De la cumbia a las drogas: auge y caída de “Papuchi”
El dueño del que fuera el Fantástico Bailable tenía 22 kilos de cocaína en su casa de Balvanera
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Pensaba que no lo iban a descubrir. Tal era su confianza que, a diferencia de otros acusados de ser organizadores de bandas de narcotraficantes, Luis Sato Romero, conocido como “Papuchi”, nacido en Perú hace 40 años, y regente del boliche de música tropical que fuera conocido como Fantástico Bailable, tenía casi 22 kilos de cocaína en la casa que alquilaba en Balvanera y en la que vivía con su familia.
Pero Sato Romero cayó. Fue detenido por detectives de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal. Según sus vecinos, cuando le ponían las esposas, la semana pasada, "Papuchi" le gritó a su concubina: "Quedate tranquila que en 15 días salgo".
Los investigadores creen, en cambio, que Sato Romero podría estar más tiempo tras las rejas. Lo señalan como el organizador de una banda de narcotraficantes que vendía droga por kilo y al menudeo en la Capital y el conurbano.
Según una calificada fuente de la investigación, la banda desbaratada también proveía de pasta base de cocaína, para la venta de dosis de paco, a vendedores de la villa 1-11-14.
"Papuchi" no fue el único detenido por los detectives al mando del comisario inspector Néstor Roncaglia: hubo otros 17 detenidos.
En los próximo días, el juez federal Sergio Torres, a cargo de la investigación, deberá definir la situación procesal de los 18 imputados. Trece de los detenidos, como Sato Romero, nacieron en Perú; una sospechosa es oriunda de Tailandia, otra de Bolivia y otros tres son argentinos.
Según fuentes del caso, Sato Romero era la cara visible de "Papuchi Producciones", una empresa que organizaba shows musicales y contrataba bandas, varias de Perú. Además, hace poco más de un mes, alquiló lo que fue un templo de la bailanta musical: Fantástico Bailable, de Once. El lugar pasó a llamarse Hollywood Bailable, que fue allanado por los investigadores.
Los detectives que intervienen en el caso presumen que para ingresar la cocaína en la Argentina la organización utilizaba falsas bandas de música. Una de sus sospechas es que esas bandas entraban droga al país oculta en los instrumentos musicales que eran despachados en las bodegas de los aviones.
Una calificada fuente con acceso al expediente explicó que la investigación que derivó en la organización, presuntamente liderada por "Papuchi", se inició con el desprendimiento de otra causa judicial con narcotraficantes detenidos y procesados.
Una de las presunciones de los investigadores es que la cocaína secuestrada en los diferentes allanamientos proviene de Perú, pero eso aún no está confirmado.
"En este caso pudimos desbaratar a los tres niveles en la que estaba dividida la organización", explicó a LA NACION la fuente consultada.
Para los investigadores, el primer nivel de la organización estaría conformado por "Papuchi" y su mano derecha, que también fue detenida por los detectives federales. La segunda línea estaba integrada por los encargados de vender la cocaína a gran escala y, por último, estaban los vendedores al menudeo, que hacían base en la villa 1-11-14.
"Es extraño que el organizador de un banda de narcotraficantes tuviera la droga en su casa. Generalmente, los estupefacientes nunca están en sus hogares, pero «Papuchi» se manejaba muy tranquilo", dijo a LA NACION un investigador del caso.
Sato Romero nació hace 40 años en Perú, pero también tiene nacionalidad argentina, al igual que varios de los imputados. El presunto organizador de la banda de narcotraficantes no tiene antecedentes penales, según las fuentes consultadas. Vivía con su mujer y sus hijos en Moreno al 3300, en un chalet de tres plantas. "Pagó los dos años de alquiler, de una sola vez y en efectivo", afirmó una calificada fuente con acceso al expediente.
El chalet tenía una suerte de sala de juegos con mesa de pool, donde "Papuchi" se reunía con las bandas de música de cumbia que venían a la Argentina a presentar sus shows.
En total, en varios allanamientos ordenados por el juez federal Torres, se decomisaron casi 30 kilos de cocaína y 7500 dosis de paco. También se secuestraron tres autos de alta gama, dos de los cuales, según los investigadores, eran usados para distribuir la droga.
Según pudo saber LA NACION, a "Papuchi" se le adjudican tres departamentos sobre la avenida Corrientes que estaban para ser alquilados.
Parte de los casi 30 kilos de cocaína secuestrados a la banda estaban embalados en ladrillos de un kilo cada uno con una cubierta de nylon de una marca de toallas femeninas.
"Los ladrillos estaban preparados para ser vendidos al por mayor. Cada kilo puede cotizarse en unos 30.000 pesos. Pero, además, la organización tenía 300 bolsitas con cocaína en polvo para su comercialización al menudeo, cuyo valor podía ser de 200 pesos cada unidad de entre cinco y diez gramos", explicó un investigador que siguió los pasos de "Papuchi" hasta que lo encontró en su casa con la droga.
No sólo droga y automóviles de alta gama secuestraron los investigadores: en los allanamientos también fueron decomisados 70.000 dólares y 5000 pesos en billetes de baja denominación, dinero que podría ser el fruto de la comercialización de la droga, según fuentes de la causa.
Del armado de shows a la cárcel
- Se dice que ingresaba la droga oculta en instrumentosLuis Sato Romero Peruano, de 40 años Desde Papuchi Producciones organizaba recitales y contrataba bandas, varias de Perú. Se cree que las usaba de fachada para ingresar droga al país oculta en instrumentos musicales
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