Creció la tensión entre los uniformados luego del mensaje presidencial

Varias asambleas se desarrollaron en Puente 12, el lugar elegido para la mayor concentración de la protesta policial
Varias asambleas se desarrollaron en Puente 12, el lugar elegido para la mayor concentración de la protesta policial Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi
(0)
10 de septiembre de 2020  • 01:10

La imagen fue casi en simultáneo. El presidente Alberto Fernández señaló su malestar por los móviles policiales que estaban en las zonas de protesta en lugar de ser utilizados para dar seguridad a los vecinos. Y casi de inmediato una importante columna de patrulleros llegó a Puente 12 para sumarse al núcleo de la manifestación policial. "Qué venga D'Elía, qué venga La Cámpora, de acá no nos movemos", fue el grito colectivo poco después del mensaje presidencial.

La situación representó en la noche una visibilización del aumento del conflicto que se había agudizado por la decisión de los uniformados de exponer sus reclamos frente a la quinta presidencial.

En esa sede del Gobierno también se observaron los momentos más inquietantes del día. Mientras los policías manifestaban su reclamos con bombos, un reducido grupo de personas intentó forzar un enfrentamiento en la tarde. Todo eso ocurría al mismo tiempo que Juan Grabois anunciaba una contramarcha en apoyo al Gobierno, que fue desactivada por las autoridades nacionales. El propio dirigente social informó que había dado marcha atrás con esa convocatoria a pedido de funcionarios.

Policías de casi todos los distritos se sumaron en las protestas
Policías de casi todos los distritos se sumaron en las protestas Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi

Eso ocurrió luego que vocero presidencial, Juan Pablo Biondi, intentase un acercamiento con los policías sobre la calle Maipú. Los uniformados rechazaron la propuesta de formar una comisión para ingresar en la residencia. Poco después, los policías retiraron a los patrulleros que habían estacionado frente a la quinta de Olivos. Y regresaron a la concentración en Puente 12, el lugar de La Matanza donde el ministro bonaerense Sergio Berni había establecido su puesto diario de comando.

Frente a la residencia presidencial se quedó un grupo de agentes, con el abogado Andrés Juricich mostrándose como vocero de los manifestantes. En Puente 12, en cambio, cada vez más uniformados se sumaron a la protesta. Allí se votó, en asamblea, un nuevo petitorio. Se pidió una regularización de la obra social, el aumento en el pago de las horas extras, la creación de un registro de jefes violentos y se exigió que no se impongan sanciones a quienes forman parte de las protestas diseminadas en varios municipios del conurbano y del interior bonaerense. También solicitaron que el Ministerio de Trabajo bonaerense se convierta en garante del cualquier acuerdo con Seguridad.

La tensión en aumento, el uso de móviles que deberían estar en la prevención del delito y la decisión de manifestarse con sus uniformes y armas frente a la quinta presidencial quitaron espacio a las voces más moderadas que expresaban los motivos del reclamo salarial.

En Puente 12 se estableció en foco principal de la protesta
En Puente 12 se estableció en foco principal de la protesta Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi

"Estamos por debajo del límite de la pobreza, La obra social no cubre nada Siempre tenemos que estar sacando plata de nuestro bolsillo y no nos alcanza para todo. Hacemos lo que podemos. La gente nos reclama y tenemos que dar la cara con las malas condiciones en que trabajamos, Además de ser policía soy albañil, porque con un sueldo no me alcanza para mantener a mi familia", contó en Puente 12 un oficial de la policía bonaerense que cumple servicios en Merlo.

"Berni no escucha nuestro reclamo, todo esto podría haberse solucionado rápido y de manera diferente. El sueldo no nos alcanza. No deberíamos pasar por esta situación", indicó otro de los uniformados que participaron de la manifestación en La Matanza. En ese lugar también estuvo Juan Carlos Blumberg: "Estoy acá para apoyar a los que nos cuidan".

La noche fue tensa en esa zona, entre gritos en asambleas permanentes y el sonido de las sirenas de los móviles. Por la mañana se había generado un momento de desconcierto, cuando el oficial Oscar Pagano se mantuvo durante un par de horas trepado en una torre de comunicaciones.

Otros buscaron contar sus historias personales sin apelar al sensacionalismo. "No nos vamos a ir de acá sin solución. Vengo de Merlo a apoyar a nuestros compañeros por las pésimas condiciones laborales. Nos pagan por hora lo mismo que cuesta un alfajor. Soy papá de dos nenas y cuando me voy a trabajar debo pagar 600 pesos a una niñera, la misma cantidad que ganó por doce horas de servicio", contó un uniformado.

Informe Ariel Festa

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.