Críticas al Gobierno y reclamos por la legalización del aborto

Fueron las consignas más fuertes del cierre de la marcha que congregó a una multitud femenina
Fueron las consignas más fuertes del cierre de la marcha que congregó a una multitud femenina Fuente: LA NACION - Crédito: Soledad Aznarez
Evangelina Himitian
María Ayzaguer
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4 de junio de 2019  

"Vivas y desendeudadas nos queremos", ese fue el grito de la quinta convocatoria #NiUnaMenos , que anoche tiñó de violeta y verde la Avenida de Mayo, los colores que simbolizan los principales reclamos de esta movilización: la lucha feminista y la legalización del aborto . Con fuertes críticas al gobierno de Mauricio Macri y al crecimiento de las desigualdades de género, el acto tuvo un fuerte tono político.

Unas 100.000 personas, según los organizadores, se congregaron en torno de la Plaza de Mayo en contra de la violencia machista que el año pasado se cobró la vida de 278 mujeres. Tal como ocurrió hace cinco años, cuando de forma espontánea y a través de las redes sociales miles de mujeres marcharon con pancartas y banderas que sintetizaban sus reclamos: el fin de los femicidios , el acoso callejero, la discriminación laboral, la violencia sexual, los abusos y las estigmatizaciones de género.

La convocatoria arrancó a las 17, en la plaza frente al Congreso de la Nación. Diversas agrupaciones se congregaron allí para marchar por la avenida hacia la Plaza de Mayo. Desde temprano, los vendedores de pañuelos, choripanes y sándwiches veganos bregaban por encontrar un lugar en el camino de la marea feminista.

Cerveza helada, huevos y cebolla frita, panguich, el grito de los comerciantes de marcha se mezclaba con las canciones feministas. "Aborto legal, en el hospital"; "se cuidan, se cuidan los machistas, América Latina será toda feminista", y otros coros que tenían por destinatarios el patriarcado, la Iglesia Católica y el gobierno nacional.

Mientras las chicas se pintaban con glitter verde y violeta, las bandas de percusión hacían sonar los redoblantes, mientras los últimos oficinistas dejaban el microcentro. Este año, la convocatoria pareció inferior a la de años anteriores, cuando era una misión imposible caminar por la plaza. Esta vez, en cambio, la multitud se instaló sobre la avenida, sin poner un pie sobre la plaza.

Pasadas las 19, y mientras las murgas feministas se cansaban de castigar los redoblantes, reinaba el desconcierto. Había pasado una hora de la convocatoria y todavía no había aparecido el escenario que el Movimiento Evita había prometido. Una columna de la agrupación Tupac Amaru, sostenía banderas frente al Cabildo y sus representantes aseguraban que en cualquier momento llegaba el camión y comenzaban a armar el escenario.

Algunas mujeres preguntaban si no sería al revés la marcha. "¿No habrá que ir para el Congreso?", preguntaba una joven a su grupo de amigas. Pero no. Casi una hora después, apareció un pequeño camión, de donde se bajaron cuatro parlantes, y que ofició de discreto escenario.

"Compañeras, les pedimos un poco más de paciencia", reiteraba una de las organizadoras, mientras la gente empezaba a dispersarse. Finalmente, el acto empezó cerca de las 20.30.

El pedido por la legalización del aborto
El pedido por la legalización del aborto

Al camión escenario subieron unas 40 mujeres, en turnos de a 20 por vez. Entre todas leyeron un documento de cinco páginas. Cada una leyó un fragmento del documento, redactado en lenguaje inclusivo.

Las primeras consignas hacían referencia a los femicidios y a la violencia de género, pero enseguida el tono del discurso tomó un cariz político: "Somos un movimiento antipatriarcal, anticapitalista, anticlericalista y antibiologicista", dijeron. Uno de los fragmentos más aplaudidos fue el pedido de interrupción legal del embarazo. "Niñas, no madres", repitieron. "Gane quien gane en octubre, el movimiento de mujeres tiene que seguir copando las calles, porque ningún gobierno nunca nos regaló nada", sintetizó una de las organizadoras.

Pedido a la Corte

El presidente Mauricio Macri envió una carta a las autoridades de la Corte Suprema de Justicia, en la que manifestaron su preocupación por el número de femicidios.

"Creemos que debe haber un mayor compromiso por parte del Poder Judicial, que en muchos casos continúa reproduciendo estereotipos de género y discriminación en sus procesos judiciales y sentencias", dice el documento, que también llevó la firma de Fabiana Túñez, directora del Instituto Nacional de la Mujer, entre otros funcionarios y legisladores.

La marcha #NiUnaMenos tuvo sus réplicas en todo el país: en Rosario, por ejemplo, los colectivos llevaron en forma gratuita a las mujeres a la movilización y en otras 50 ciudades las mujeres se manifestaron contra la violencia.

En Buenos Aires, el final de la movilización fue un nuevo pañuelazo. Las manos se alzaron para entrelazar los pañuelos verdes y exigir una vez más, que esta vez el proyecto se convierta en ley.

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