La búsqueda en el naufragio chino: cómo es el arrecife artificial donde desapareció la joven buceadora
El parque submarino Hu Shun Yu 809 se creó a partir del hundimiento programado de un pesquero chino capturado por pesca ilegal; así es el sitio donde se concentra hoy el operativo de la Prefectura Naval Argentina
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Un arrecife artificial con menos de una década de creación es el escenario donde permanece activo el operativo para dar con la joven que desapareció durante una inmersión en las costas de Puerto Madryn. El punto, ubicado en las inmediaciones de Punta Cuevas, forma parte del circuito habitual de salidas de buceo y concentra desde el lunes los trabajos de la Prefectura Naval Argentina. En esa zona, el casco del pesquero chino Hu Shun Yu 809 descansa en el fondo del Golfo Nuevo, convertido desde 2017 en un parque submarino que atrae a buzos con experiencia o que buscar certificación.
El lunes por la mañana, el grupo que realizaba una salida recreativa finalizó la actividad y regresó a la embarcación. Al advertir que faltaba una de las integrantes, dieron aviso inmediato y comenzó el operativo de búsqueda. La desaparición ocurrió a la altura del Parque Submarino Hu Shun Yu 809, un sitio que los centros locales utilizan para prácticas y excursiones avanzadas. Allí la Prefectura desplegó un guardacostas con personal especializado, buzos de la Estación de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental y un nadador de rescate, además de recursos aéreos incorporados en las últimas horas. La búsqueda había sido suspendida el lunes a las 20 por falta de visibilidad y fue retomada hoy por la mañana.

El arrecife donde se concentró el operativo se creó a partir del hundimiento programado del potero chino Hu Shun Yu 809. Esa maniobra se ejecutó el 27 de diciembre de 2017. El barco, que permanecía desde 2015 en el muelle de Puerto Madryn tras ser capturado por pesca ilegal, fue trasladado hasta un sector frente al Monumento al Indio Tehuelche, en Punta Cuevas.
Durante la operación se soltaron las amarras, se lo remolcó lentamente y, una vez situado en el punto elegido, se abrieron las esclusas que permitieron la inundación del casco. La embarcación escoró hacia babor y se hundió por completo cerca de las 11, proceso que fue seguido desde la costa y contó con la supervisión de autoridades ambientales para garantizar que el hundimiento se realizara sin riesgos de contaminación.

Según la descripción técnica que utilizan los centros de buceo, el parque submarino se consolidó como arrecife artificial en diciembre de 2018. El casco, de casi 70 metros de eslora, se encuentra apoyado sobre uno de sus laterales —estribor— a una profundidad que varía entre 30 y 34 metros según la marea y el punto exacto de medición. Esa diferencia coincide con las estimaciones iniciales de la maniobra, que ubicaron al casco en torno a los 30 metros al momento del hundimiento. Con el correr de los años, las mediciones de buzos y el asentamiento definitivo dieron como referencia una profundidad máxima de 34 metros.
Un barco potero
El Hu Shun Yu 809 era un potero, un tipo de pesquero diseñado para la captura de calamar mediante líneas automáticas con señuelos luminosos y poteras. Trabajaba de noche, iluminando el espejo de agua para atraer a los cefalópodos.
Fue interceptado el 7 de abril de 2015 por el guardacostas Pedro Derbes de la Prefectura Naval Argentina dentro de la zona económica exclusiva, donde operaba en forma ilegal. Tras la captura, quedó interdicto en el puerto y sin destino definido durante más de dos años, hasta que se decidió su hundimiento con fines turísticos y ambientales, además de liberar espacio operativo en el muelle destinado al arribo de cruceros.

Gustavo Dagno, instructor de buceo avanzado y rescue con más de 20 años de experiencia en la actividad, explicó a LA NACION que el casco del potero reúne características ideales para su aprovechamiento como arrecife artificial. Detalló que la estructura metálica, con sus volúmenes bien definidos, pasamanos y recovecos, generó desde los primeros meses zonas de refugio para especies locales. Con el tiempo, la superficie comenzó a cubrirse de organismos típicos de la región, como ascidias, erizos, estrellas de mar, anémonas y peces de fondo que circulan entre los huecos y las sombras del barco. Para Dagno, ese proceso de colonización convirtió al sitio en un punto atractivo y estable dentro del circuito de inmersiones de Puerto Madryn.
Dagno explicó que, en los naufragios, la complejidad aumenta cuando se ingresa en el interior del casco. Señaló que “si existen objetos, pueden producir enganches y hacer difícil el tránsito o la navegación dentro del ambiente del naufragio”. Aclaró que, en esos espacios, no es posible ascender de manera directa a la superficie y que la estructura genera “zonas cubiertas del sol o ámbitos cerrados”, condiciones que pueden derivar en “poca visibilidad” si los sedimentos se levantan y enturbian el entorno.

El instructor detalló además que, debido a estas características, los pecios habilitados para buceo reciben un tratamiento previo para minimizar riesgos. “Por ese motivo, los naufragios autorizados a bucear reciben un tratamiento que se despeja de todo tipo de elemento que pueda generar enganches, atrapamientos y demás”, afirmó. Para Dagno, esa preparación es clave para garantizar que los buzos puedan desplazarse con mayor seguridad en torno a las estructuras.
El experto señaló también que la ubicación del pecio incide en el tipo de inmersión que se realiza. El parque se encuentra entre 900 y 1000 metros de la costa, en un sector relativamente reparado del Golfo Nuevo, pero condicionado por los vientos patagónicos y por corrientes que varían con la marea. Esas condiciones, combinadas con la profundidad y la orientación del casco recostado sobre su lateral, hacen que sea un punto recomendado para buzos de nivel avanzado. La visibilidad puede quedar reducida en determinados momentos y la marea influye en el esfuerzo necesario para desplazarse alrededor de la estructura.
Cómo fue el hundimiento
El hundimiento del Hu Shun Yu 809 requirió un proceso de preparación previo que duró varios meses. Personal técnico retiró el motor, el sistema de propulsión, el timón y la hélice. También se limpiaron compartimentos internos para evitar riesgos ambientales y garantizar seguridad en las inmersiones.
Los trabajos dejaron el casco pelado, con su puente como elemento de referencia. Esa preparación permitió transformar el barco en un parque submarino accesible desde distintos puntos de la ciudad, con un recorrido externo claro para buzos que conocen la zona.

Hoy el parque forma parte de un corredor de inmersiones que incluye otros pecios hundidos y arrecifes naturales situados en el Golfo Nuevo. Las embarcaciones que parten desde Puerto Madryn llegan en pocos minutos al punto del Hu Shun Yu 809, lo que facilita su uso en cursos avanzados y en excursiones recreativas.
Por esa misma razón, el lugar pudo ser identificado rápidamente como el área donde se perdió contacto con la joven buceadora. Desde el primer momento, los equipos se centraron en determinar con precisión el punto de desaparición y avanzar en rastrillajes en torno al casco y su perímetro.
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