Día de la Biodiversidad: las cuatro especies en peligro de desaparecer en la Argentina
La Fundación Temaikèn advierte sobre la preocupante situación de especies emblemáticas; el impacto del avance humano y la pérdida de hábitat desafían los esfuerzos de conservación en el país
5 minutos de lectura'

Cada 22 de mayo, el Día Internacional de la Diversidad Biológica invita a reflexionar sobre la riqueza natural del planeta, pero también funciona como una alarmante llamada de atención. En la Argentina, la pérdida de biodiversidad ya no es una amenaza abstracta del futuro: ocurre hoy y de manera acelerada.
De la mano de la Fundación Temaikèn, que trabaja hace décadas junto a instituciones científicas y organismos públicos para frenar esta crisis, se advirtió sobre cuatro especies emblemáticas de nuestro país que se encuentran en peligro de extinción. Sus historias reflejan los principales desafíos de la conservación ambiental en el territorio nacional.
1. Aguará guazú: acorralado por los mitos y los atropellamientos
El cánido más grande de Sudamérica (Chrysocyon brachyurus) habita en el norte y centro-este del país, extendiéndose incluso hasta la provincia de Buenos Aires. A pesar de su imponente aspecto similar al de un lobo, es un animal inofensivo que no representa un peligro ni para las personas ni para el ganado.
- Sus principales amenazas: durante décadas fue perseguido por creencias erróneas. Hoy, su supervivencia está en jaque debido a la pérdida de hábitat provocada por el avance agrícola y urbano, la captura ilegal de cachorros y, de manera crítica, los atropellamientos en rutas, que se convirtieron en su principal causa de muerte.
- ¿Sabías qué?: Tiene un valor cultural enorme: es considerado un animal protector por los pueblos Toba y Mocoví, mientras que la tradición criolla lo vinculó falsamente con la leyenda del lobizón. Además, camina de forma “lateralizada” (como los camellos y las jirafas), moviendo las patas del mismo lado al mismo tiempo.
2. Cardenal amarillo: un siglo de presión por el comercio ilegal
El cardenal amarillo (Gubernatrix cristata) es una de las aves cantoras más vistosas de la Argentina, una característica que se transformó en su propia condena. La extracción sostenida de ejemplares silvestres —principalmente machos— para abastecer el mercado ilegal de aves de jaula, sumada a la destrucción de su hábitat por actividades productivas, redujo drásticamente su población. Hoy está categorizado oficialmente en peligro de extinción.

- ¿Sabías qué?: estas aves tienen “dialectos” regionales. El canto del cardenal amarillo cambia según la zona donde vive; cada población posee una tonada propia y distintiva, como si hablaran diferentes idiomas.
Para frenar su desaparición, se creó la Alianza Cardenal Amarillo de la provincia de Buenos Aires, una red en la que Temaikèn colabora activamente para el rescate, reinserción y fortalecimiento de sus poblaciones en la naturaleza.
3. Ranita patagónica: el impacto de los ambientes alterados
En las lagunas de la provincia de Neuquén habita la ranita patagónica (Atelognathus patagonicus), un pequeño anfibio cuya situación es crítica. Su ecosistema original fue drásticamente alterado por la introducción de peces exóticos invasores, como las truchas arcoíris y las percas, que compiten y depredan sobre ella.

- Sus principales amenazas: obligadas a desplazarse, muchas poblaciones sobreviven en lagunas temporarias que sufren las consecuencias del sobrepastoreo, el pisoteo del ganado y la sequía derivada del cambio climático.
- ¿Sabías qué?: posee una capacidad de adaptación asombrosa. Un mismo individuo puede desarrollar dos formas de vida (una acuática y otra terrestre) y cambiar incluso su alimentación según la disponibilidad de agua en el ambiente.
Frente a la desecación de sus lagunas, la fundación trabaja junto a la Administración de Parques Nacionales (APN) rescatando ejemplares para llevar adelante un programa de reproducción con fines de cría en su Bioparque.
4. Mentita campera: la resistencia del último ejemplar silvestre
La crisis de la biodiversidad no solo afecta a la fauna. En el sur de Misiones, la mentita campera (Hedeoma teyucuarensis) —una planta aromática utilizada tradicionalmente por los pobladores para dar sabor al mate y al tereré— se encuentra al borde de la desaparición absoluta.
- Situación límite: actualmente, solo se conoce un único ejemplar silvestre en toda la naturaleza.
- La esperanza: a través de la investigación en la Reserva Natural Osununú (donde se desarrolla el programa Selva y Pastizal), los especialistas lograron reproducir 62 individuos en vivero, un logro científico y de conservación crucial para ganarle la carrera a la extinción.
Un esfuerzo colectivo contra el reloj
El diagnóstico de estas cuatro especies demuestra que la pérdida de biodiversidad en Argentina responde a múltiples factores humanos. Sin embargo, el trabajo articulado entre ONGs, científicos y el Estado demuestra que revertir esta tendencia todavía es posible. La supervivencia de nuestra fauna y flora nativa depende de las acciones que tomemos hoy.
Información brindada por la Fundación Temaikèn.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA
1Por primera vez, una inteligencia artificial permite ver cómo una enfermedad altera todo el cuerpo, célula por célula
2Habló la madre del adolescente al que la vicedirectora le pateó el pupitre por mal comportamiento en el colegio
3“Todo era raro adentro”: Vecinos y pacientes de la “clínica del horror” cuentan sus casos y la mala fama que tenía el lugar
4Con turf, folclore y comida típica: el festival ideal para disfrutar en familia este fin de semana largo cerca de CABA








