que a criterios de habitabilidad y sustentabilidad", apuntó.

"La adecuación pasiva, mediante aislación de paredes, pisos y techos, son obras sencillas que permiten ahorros importantes", destacó Carnicier y recomendó: "asesorarse bien sobre el tipo de materiales, para que el gasto energético en la construcción no sea mayor al ahorro que se quiere lograr. Hoy existen materiales livianos y técnicas como la construcción en seco que son más eficientes y menos costosas que las tradicionales".

Para el arquitecto Aníbal Lening, del Estudio Lening Arquitectura Sustentable, "la reconversión de edificios es una actividad que crece en todo el mundo y significa una oportunidad de mejorar la calidad de vida y nuestra relación con el ambiente". Lening coincidió en que "la vía más práctica y rápida de hacerlo es a través de la eficiencia energética de las construcciones".

"Hoy existen métodos y normativas que avalan esta tendencia, como el plan de etiquetado de viviendas", explicó. Este programa incluye la capacitación de arquitectos y agentes de la construcción en el uso de un software desarrollado localmente y de código abierto, que evalúa la eficiencia térmica de las viviendas y edificios.

"Una vez hecho el diagnóstico, se pueden encarar pequeñas intervenciones para mejorar el aislamiento térmico, como colocar una capa de material aislante en las paredes con orientación Sur, sellar filtraciones en paredes y techos, hacer aberturas cruzadas o claraboyas para permitir mejor ventilación y aprovechamiento de la luz natural, e incluso cuestiones mínimas como colocar aleros o cortinas según el tipo de abertura, e irlas adaptando a cada presupuesto. Estas obras se repagan con el ahorro energético y en la factura de luz", aseguró.

El arquitecto destacó la importancia de que a la hora de presentar un plan de obra a fin de obtener el crédito para mejoras sustentables, las personas estén asesoradas por profesionales, quienes pueden evaluar qué tipo de intervenciones son las más adecuadas para lograr una mejora real y funcional y no meramente estética.

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