Violencia: un caso de "gatillo fácil" suma otra polémica alrededor de policías bonaerenses

La víctima, Lucas Nahuel Verón, festejaba su cumpleaños y fue asesinado en La Matanza
La víctima, Lucas Nahuel Verón, festejaba su cumpleaños y fue asesinado en La Matanza Crédito: Twitter.com
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11 de julio de 2020  • 23:22

La policía bonaerense sumó un nuevo foco de controversia sobre el desempeño de sus agentes luego que dos uniformados fuesen detenidos por el asesinato de un joven de 18 años en La Matanza. Ese homicidio llegó en momentos en que otros efectivos de la fuerza de seguridad provincial están bajo investigación por la desaparición de Facundo Astudillo Castro, en Paraje Mayor Buratovich, en el sur de Buenos Aires.

El incidente ocurrido en la localidad bonaerense de González Catán tiene especiales características, ya que las primeras averiguaciones realizadas por la fiscalía determinaron que los policías dispararon contra el adolescente y se retiraron del lugar sin dar un reporte sobre esa situación. Cámaras de seguridad permitieron identificar el móvil que participó en ese hecho y fue ordenado el arresto de los agentes Ezequiel Benítez y Cintia Duarte por la muerte de Lucas Nahuel Verón.

La víctima circulaba, pasada la una del viernes, en una moto con un amigo luego de comprar bebidas en un quiosco para festejar su cumpleaños. Por motivos que aún no fueron definidos por la Justicia, los adolescentes fueron perseguidos por una patrulla.

Los primeros avances de la investigación judicial señalan que este caso no tendría que ver con un hecho delictivo. El asesinato de Verón eleva a 50 la cantidad de personas abatidas por policías bonaerenses este año, una cifra que supera el promedio anual de 47 muertes por disparos policiales que se registra en Buenos Aires desde 2016, según datos de la Procuración General bonaerense. El nivel máximo de esos casos se había alcanzado en 2016, con 49 muertes en enfrentamientos. Más allá de la investigación por este episodio que, en el inicio de la pesquisa, muestra especiales características -los disparos de los agentes sin el posterior reporte-, en la mayoría de los otros casos notificados este año se trató de policías fuera de servicio que utilizaron sus armas durante intentos de robo.

Detenidos, en silencio

Los dos agentes detenidos en La Matanza se negaron ayer a declarar por el consejo de defensores públicos en espera de designar a abogados particulares.

Este homicidio fue calificado como "violencia institucional" por la subsecretaria de Derechos Humanos bonaerense. Se sospecha de un caso de "gatillo fácil".

La investigación comenzó cuando el joven fue trasladado por sus familiares al Hospital Simplemente Evita, de González Catán, tras haber recibido un disparo. Verón fue atendido allí, pero murió poco después como consecuencia de las lesiones sufridas, tras lo cual comenzó a investigar personal de la comisaría de la zona bajo las instrucciones del fiscal Juan Pablo Tahtagian.

En principio, los investigadores determinaron que el adolescente volvía con un amigo de 17 años en una moto y que por razones que todavía no fueron dilucidadas comenzaron a ser perseguidos por un móvil del Comando de Patrullas en el que circulaban los policías que ahora están detenidos.

Según las fuentes, el patrullero impactó por detrás al rodado en el que iban los jóvenes, quienes cayeron y comenzaron a correr en dirección a su casa, ubicada a poco más de cien metros

Aparentemente, Benítez, que manejaba la patrulla, descendió del vehículo y efectuó entre dos y tres disparos con su arma reglamentaria, uno de los cuales impactó en Verón, añadieron las fuentes consultadas por Télam. De acuerdo con los voceros, el joven continuó corriendo, pero a 20 metros cayó gravemente herido, por lo que su amigo dio aviso a la familia de la víctima. En tanto, los policías, en vez de quedarse a preservar la zona, se fueron del lugar y no avisaron de la situación a sus superiores.

Sin embargo, el fiscal Tahtagian dispuso el relevamiento de las cámaras de los comercios e identificó al móvil involucrado y ordenó la aprehensión de los uniformados.

Además, Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires desafectó a los policías y les retiró el permiso de uso de uniforme, placa y armas.

El hecho de que los policías no hubiesen informado que habían utilizado sus armas remite a un antecedente cercano de violencia institucional: la masacre de San Miguel del Monte. Veinte policías esperan el juicio oral por el asesinato de cuatro jóvenes que fueron perseguidos en esa ciudad el 20 de mayo de 2019. En principio, en el incidente mortal en La Matanza solo habrían participado los dos agentes que fueron detenidos algunas horas después de la muerte de Verón.

El asesinato del adolescente tuvo una inmediata repercusión en La Plata. "Ante los casos de violencia institucional, nuestra preocupación como subsecretaría es el rápido y eficaz esclarecimiento de los hechos", señaló el subsecretario de Derechos Humanos provincial, Matías Moreno, en un parte de prensa.

Ese organismo provincial acompañará el reclamo judicial de los familiares de Verón. Y pidió al fiscal que "se investigue el intento de los policías detenidos de incorporar mediante coacción testimonios que buscaban ocultar o modificar los hechos".

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