Alarma en Chubut: peligran 500 mil kilos de langostino por un conflicto pesquero

La discusión salarial entre marineros del SOMU y las empresas pone en riesgo un negocio que mueve millones
La discusión salarial entre marineros del SOMU y las empresas pone en riesgo un negocio que mueve millones Fuente: Archivo
Ana Tronfi
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12 de julio de 2020  • 13:32

PUERTO MADRYN.- Un conflicto salarial entre marineros del SOMU -que instalaron dos piquetes en inmediaciones del aeropuerto y en el acceso al puerto de esta ciudad- y las empresas pesqueras pone en riesgo la pérdida de unos "500 mil kilos de langostino" provenientes de barcos fresqueros. La carga era trasladada en camiones a los que "se les negó el ingreso" este fin de semana al sector donde se encuentran las cámaras de frío, aseguró a LA NACION el presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Damián Santos.

La protesta de los marineros impide la circulación de los camiones que transportan insumos y materias primas para las plantas pesqueras, en medio de una escalada de conflicto a raíz de la tensión en torno a posibles cambios en el convenio de trabajo que rige para este sector de la producción en todo el país.

El conflicto laboral entre el SOMU y las cámaras y empresas pesqueras se potenció en las últimas semanas a partir de la convocatoria a un paro general y de los dos piquetes instalados en puntos clave de Puerto Madryn.

Hoy la actividad pesquera enfrenta dos problemas: uno estructural, que es que el langostino congelado pasó de las 20.000 a las 100.000 toneladas en volumen, y el segundo, el coronavirus y los cambios
Damián Santos, presidente de CAPIP

Santos explicó que el origen del conflicto es "una adecuación de sueldos. Hoy la actividad pesquera enfrenta dos problemas: uno estructural, que es que el langostino congelado pasó de las 20 mil a las 100 mil toneladas en volumen. Y el segundo es el coronavirus y los cambios que planteó este tema en lo que refiere a la ubicación del producto".

Agregó que la superproducción registrada en los volúmenes de pesca "provocó además una baja en el precio. El convenio de trabajo vigente está dolarizado y toma un valor de referencia del langostino de más del doble del que se registra en las condiciones actuales".

A partir de la revisión del convenio planteada por las cámaras, origen de la tensión con el SOMU, explicó que no hay bajas en los sueldos: "Estamos hablando de personas que ganan entre 15 y 25 mil pesos por día y que promedian los 500 mil por mes en temporada. En los valores actuales de dólar no implica disminución en los ingresos".

Las empresas podrían quebrar y tener que bajar sus persianas, y los trabajadores perder sus puestos de trabajo
Las empresas podrían quebrar y tener que bajar sus persianas, y los trabajadores perder sus puestos de trabajo

Los marineros

En tanto, la dirigencia de los marineros informó que el viernes en el muelle Storni se realizó una reunión con los representantes del gremio SUPA.

En la misma estaba presente el subsecretario de Pesca, Gabriel Aguilar, sobre quien el SOMU advirtió a través de un documento que "lo hacen responsable directo de cualquier hecho de violencia entre los trabajadores que pudiera ocurrir en las manifestaciones por el reclamo".

Las autoridades del gremio marítimo recordaron que el reclamo que llevan adelante se basa en la defensa del Convenio Colectivo de Trabajo que rige en la ciudad pesquera, homologado por el ministerio de Trabajo de la Nación. Y agregaron que se trata de un convenio que "las cámaras y empresas pesqueras quieren desconocer".

Actividad paralizada

A un mes de haber empezado la temporada de pesca, las cámaras del sector salieron en conjunto a desmentir versiones del SOMU. A través de un comunicado, negaron las "afirmaciones expresadas por distintos dirigentes del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que solo intentan confundir a los trabajadores de la pesca y a la opinión pública en general".

Desde la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (CAPECA), la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) y el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) señalaron que "es falso que las empresas estén proponiendo una baja del 40% del salario. Se propone un incremento que va del 5 al 10% con relación al salario cobrado en 2019. Los trabajadores van a ganar más que lo ganado el año pasado".

En el actual contexto, el trabajador promedio pretende garantizar su fuente de trabajo, la continuidad de sus ingresos para el sostén de su familia y que su salario no pierda valor
Cámaras empresarias

Según estimaron, "salir a pescar en estas condiciones implica una pérdida de US$ 1271 por tonelada. Las empresas corren riesgo de quebrar y de tener que bajar sus persianas, y los trabajadores de perder sus puestos de trabajo. La respuesta a esta situación debe ser más diálogo, responsabilidad y compromiso de todos, y no promover actitudes que intenten generar desabastecimiento y caos social, como los recientes bloqueos en los accesos a las plantas en Puerto Madryn y Puerto Deseado, entre otras medidas".

Desmintieron que las empresas pretendan pesificar los ingresos. "La propuesta garantiza que el ingreso variable del trabajador pesquero siga atado al dólar", y añadieron que lo que se pretende discutir es "que sea a un valor del langostino más en sintonía a los precios del mercado internacional, y no a valores de hace 14 años".

Marineros mantienen dos piquetes en Puerto Madryn e impiden el ingreso de la pesca de fresqueros a las cámaras de frío
Marineros mantienen dos piquetes en Puerto Madryn e impiden el ingreso de la pesca de fresqueros a las cámaras de frío

Paro general

"Frente a esta situación, el Gobierno nacional intentó establecer una mesa de diálogo, donde circularon distintas propuestas para evitar la profundización del conflicto y que se pierdan los 500 millones de dólares que ingresan al año por exportación de langostino.

Sin embargo, las autoridades del gremio respondieron con un paro general, lamentaron desde las cámaras empresarias. En tanto, consideraron que "en el actual contexto, el trabajador promedio pretende garantizar su fuente de trabajo, la continuidad de sus ingresos para el sostén de su familia y que su salario no pierda valor. Y hoy, a un mes de haber comenzado la temporada, lamentablemente deben enfrentar la incertidumbre de no saber si van a poder trabajar. En octubre finaliza la temporada, y lo que no se pesque este año, no se pesca más".

Por último, y en relación al SOMU, afirmaron que "la dirigencia gremial debe entender que las condiciones del mercado cambiaron para todos. Con niveles altos de producción y un valor internacional en caída (el precio del congelado a bordo bajó de USD/Tn 9.531 en 2006 a USD/Tn 4.755 en la actualidad), no se discuten márgenes de ganancias: estamos frente a un esquema inviable".

Por: Ana Tronfi
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