Carolina reconstruyó en LN+ los minutos iniciales dentro del colegio; relató cómo interpretaron las primeras detonaciones y describió el accionar del personal para reducir al atacante
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Carolina, docente del agresor de la Escuela Nº40 de San Cristóbal, Santa Fe, relató en primera persona cómo se vivieron los primeros minutos del ataque y el clima de conmoción que se instaló en el establecimiento. “Fue un estado de shock, alerta y nerviosismo total”, describió.
La maestra explicó que el episodio comenzó mientras el cuerpo docente aguardaba el inicio del acto escolar. En ese momento, escucharon una detonación que generó confusión. “Pensamos que algo había explotado”, recordó.

Cómo comenzaron los disparos
Según su reconstrucción, la primera reacción fue minimizar el ruido. “Una pensó que era un vidrio y yo creí que era un petardo de los chicos de último año”, señaló.
Sin embargo, la situación cambió rápidamente. “Cuando escuchamos el segundo nos alertamos”, indicó. Fue entonces cuando una profesora salió a ver qué ocurría y regresó alterada. “Volvió a los gritos, llorando, diciendo que un alumno estaba con un arma disparando”, contó.
La escena generó incredulidad inicial. “No lo podíamos acreditar”, afirmó, mientras intentaban comunicarse con la Policía en medio del caos.
El momento de mayor tensión
Ante la confirmación de lo que sucedía, los docentes tomaron medidas de resguardo. “Nos tiramos todos al piso y trabamos la puerta con una mesa”, relató.
El miedo se intensificó ante la posibilidad de que el atacante se acercara al sector donde se encontraban. “Nos dijeron que estaba yendo para ahí”, explicó. Durante esos minutos, la incertidumbre dominó la situación hasta que recibieron una señal de alivio. “Un profesor dijo que lo habían agarrado y desarmado”, recordó.

Cómo lograron reducir al atacante
De acuerdo con su testimonio, la intervención fue clave para frenar el ataque. “Lo desarmaron una asistente escolar y un preceptor, forcejearon y le sacaron el arma”, detalló.
Luego de ser reducido, el adolescente fue apartado. “Lo sentaron a un costado y estaba en shock, paralizado, pálido, mirando hacia arriba”, describió. En ese contexto, la docente advirtió la gravedad de la escena. “Al lado yacía el cuerpo de un chico y percibí que no tenía signos vitales”, señaló.
Evacuación y desesperación
Tras el control de la situación, se inició la evacuación del establecimiento. “Los alumnos huyeron como pudieron, algunos salieron por rejas, puertas y ventanas”, explicó.
Los estudiantes fueron trasladados a una plaza cercana para que sus familias pudieran retirarlos, mientras la Policía desalojaba la escuela y acordonaba la zona. En paralelo, comenzaron a llegar familiares en busca de información. “Vino la familia del chico diciendo que no encontraba a su hijo y allí se lo identificó”, relató.
El estado de las víctimas
La docente también brindó detalles sobre la situación de los heridos. Indicó que una alumna trasladada a Rafaela se encuentra fuera de peligro, mientras que otro estudiante permanece internado.
Respecto de la víctima fatal, explicó que el cuerpo fue derivado para la autopsia y que sus familiares aguardaban novedades.
El perfil del agresor
Carolina aseguró que no había señales previas que anticiparan un hecho de estas características. “No presentaba problemáticas escolares”, sostuvo.
La docente señaló que lo había tenido como alumno desde hacía poco tiempo y que no registraba antecedentes dentro del aula. “Era un alumno más, sin situaciones que me hicieran advertir otra cosa”, afirmó.
El episodio dejó un fuerte impacto en la localidad. “Es una situación anómala, en una población donde nos conocemos todos”, expresó, y concluyó: “Estamos todos consternados, nunca vivimos algo así”.
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