Agregar la harina y trabajar en un bol con batidor, intercalando con agua para que no queden grumos.
Debe lograrse una masa un tanto elástica; ni muy líquida ni muy espesa.
Colocar la preparación dentro de un colador de agujeros grandes y con la ayuda de una espátula hacer caer los ñoquis sobre una cacerola con agua hirviendo y una cucharada de sal.
Cuando los ñoquis suban, retirarlos con una espumadera y sumergirlos inmediatamente en agua helada. Escurrirlos y reservarlos en un bol con una cucharada de aceite.
Cortar los hinojos en láminas y, en una sartén, cubrirlos con aceite de oliva a fuego mínimo (que la temperatura no supere los 80°C).
Una vez tiernos, retirarlos. Saltear las pechugas en láminas. Agregar los hinojos, las hojas de tomillo, el queso crema y los pequeños ñoquis. Condimentar con sal y pimienta negra. Calentar y servir.