Retirar la grasa externa de los chinchulines y cortarlos en tiras de 10 cm de largo.
Colocar encima de cada una, 1 lámina de panceta y arrollar.
Sujetar con palillos de madera y llevar a una fuente profunda, cubierta de hojas de salvia, láminas de ajo, pimienta verde, cester de cáscara de limón, aceite de oliva y chile picado. Marinar durante toda la noche.
Retirar los pinchos y cocinarlos en la parrilla a fuego medio.
Cuando estén dorados y la panceta crujiente, pintarlos con el aceite de la marinada.
Condimentar con sal gruesa y pimienta. Servir los pinchos calientes.