
Violencia de género
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Entre el desconsuelo y la ira, anteanoche familiares y amigos de Rocío Artigas causaron daños en el frente del boliche Loop. Culpan a los dueños de ese local por la muerte de la adolescente de 15 años, cuyo cadáver fue hallado abandonado en la vereda el sábado 6 de este mes, cerca del cruce de las calles Griveo y Terrada, en el barrio de Villa Pueyrredón. A menos de 2 kilómetros de la citada disco adonde concurrió con amigas, y se especula que consumió drogas que podrían haber ocasionado su muerte.
Días después del trágico desenlace, un anuncio del boliche Loop mediante su página oficial de Facebook indicaba que este fin de semana reabrían sus puertas como de costumbre y, además, titularon el post con la consigna: "Que la cuenten como quieran". Allegados a la víctima, indignados con los dueños del local, decidieron marchar hacia el lugar, en la avenida Francisco Beiró al 3000, en Villa Devoto.
"Justicia por Rocío." Así difundieron la marcha en redes sociales los familiares de la joven, con el lema: "Es una manifestación de paz, no de violencia, así que intenten no hacer lío porque no es la propuesta de la causa". Sin embargo, cerca de la madrugada un grupo de personas comenzó a tirar piedras contra el local bailable y prendió fuego la puerta, por lo que tuvieron que intervenir agentes de la Infantería de la Policía Federal para disuadir la protesta.
"Había muchas personas en la marcha, algunos fueron con niños y bebes porque era una protesta pacífica", contó a la nacion Carolina Artigas, la tía de Rocío. "Lo único que queríamos era que alguien nos explicara qué sucede con la causa, ya que nosotros sabemos que una persona que trabajaba en la puerta del boliche, como seguridad, quiso declarar", continuó la allegada.
Además agregó que la testigo estaba cansada de ver cómo el dueño de Loop, un señor conocido como Chueco, se llevaba a su casa a algunas menores que estaban en el boliche. "Todos los fines de semana pasaba lo mismo: dejaban entrar a chicas de entre 14 y 15 años a propósito en el local; las «marcaban» y luego les metían drogas en las bebidas. Una vez que las chicas estaban desorientadas se las llevaban a otro lado para tener relaciones sexuales", describió Artigas, convencida de que su sobrina fue víctima de estos artilugios.
También indicó que la joven tenía el celular de su ex cuñada, y así se mantenía en contacto con Belén, una de las hermanas que había ido al boliche. "Yo vi todos los mensajes que se enviaron las chicas esa noche, por eso sé que Rocío le dijo que se iba con Chueco", indicó la tía. Dado que las hermanas permanecieron en contacto durante las horas de la madrugada, Artigas pudo asegurar que cuando la víctima salió de la casa de Chueco se dirigió a una fiesta en el domicilio de un chico del barrio llamado Walter, que además de ser adicto y vender drogas sería hijo de un policía retirado.
En la fiesta privada había alcohol y drogas, según contó una joven que estuvo presente allí. Además aclaró que Rocío había convulsionado dentro del domicilio y, minutos después, la sacaron a la calle y la dejaron tirada. Cuando la policía la encontró en la vereda, Artigas no tenía el celular.
Fuentes cercanas a la causa confirmaron a la nacion que aún no tienen los análisis toxicológicos para confirmar el motivo de la muerte, y esperan que estén listos pasado mañana.



