
Alergias de verano: cómo prevenirlas
Los profesionales aconsejan la prevención e incluso la realización de estudios antes de salir de vacaciones; accedé al autotest
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Los alérgicos se multiplican por millones: según estimaciones de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (Aaaic) afecta a más de 6 millones de argentinos.
La realización de un estudio previo para saber a qué se es alérgico es lo que aconsejan los profesionales consultados por lanacion.com, pues de esa manera se obtendrá un diagnóstico más exacto y por lo tanto un tratamiento efectivo.
Esta enfermedad crónica suele exacerbarse en el verano. ¿Por qué? Porque los alérgicos presentan una reacción exagerada ante ciertos estímulos y los cambios climáticos inflaman las mucosas.
Así, el paciente alérgico genera mayor mucosidad y esto constituye el caldo de cultivo ideal para el desarrollo de gérmenes.
Las formas de alergia varían según el órgano afectado en un primer momento. Si es la piel, se puede desarrollar dermatitis y urticaria; la mucosa nasal, rinitis; los bronquios, asma, y si afecta todo el organismo, anafilaxis, que es el cuadro más grave, pero también el menos frecuente.
El clásico estornudo o el llamado resfrío de verano o primavera, se da por el polen de plantas y árboles, que polinizan en estaciones estivales.
La alergia al polen, o rinitis alérgica, es la más común y produce la inflamación de la mucosa nasal.
Se caracteriza por estornudos, congestión, comezón y goteo de nariz, en forma estacional o persistente.
Además, la mayor sequedad ambiente facilita que el polen vuele hasta 200 km más de lo que lo hace en climas fríos y húmedos.
En épocas de calor, otros factores que atentan contra la salud de los alérgicos son las picaduras de insectos, la mayor exposición al sol, el uso de cremas y protectores para el sol de mala calidad y ciertos alimentos estacionales.
Frutas como el kiwi, el melocotón y la manzana tienen proteínas comunes con el polen, por eso los alérgicos lo son también a estos alimentos. El melón, la sandia, el tomate o la pera contienen profilina, proteína que también causa problemas entre quienes son sensibles a ella.
Claro que los efectos en los alérgicos se exacerban en esta época porque es cuando esos alimentos se consumen en mayor cantidad y con mayor asiduidad.
La incidencia del sol es un factor en el que hace especial hincapié el médico especialista en alergias del Hospital de Clínicas, Máximo Soto.
"Hay alergias y dermatitis que se incrementan en las piletas por los cloros, el uso de mucha lavandina; también está el tema de la protección con el sol, porque a veces se mezclan cremas y hay reacciones alérgicas por los productos de dudosa calidad", enumera Soto.
¿Cómo determinar a qué se es alérgico? El diagnóstico y el adecuado tratamiento es lo que podría garantizarle al alérgico una buena calidad de vida en el verano, según el médico Samuel Azar, especialista en enfermedades alérgicas y fundador de la Asociación de Asma, Alergia e Inmunología Buenos Aires (AAIBA).
"Toda alergia es solucionable con medicamentos que la alivien o que la curen", explicó Azar y agregó: "la medida curativa es la desensibilización, por ejemplo, a los granos de polen, a través de un tratamiento con vacunas que sólo un alergólogo puede recetar".
Según el doctor Gustavo Marino, jefe del Servicio de Alergia e Imnunología del Hospital Universitario Austral, algunos indicios de si se es alérgico o no pueden evidenciarse con un simple cuestionario .
"Si no se sabe a qué se es alérgico no se pueden tomar medidas. Por eso es aconsejable hacer un test de pruebas percutáneas que se deberían hacer con una planimetría computada, que es un escaner, porque así se obtiene un 95% de efectividad en la determinación de la alergia", explica.
¿Cómo es el test? Se aplica una pequeña cantidad de alergenos sobre la piel y se esperan 20 minutos para ver si hay o no reacción. Según Marino, este sistema es mejor que el que se basaba en inyectar a nivel superficial los agentes que dan alergia, pues ese sistema suele causar lesiones.
Casos de gravedad . Una intervención de urgencia es indicada cuando la persona se pone colorada, con ronchas (urticaria); tiene una picazón palmo plantar importante, y tiene cólicos (dolor de estómago) o ahogos o mareos.
Ese cuadro es el que indica que la persona está sufriendo una anafilaxia, una reacción inmunitaria generalizada del organismo ante el contacto con un alergeno. En ese estado la persona registra la inflamación de sus cuerdas vocales y la glotis, que es el espacio delimitado por cuerdas vocales, y también suele ocasionar la inflamación de la lengua.
En ese caso se requiere un tratamiento urgente. Se aconseja no automedicarse ni esperar a que los síntomas pasen. Hay que ir urgente al médico.
"Hemos tenido muertes o secuelas neurológicas por falta de atención temprana. Muchos pacientes que se saben alérgicos tienen a mano en el verano epinefrina autoinyectable recetada por sus alergólogos. Si nunca han tenido una reacción alérgica grave no hay que automedicarse, muchos suelen tomar antihistamínicos o inyectarse corticosteroides (decadrón) cuando esto puede no ser lo recomendable", afirma Marino.
Medidas de prevención
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