Pelar y cortar los mangos en trozos parejos, colocar en una olla y cubrir con el kilo de azúcar, agua, glucosa, canela y enebro.
Cocinar a hervor bajo durante 20 minutos. Dejar enfriar y procesar muy bien todos los ingredientes.
Volcar sobre una fuente profunda hasta cubrir al menos tres centímetros del alto del recipiente. Llevar al freezer y reservar durante al menos seis horas.
Para la mousse, batir yemas y los 120 gramos de azúcar hasta obtener una crema lisa y espumosa.
Derretir el chocolate a baño María y agregar al batido de yemas. Integrar muy bien y añadir la crema de leche batida a medio punto y los arándanos escurridos. Incorporar las claras batidas a nieve con movimientos suaves y envolventes.
Colocar en una manga y reservar en frío durante cuatro horas.
Con un bochero de helado raspar el granizado de mango y servir en una copa junto a la mousse de chocolate y los arándanos.