El doctor en Ciencias Biológicas, Juan Ferrario, visitó los estudios de LN+ para analizar el impacto de la patología en la vida cotidiana y la importancia de la investigación científica; “En la actualidad no tiene cura”, sentenció
3 minutos de lectura'

El Parkinson se presenta hoy como un desafío complejo para la medicina moderna. No solo por la ausencia de una cura definitiva, sino por las barreras sociales y los diagnósticos tardíos que enfrentan quienes conviven con la enfermedad.
Juan Ferrario, doctor en Ciencias Biológicas e investigador especializado en esta patología, explicó en LN+ que, “si bien el 90% de los casos se manifiestan entre los 50 y 60 años, existe un componente genético que puede adelantar la aparición de los síntomas de manera drástica”.

“El primer síntoma detectable es la rigidez muscular”, planteó Ferrario. “Inicialmente es muy difícil de detectar”, señaló y agregó que “solo el 10% de los casos detectados tienen un origen hereditario”.
Según el análisis del experto, “en estas situaciones particulares, la enfermedad puede manifestarse mucho antes de lo previsto. Incluso a partir de los 10 años o en la franja de los 30 a 40 años”.

Una referencia hollywoodense
Un ejemplo emblemático de esta variante genética es el del actor Michael J. Fox, quien lidió con la enfermedad desde su juventud y se ha convertido en un referente global de la lucha contra el Parkinson.
Recientemente, la visibilidad de su condición volvió a ser noticia tras un emotivo episodio en el set de la serie “Terapia sin filtro”, donde un gesto de Harrison Ford conmovió profundamente a Fox, evidenciando la importancia del apoyo y la empatía en el entorno profesional para quienes atraviesan este proceso.
“Las personas con Parkinson tienen problemas motores, pero no cognitivos, salvo en casos puntuales. Mentalmente están en perfectas condiciones”, afirmó Ferrario.
Al momento de ser consultado sobre los estigmas de la enfermedad, el especialista dijo que “la mayoría de los pacientes sufre discriminación en el ámbito laboral”. En consonancia, el investigador fue enfático al desmitificar la idea de que el Parkinson anula las capacidades de una persona.
En palabras del doctor en Ciencias Biológicas, “existe una tendencia social a alejar a los afectados de sus puestos de trabajo bajo la falsa premisa de que no pueden llevar una vida normal bajo tratamiento”.
El rol de la Argentina y las posibilidades de la cirugía
En los estudios de LN+, Ferrario advirtió que no todos los pacientes son candidatos para intervenciones quirúrgicas.
“No todos los casos de Parkinson son susceptibles de cirugía”, precisó el especialista, subrayando que el tratamiento debe ser integral y adaptado a cada etapa de la enfermedad.

En este contexto, la Argentina ocupa un lugar de privilegio en el mapa sanitario regional. El investigador destacó que el país es considerado un “faro” respecto a los tratamientos disponibles y la calidad de sus profesionales.
Al momento de indicar la manera más efectiva para ayudar a una persona con Parkinson, recomendó “trasladarlos a centros especializados en movimientos anormales”.
Para el cierre, Ferrario insistió en una idea: “Fortalecer a la ciencia no solo nos permite acceder a mayores recursos para conocer en profundidad al Parkinson, sino también para combatir los prejuicios que aún persisten en la sociedad”.
1La Argentina seguirá siendo el destino más elegido en la región por estudiantes internacionales
- 2
Hay alerta naranja y amarilla por altas temperaturas y tormentas para este miércoles 28 de enero: las provincias afectadas
3Quién era Silvana Garibaldi, la turista de Pilar que murió tras tirarse de una cascada en el Parque Nacional Nahuel Huapi
4El Gobierno dispuso la baja de otras 13 empresas de medicina prepaga






