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Tal vez cuando estemos publicando este comentario ya sea ley en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la colegiación obligatoria para los corredores inmobiliarios.
El logro es importantísimo, ya que dejará de ser la "tierra de nadie" para cualquier aventurero que ve en el poderoso mercado inmobiliario de la Ciudad, posibilidad de actuar impunemente, enlodando a empresas y operadores de reconocida solvencia profesional y moral. A esto se aduna que, por ser la Ciudad Capital de la República, con la fuerte gravitación que tiene por su densidad demográfica, poder económico y político, es una vidriera importantísima para el resto del país y sin dudas gravitará favorablemente para convencer, en aquellas pocas jurisdicciones aún reacias para hacerlo, en implementar la colegiación legal.
Quienes, como la Provincia de Buenos Aires, contamos desde hace casi medio siglo con Colegios Públicos que gobiernan el ejercicio profesional y la ética, desde sanciones disciplinarias muy severas, protegiendo a la sociedad a la que servimos, y a nosotros mismos, del accionar de inescrupulosos ya comentado, muchas veces hombres de la colegiación, sabemos de su absoluta necesidad y de la eficacia de su accionar como organismos de derecho público. De allí nuestro beneplácito y felicitaciones a los colegas de la Ciudad de Buenos Aires y el agradecimiento a su Legislatura y Gobierno local por decidir su creación legal.
Solamente lamentamos que no se encuentren incluídos en la colegiación, los martilleros públicos, profesión íntimamente ligada al corretaje, casi confundiéndose una en otra.
También el remate público, ya sea de haciendas u otras especialidades tanto en lo particular como oficial, o en el ámbito judicial, merece por su importancia, un marco legal que lo reglamente y proteja. A este respecto, en la Provincia de Buenos Aires y otras jurisdicciones de la República tenemos la colegiación en unidad, o sea que nuestros colegios públicos son de "Martilleros y Corredores", por supuesto cada uno con su propia actividad específica, pero unidos en una sola ley, siguiendo así una continuidad que viene desde el fondo de la historia.
Todavía se está a tiempo de intentarlo.
El autor es el Presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de la Provincia de Buenos Aires -Ley 10.973-





