
Alerta en San Isidro por un asesinato
La víctima, Ricardo Barrenechea, fue acribillado delante de su familia; el intendente Gustavo Posse pidió renuncias
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Eran las 6.53. El ingeniero Ricardo Barrenechea, de 46 años, su esposa y sus cuatro hijos dormían en sus habitaciones. En la planta baja del chalet de Perú 725, en Acassuso, San Isidro, la empleada doméstica preparaba el desayuno cuando por lo menos dos jóvenes delincuentes armados irrumpieron en la vivienda. Pocos segundos después, el dueño de casa era asesinado a sangre fría de cuatro tiros delante de su familia, a pesar de que había entregado dinero y joyas.
El homicidio de Barrenechea se suma a los asesinatos del comerciante Ernesto Mata, del abogado Enrique Friol y del ingeniero Carlos Regis, todos vecinos de San Isidro, ocurridos en los últimos cuatro meses. La serie de crímenes generó que el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, anunciara ayer que, por la inseguridad, el Concejo Deliberante declarará hoy el estado de emergencia en el distrito.
?El estado de emergencia sirve para que las fuerzas vivas debatan también si no fracasó el actual esquema judicial? de la provincia de Buenos Aires. Y enseguida se preguntó ?si no llegó el momento de que renuncien? aquellos que no logran resultados en esa área, pues ?somos más de uno los que pensamos que la población está desprotegida por las leyes?.
En diálogo con LA NACION, Posse agregó: "El problema de estos homicidios es que la mayor parte son cometidos por gente con libertad ambulatoria o libertad condicional y las obtienen porque la infraestructura penal no es suficiente o porque son menores de 16 años y son declarados incapaces. Esto requiere una fuerte corrección".
-¿ A quiénes se refiere cuando dice que es hora que renuncien, a Stornelli?
-Planteo que el problema no sólo lo afecta al ministro Carlos Stornelli, sino que sindico por este tema a la procuradora de justicia bonaerense, María del Carmen Falbo, y el ministro de Justicia, Ricardo Casal, porque propician un ambiente absolucionista. Además, se debe recordar que hoy se retiró el último puesto fijo que tenía la Gendarmería Nacional en la villa La Cava y que personal de esa fuerza realizará patrullajes periódicos sólo hasta fin de este mes.
LA NACION intentó hablar con el ministro Stornelli, pero sus voceros dijeron que está en vuelo hacia la ciudad de Medellín, en Colombia.
Barrenechea murió en el descanso de la escalera antes de que llegara una ambulancia. Tomás, su hijo de 17 años, fue herido de un balazo en una axila, pero logró salvar su vida.
En el lugar del crimen, los ladrones secuestraron ocho vainas de un arma calibre 45. Fuentes policiales explicaron a LA NACION que los ladrones habrían ingresado en la casa del ingeniero después de saltar la reja y de abrir la puerta principal con un objeto plástico que podría ser algo parecido a una tarjeta de crédito. ?La puerta de la casa estaba cerrada, pero sin llave?, agregó el investigador consultado.
Los ladrones se dirigieron a la planta alta de la vivienda, donde hay tres habitaciones y un play room . El ingeniero, su esposa, María Dinorah de Lourdes Carnielli, y sus hijos, todavía no se habían levantado. Era común que lo hicieran a partir de las 7.
Barrenechea no se resistió. Les entregó a los delincuentes dinero y joyas. Pero uno de los ladrones gritó: ?Danos más plata o matamos a una de tus hijas?.
Fuentes policiales dijeron que en ese momento comenzó un forcejeo entre el ingeniero, su hijo Tomás, y los ladrones. Barrenechea y uno de los ladrones cayeron en la escalera. Ahí comenzaron los disparos. Fueron ocho: cuatro ingresaron en el cuerpo del ingeniero, uno en el hombro izquierdo de su hijo Tomás.
Los asesinos escaparon y ahora se investiga si son los mismos delincuentes que, una hora después, protagonizaron un robo con tiroteo en una casa de Las Lomas, también de San Isidro, donde una empleada doméstica resultó herida cuando el dueño de casa, de 71 años, se tiroteó con los ladrones que entraron a robar en Cardenal Copello al 100. También utilizaron un arma calibre 45.
Pero no fueron los únicos hechos delictivos en San Isidro: en villa La Cava, en Beccar, un joven de 18 años fue acribillado de tres balazos.
En Céspedes al 2700, en Villa Adelina, se hallaron los cadáveres de una pareja de entre 30 y 40 años, degollados y con signos de que hubieran intentado quemarlos.
Seguidilla mortal
- 12 de junio : Ernesto Mata, comerciante de Martínez, fue asesinado de un tiro en la cabeza en la puerta de su casa, en la calle Libertad al 7000. Hubo un importante tiroteo con la policía, que llegó hasta la puerta de la vivienda, donde Mata y su familia habían sido tomados como rehenes por cinco ladrones. La policía mató a tres de ellos.
- 17 de julio : Carlos Regis, un ingeniero químico, fue asesinado de un tiro en el estómago y, su hija, herida de un disparo en la cara por delincuentes que pretendieron robarles en su casa de Rodó y José Ingenieros, en Beccar. Hubo dos detenidos.
- 20 de julio : el abogado Enrique Friol, de 57 años, fue asesinado a puñaladas en su casa de la calle Blandengues 964, en Boulogne. Detuvieron a dos menores por el caso.




