
Declaró el padre de Natalia Melmann
Dijo haber encontrado semejanzas entre el ahorcamiento de su hija y la manera en que se ata los cordones de los zapatos uno de los policías acusados
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"El cordón tenía dos vueltas sobre el cuello de Natalia y un nudo simple" describió Gustavo Melmann al prestar declaración testimonial y seguidamente comentó haber observado que el sargento Ricardo "Suárez es muy prolijo en todo...inclusive atándose los zapatos...".
Con la voz entrecortada de emoción y visiblemente angustiado, Melmann contó después al tribunal que no reconoció a su hija muerta dado el estado de descomposición en que se hallaba el cadáver y confió que gracias "a la ropa" pudo hacer la identificación.
El de Gustavo Melmann fue esta mañana el primero de los testimonios que se prevé escuchar durante la audiencia inaugural del juicio oral y público contra tres policías bonaerenses y un civil por la violación y homicidio de Natalia, de 15 años.
La audiencia se lleva a cabo en una pequeña sala de los tribunales marplatenses con capacidad para 44 personas, además de los miembros del tribunal oral, Enrique Ferraris, Rodolfo Guimarey y Reinaldo Fortunato.
Al ingresar en la sala de audiencias, Gustavo Melmann protagonizó un pequeño roce con los policías que vigilan la entrada ya que se negó a que lo revisaran y se quejó de esa pretensión policial consitituyó "una presión".
"Me vienen a requisar a mí que para colmo tuve que viajar en el colectivo con uno de los policías acusados (Anselmini)", protestó el hombre.
Para esta primera jornada se prevén además los testimonios de la madre Natalia, Laura Calanpuca; los hermanos de la joven
Nicolas y Nahuel; y cinco amigas que la acompañaron en la noche del crimen.
11.07 | Comenzó el juicio por el asesinato de Natalia Melmann
MAR DEL PLATA.- Con la negativa del tribunal a detener a uno de los policías acusados del crimen de Natalia Melmann, empezó esta mañana el juicio oral y público contra tres policías bonaerenses y un civil por la violación y homicidio en 2001 de la adolescente en Miramar.
A poco de iniciado el debate, el fiscal Marcos Pagella solicitó al que se disponga la detención del suboficial Ricardo Anselmini, cuarto de los acusados que gozaba de libertad. Pero el tribunal en lo criminal dos solamente dispuso que permanezca bajo custodia policial aunque gozando de libertad.
La audiencia se lleva a cabo en una pequeña sala de los tribunales marplatenses con capacidad para 44 personas, además de los miembros del tribunal oral en lo criminal dos de Mar del Plata, Enrique Ferraris, Rodolfo Guimarey y Reinaldo Fortunato, y el fiscal Marcos Pagella.
Al ingresar a la sala de audiencias, Gustavo Melmann protagonizó un pequeño roce con los policías que vigilan la entrada ya que se negó a que lo revisaran y se quejó de esa pretensión policial consitituyó "una presión".
"Me vienen a requisar a mí que para colmo tuve que viajar en el colectivo con uno de los policías acusados (Melmini)", protestó el hombre. Para esta primera jornada se prevén los testimonios de los padres de Natalia, Gustavo Melmann y Laura Calanpuca; sus hermanos Nicolas y Nahuel; y cinco amigas que la acompañaron en la noche del crimen.
En la noche del 4 de febrero de 2001, Natalia fue a bailar a la discoteca Amadeus, de Miramar, y allí estuvo con sus amigas hasta que se retiró con un hombre, y cuatro días más tarde su cadáver con signos de violación y estrangulamiento fue encontrado en el vivero dunícula de esa ciudad.
Los acusados, además del ya mencionado Anselmini, son el sargento Ricardo Suárez, el sargento primero Oscar Echenique, ex integrantes de la comisaría de Miramar, y el civil Gustavo, "El Gallo" Fernández, sospechado de haber ´entregado´ a la adolescente. Todos ellos están imputados de los presuntos delitos de privación ilegítima de la libertad agravada; abuso secual agravado, y homicidio triplemente agravado con alevosia y ensañamiento, y según esos cargos podrían ser condenados a reclusión perpetua.
Según la instrucción del proceso, Natalia Melmann habría estado con los policías en una vivienda de la calle Paraguay sin número, en el barrio Copacabana, a 3 kilómetros del centro de Miramar, donde se habría producido su violación y asesinato por ahorcamiento.
Fuente: DyN





