Condenaron al músico Cristian Aldana por la violación de menores

Cristian Aldana exhibió un cartel y se presentó como un perseguido político antes de ser condenado por violación
Cristian Aldana exhibió un cartel y se presentó como un perseguido político antes de ser condenado por violación Fuente: Télam
El acusado fue sentenciado ayer a 22 años de prisión por abusar sexualmente de al menos cuatro adolescentes que seguían a la banda El Otro Yo
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13 de julio de 2019  

El músico Humberto Cristian Aldana, líder de la banda El Otro Yo, fue condenado ayer a 22 años de prisión al ser encontrado culpable de "abuso sexual gravemente ultrajante, con acceso carnal y corrupción de menores" en cuatro casos, según la sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 25. Aldana fue condenado por cuatro de los siete casos denunciados, ya que los jueces Gustavo Goerner y Rodolfo Bustos Lambert consideraron que dos estaban prescriptos, mientras que el restante había sido desestimado por el fiscal. La jueza Ana Dieta de Herrero votó en disidencia y firmó un dictamen en minoría en el que se asigna una pena de 35 años, acercándose a la pena que había sido pedida por la fiscalía y una de las partes querellantes. Los fundamentos de la sentencia se conocerán el 6 de septiembre.

El fiscal Guillermo Pérez de la Fuente, en colaboración con la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) y la Dirección General de Orientación, Acompañamiento y Protección a las Víctimas (Dovic), había solicitado 35 años de prisión, mientras que las querellas habían pedido penas entre los 20 y 40 años.

El músico está preso desde el 22 de diciembre de 2016 en la unidad penitenciaria de Marcos Paz.

Las jóvenes víctimas denunciaron a Aldana por los abusos cometidos entre 1999 y 2010, cuando ellas eran adolescentes de entre 13 y 15 años. Los relatos fueron públicos primero desde un video que se convirtió viral en 2016 donde tres de las denunciantes contaron lo que vivieron; luego por testimonios que se publicaron en la web #YaNoNosCallamosMás, y después de un extenso recorrido judicial en el que las mujeres tuvieron que relatar las vejaciones a las que habían sido sometidas, llegó la sentencia judicial. "Que esta sentencia sea una puerta abierta para todes (sic) quienes sufrieron abuso sexual en la infancia, en la adolescencia o violencia de género no tengan miedo de hablar", dijo Ariell Carolina, una de las denunciantes que decidió hacer público su relato.

Víctimas unidas

Carolina se fue del país y volvió cuando otras mujeres abusadas se organizaron con la consigna "No nos callamos más" y comenzaron a relatar en un blog y en redes sociales los abusos sufridos por parte de algunos músicos de rock.

"Esta causa sienta un antes y un después en que 'No nos callamos más', en que no tenemos que tener vergüenza de las historias que vivimos", agregó la joven denunciante. La unión de esas mujeres se hizo sentir ayer en la sala del TOC que estuvo llena de jóvenes que acompañaron a las víctimas y aplaudieron la decisión del tribunal. "Las chicas hicieron un aporte muy importante para frenar los abusos en el rock y en la niñez. Para nosotras son crímenes atroces. Pensamos una sociedad distinta y ellas han puesto el cuerpo para eso", destacó Gabriela Conder, abogada de Luján.

Las víctimas estuvieron acompañadas por profesionales de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM) y de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (Dovic).

"Yo era muy fanática de la banda, tenía 15 años recién cumplidos, él (por Aldana) me contactó por privado y al principio le dije que no, pero que me esté invitando mi ídolo era un montón", dijo a Télam, Guadalupe, otra de las denunciantes. Y añadió: "Cuando se dio la primera situación sexual fue horrible. Me costó mucho darme cuenta de que eso fue un abuso".

Por su parte, Charlie Di Palma, otra de las adolescentes abusadas por el músico, comentó: "Nosotras estamos sanando, haciendo un proceso cada una y también en forma grupal, pero lo que esperamos es que este fallo sirva para reparar incluso otros casos que quedaron impunes porque hay miedo todavía a hablar, porque la Justicia tiene un tinte patriarcal".

El músico condenado por violaciones utilizó la posibilidad de hablar frente al tribunal para exponerse como un "trofeo de guerra", y se mostró nuevamente con un cartel que advertía que no se sentía representado por sus defensores. "Sin defensa no hay juicio", fue el mensaje exhibido por Aldana.

El camino judicial hacia esta condena fue interrumpido varias veces por conflictos en la defensa de Aldana. El músico recusó al tribunal en varias ocasiones, su defensor Rodolfo Patiño fue apartado por faltar al juicio sin avisar, el nuevo abogado renunció porque se fue de vacaciones a Europa, y si bien recusó a la defensora oficial Cecilia Durand, ella finalmente lo representó junto a Fernando Robio, incorporado a la defensa por pedido de los jueces.

"Estoy convencido de que antes de que comenzara el juicio ya estaba condenado porque soy un condenado mediático", dijo en sus palabras finales. Como en todo el juicio, de traje negro, zapatillas y camisa blanca, Aldana sostuvo su cartel y aseguró: "Soy un trofeo de guerra, ser un músico del rock independiente con una clara solidaridad política con la música y las bandas me convierte en un trofeo de guerra".

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