
Violencia de género
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Pasadas 72 horas de haber recibido una paliza, María Belén Torres perdió la audición del oído izquierdo, tiene el rostro poblado de múltiples moretones y sufre al respirar por las fisuras de una costilla y del omóplato izquierdo. "Si no hubiese salido a pedir ayuda a los vecinos hoy estaría muerta. Él me golpeaba sin parar mientras me decía que me quería matar." Así, la chica de 21 años recordó, desde la clínica de Avellaneda en la que está internada, cómo se salvó de morir y cómo huyó de los cruentos golpes que le asestó el anestesiólogo Gerardo Biliris.
"Le quiero pedir disculpas a la familia [de Belén]. No fui yo, fue una intoxicación por drogas. Me duele en el alma. Jamás hice una cosa así, no lo volvería a hacer", dijo ayer Biliris en Comodoro Py, tras declarar ante el juez federal Sebastián Ramos y la fiscal Paloma Ochoa por el hallazgo de cocaína, marihuana y otras pastillas en su casa, posterior a la intervención policial por la paliza que le dio a Torres . Allí sostuvo que no recuerda lo que pasó -su defensa plantea que tuvo un "brote psicótico"- y que quiere que lo internen para rehabilitarse de su adicción.
Pero, mientras pedía esa morigeración, Biliris sumó ayer una nueva acusación en su contra. El fiscal Marcelo Roma pidió que Biliris sea investigado por el abuso sexual de una modelo. Ayer, el representante del Ministerio Público recibió la denuncia de la joven, en la que figura su declaración ante el juez Rodolfo Cresceri.

Y aunque no judicializó su caso, otra mujer afirmó en un canal de TV que el anestesista la había agredido cuando ella tenía 18 años. Dijo que le quedó un diente partido de un golpe que le habría dado Biliris y acusó a la policía de no tomarle la denuncia. Esta mujer dijo haber sido novia del anestesiólogo.
Sobre aquella imputación por abuso sexual, fuentes judiciales indicaron que la modelo se presentó en la comisaría 23° cuando vio en la televisión que la policía llevaba detenido al médico desde el edificio de Beruti al 4500. Señaló que el abuso ocurrió hace cinco años en el mismo departamento en que fue agredida María Belén, durante una fiesta en la que, además de Biliris, había otras personas. La chica afirmó que le pusieron una sustancia en la bebida que la inmovilizó y le impidió defenderse.
La modelo admitió que esa vez, en julio de 2012, hubo consumo de drogas, y que luego de unas horas se despertó desnuda junto al médico sin recordar nada de lo que había pasado. Siempre según su denuncia, cuando la chica le preguntó a un amigo que estaba en el departamento qué había pasado, le contestó: "A él le gusta tener sexo con las chicas muertas", dando a entender que habría tenido relaciones con ella cuando estuvo inconsciente.
El consumo de drogas es un factor común entre ese caso y el más reciente. Aunque dijo que tiene una "excelente reputación profesional", Biliris reconoció su adicción a las drogas y dijo ante la Justicia que con Torres habían consumido crack con una pipa casera. Ayer, María Belén contó: "Cerca de las 5.30 [del lunes] empezó a temblar y lo puse de costado porque pensé que estaba descompensado por la droga. Entonces comenzó pegarme muy fuerte y a decirme que me iba a matar. No sé con qué me pegaba. Había vidrios rotos y mis manos estaban cortadas. Me tapaba, lo único que hacía era cubrirme. Me arrepiento de haberlo conocido. Lo conocí en Tinder [una app para concertar citas], pero nunca pensé que me iba a hacer esto. Nadie se mete en Tinder pensando en que le van a pegar", concluyó María Belén.
Agredida por el médico
“Me arrepiento de haberlo conocido. Nunca pensé que me iba a hacer esto. Nadie se mete en Tinder creyendo que le van a pegar ”




