10 grandes vinos para agasajar a mamá en su día
Tintos, blancos y espumantes que comparten como denominador común la elegancia
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La inminencia del Día de la Madre hace que las vidrieras de las vinotecas y las góndolas de los supermercados destaquen sus vinos blancos y rosados, cuando no los dulces, como si los tintos no tuvieran lugar en el paladar femenino. Es por eso que la hora de armar esta breve lista de vinos para agasajar a quienes han soportado nuestros berrinches optamos por invertir la proporción y favorecer a los tintos. Hay aquí etiquetas para todos los gustos: cepas clásicas, otras no tanto, así como también burbujas y algún que otro blanco en esta selección que en todo caso prefiere hacer hincapié en la elegancia de la bebida y no en su color. Ah, y dulces, dulces no hay…
Angélica Zapata Cabernet Franc Alta 2010, Bodega Catena Zapata
La prestigiosa crítica de vinos Jancis Robinson sostiene que el cabernet franc es la versión femenina del cabernet sauvignon: tiene aromas y texturas similares, pero tiende a ser más elegante y menos agresivo. Este Angélica Zapata es el ejemplo perfecto de la elegancia en un tinto que se sostiene en la firme estructura de un cabernet, pero seduce con una textura aterciopelada y las frescas notas a pimienta y a eucaliptus del franc. A 429 pesos.
Iscay Malbec-Cabernet Franc 2010, Bodega Trapiche
El cabernet franc se lleva muy bien con el malbec, y de esto da cuenta este Iscay (palabra quechua que significa dos) en el que el corte de estas dos variedades da como resultado un vino complejo e intenso, pero también elegante, en el que es posible encontrar los aromas a violetas y a frutas rojas del malbec, entrelazados con las frutas negras y el paladar balsámico del cabernet franc. A 505 pesos.
Luigi Bosca Riesling Las Compuertas 2015, Bodega Luigi Bosca
Para los que siguen pensando que un blanco es la elección acertada para el Día de la Madre, sugerimos evitar los lugares comunes y sorprender con una cepa de origen alemán poco trabajada en la Argentina, pero que en esta etiqueta se expresa de una forma muy lograda. Aromas críticos y florales son parte de un vino fresco que se adapta a distintas ocasiones de consumo: aperitivo, sí, pero también el acompañamiento para frutos de mar, ensaladas y carnes blancas. A 220 pesos.
Grande Cuvée Millésimée 2012, Cavas Rosell Boher
Para las mamás amantes de los espumantes, este corte clásico de pinot noir (85%) y chardonnay (15%) cumple con creces con todas las expectativas posibles al respecto. Se destaca por una burbuja fina y persistente, aromas a pan tostado, coco, avellanas, vainilla y almendras, y en boca notas a frutas cocidas y levadura. La botella es, en sí misma, un acto de elegancia. Por 550 pesos.
Emma Zuccardi Bonarda 2013, Familia Zuccardi
Emma es la abuela de Sebastián Zuccardi, el creador de esta, una de las mejores bonardas de la Argentina. O, más precisamente, un blend de bonardas de tres lugares distintos de Mendoza que, juntas, dan lugar a un tinto con deliciosos aromas a frutillas, cerezas, arándanos y frambuesas, sobre un trasfondo herbáceo. En boca es suave, sedoso, con una acidez que lo vuelve jugoso y a la vez refrescante. A 415 pesos.
FIN Single Vineyard Merlot 2011, Bodega del Fin del Mundo
Que el merlot puede ser elegante, de eso no hay dudas: basta con recordar que el bordelés Pétrus es 100% merlot. De este lado del Atlántico, la Patagonia aporta buenos ejemplares de una cepa que en los últimos años ha sido denostada sin razón (o la hay, pero no se trata más que de la mala fama que de ella hizo la película Entre copas). Es el caso del FIN: Pimienta negra, frutos rojos y tabaco en nariz, en boca presenta buen volumen y taninos suaves. A 399 pesos.
Sylvestra Brut Nature Rosé 2014, Bodega Bressia
De un tenue rosa, este flamante espumante se expresa en la copa a través de una corona cremosa que forman sus burbujas y de la que surgen aromas a pomelo rosado, pan tostado y fruta roja fresca. La delicadeza de sus burbujas, obtenidas mediante método champenoise a partir de uvas 100% pinot noir, está en sintonía con la botella, de un buen gusto destacable. Disponible a 235 pesos.
Cheval des Andes 2011, Terrazas de los Andes
Si mamá es fan de la guarda de vinos, este blend de malbec, cabernet sauvignon y petit verdot es el regalo ideal. De un rojo muy intenso y con aromas a frutos negros, en boca es fácil encontrar las notas especiadas del petit verdot y del malbec la fruta en su madurez justa. Pero lo bueno es que todo esto promete mejorar con el paso de los años, y mucho. Tiene un precio de 690 pesos.
Salentein Single Vineyard Pinot Noir 2013, Bodega Salentein
La lista de grandes pinots argentinos no es muy extensa, pero no hay dudas de que en ella se cuentan los que el enólogo José "Pepe" Galante elabora en Salentein. Aquí sugerimos el Single Vineyard porque de lo que hablamos es de un regalo, pero ya el Reserva Pinot Noir de la bodega es sinónimo de elegancia y de buena tipicidad varietal (a un precio mucho más accesible). Disponible a 510 pesos.
Viña Única Chardonnay 2014, Finca Ambrosía
A los que insisten en que a una mujer se le debe regalar un vino blanco, y no cualquiera sino un chardonnay, no se la vamos a hacer tan fácil. Este Finca Ambrosía es un hallazgo –un blanco fresco y elegante, con una acidez justa y un untuosidad en boca impecable–, pero como tal no es tan fácil de encontrar. No está en los súper, sí en algunas vinotecas. Sepan que el esfuerzo vale la pena. Después de todo, lo que buscamos es la sonrisa de mamá. Tiene un precio de 199 pesos.
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