El artista puertorriqueño concretó la operación inmobiliaria tras un largo período con ofertas comerciales internacionales de cifras millonarias
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El cantante Ricky Martin concretó este martes la transferencia de su lujosa propiedad en Nueva York. La vivienda se sitúa en un edificio de vanguardia dentro del vecindario de Upper East Side. El proceso de venta concluyó tras permanecer más de ocho años en los listados del mercado premium. Esta operación financiera finalizó con la firma del contrato definitivo ante los agentes inmobiliarios competentes.
Cómo es el departamento que vendió Ricky Martin en Manhattan
El departamento posee una superficie total de 280 metros cuadrados y cuatro dormitorios principales. La unidad destaca por su planta abierta y luminosa en una de las zonas más costosas del mundo. El inmueble cuenta con cuatro baños completos y un aseo adicional para las visitas.
La distribución interna facilita la circulación entre los ambientes sociales y los sectores de descanso. La venta alcanzó un valor de 6,15 millones de dólares este martes, que resultó inferior a la pretensión económica que el músico manifestó en años anteriores. La propiedad luce una estructura moderna con una fachada vidriada. El diseño de la torre pertenece al arquitecto Peter Marino, quien diseñó el edificio con un enfoque residencial sofisticado y flexible.
La vivienda se ubica en un piso elevado que permite una entrada de luz natural constante a través de sus cristales. La unidad se vendió por un monto 300.000 dólares menor al precio de su última publicación en septiembre pasado. El artista obtuvo una ganancia reducida, pues compró el lugar por 5,9 millones de dólares en el año 2012.
El diseño arquitectónico y los materiales de alta gama
La arquitectura interior del departamento utiliza materiales nobles de origen europeo. Los pisos de toda la residencia exhiben parqué de madera de roble. Esta elección estética otorga calidez y continuidad a cada uno de los sectores.
Los grandes ventanales se extienden desde el suelo hasta el techo en los salones principales. El edificio data del año 2008 y mantiene un estilo contemporáneo vigente en el mercado de real estate. La cocina integra equipamiento de lujo con amoblamientos realizados a medida para el espacio.
El sector gastronómico cuenta con encimeras de cuarzo de origen suizo. Este material destaca por su resistencia y su acabado pulido. Las terminaciones de high end definen la identidad de la vivienda en cada rincón. Los baños principales presentan revestimientos de mármol italiano en las paredes y en los suelos.
Organización de los ambientes y el espacio flexible
La distribución del hogar incluye una galería central con una extensión de seis metros. Este pasillo conecta el área social con los dormitorios de forma elegante. El departamento dispone de dos suites principales que ofrecen mayor privacidad y comodidad.
Cada suite tiene vestidores amplios con capacidad para organizar colecciones de indumentaria y accesorios. Los otros dos dormitorios conservan dimensiones generosas y acceso directo a los servicios sanitarios. La vivienda admite diversas configuraciones según la necesidad de la familia.
El inmueble suma un ambiente flexible adicional cerca del salón principal. Los propietarios pueden transformar este cuarto en una oficina privada o en una biblioteca personal. El espacio también funciona como sala de medios audiovisuales para el entretenimiento.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.







