
En Florencia, todos miran al cielo ante el temor de que llueva
El riesgo del paso del agua desde Chaco
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FLORENCIA, Santa Fe.- En esta comuna, de 8500 habitantes, la gente mira al cielo ante el riesgo de lluvias y teme por las crecidas de los ríos Tapenagá y Paranacito, porque traen la masa de agua que, en los últimos días, inundó 300.000 hectáreas de campos en Chaco y provocó pérdidas millonarias.
Los vecinos y productores de esta localidad, situada a 460 kilómetros al norte de la capital santafecina y a 80 km de Resistencia, Chaco, están alertas. Víctor Rodríguez, el jefe comunal, recibe cada cuatro horas los informes del Ministerio de Asuntos Hídricos de Santa Fe sobre el crecimiento del caudal de los mencionados ríos y con detalles de las precipitaciones.
"Mire, acá el agua todavía no llegó. Pero seguimos minuto a minuto los informes que nos mandan de Santa Fe. En la medida en que no llueva, la situación se va a calmar. Tenemos un problema grande con el Chaco, que ha generado obras para la derivación de aguas que nos han perjudicado", dijo a LA NACION Víctor Rodríguez, jefe comunal de Florencia.
Los temores de Rodríguez, de los vecinos y productores de esta localidad tienen su razón de ser. El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó lluvias para pasado mañana. Además, hace dos años las precipitaciones producidas en Chaco provocaron la crecida de los ríos Tapenagá y Paranacito y arrasaron dos puentes que permitían la evacuación de la hacienda de 40 productores de la zona.
"El agua nos llevó esos puentes y nunca los repusieron. Esa zona sigue incomunicada, porque la obra para construir esos puentes cuesta más de un millón y medio de pesos. Además, en aquella oportunidad, el agua tardó más de cinco meses en escurrir", expresó Rodríguez.
En el último fin de semana, representantes de las sociedades rurales de Villa Ocampo y Villa Guillermina, localidades situadas al sur de Florencia, recorrieron esta zona para evaluar la crecida de los ríos y elaborar medidas de prevención y alerta conjuntas. A la iniciativa también se sumaron productores de Los Amores, ante el temor que se repita la situación de hace dos años, cuando las lluvias caídas en Chaco, a 200 km de esta zona, dejaron bajo el agua a más de la mitad del distrito santafecino.
"Hasta ahora, el agua ha drenado bien debido a que los campos absorbieron la masa líquida debido a la gran sequía que precedió la inundación. No creo que esta vez ocurra una situación similar, salvo que llueva mucho", dijo el productor Santiago Bertucci.
Fuentes de la Dirección Provincial de Defensa Civil coincidieron con la apreciación de Bertucci y de su colega Federico Graf. Hace cinco días cuando sobrevolaron la zona, advirtieron que existían varios campos con agua. Pero en la actualidad la situación cambió debido a que la tierra absorbió el agua.
"El problema con el agua que viene del Chaco es que corre muy fuerte y no te avisa. Acá hay que tener miedo cuando se enoja el río Paraná, cuando llueve en el Chaco y cuando llueve en la zona. Al darse estas tres cosas al mismo tiempo, entonces hay que temblar. Pero el Paraná te avisa. Uno sigue lo que pasa en Iguazú y sabe que tiene 10 días para prevenirse de la crecida. Pero con la lluvia del Chaco no se puede hacer nada, viene de golpe y arrasa con todo, como pasó con dos puentes hace dos años", expresó Graf, de 70 años.
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