Retirar la piel de las patas de pollo de manera que quede la carne sobre un extremo del hueso. Con un cuchillo afilado, raspar el hueso para que quede bien limpio. Colocar en una olla profunda. .
Agregar los pimientos en rodajas finas, el apio y la cebolla de verdeo en trozos y tres dientes de ajo (pelados y enteros); cubrir con aceite de maíz.
Condimentar con una cucharada de granos de pimienta negra machados, un poco de sal gruesa y tres o cuatro hojas de laurel seco.
Llevar la preparación a fuego mínimo y cocinar durante al menos una hora, teniendo en cuenta que el aceite nunca debe hervir. Apagar el fuego y dejar enfriar.
Quemar los ajíes amarillos sobre la hornalla. Pelarlos y procesarlos con jugo de limón, curry, mostaza, sal, pimienta, un diente de ajo y ½ taza de aceite de oliva.
Servir el pollo con vegetales confitados y rociar con la salsa de ajíes amarillos.
Confitar es un método de cocción que lleva bastante tiempo, ya que se debe cuidar la temperatura del aceite. Para controlar la temperatura se puede utilizar un termómetro de cocina.