
Hay abandono en lagos porteños
Numerosos espejos de agua están descuidados y son peligrosos para la salud; la comuna admitió que no cuenta con un registro de su situación; hay casos en que los vecinos piden que los tapen
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La mayoría de los lagos de la ciudad de Buenos Aires no goza de buena salud. Sólo cuatro de los más importantes están en buen estado gracias al mantenimiento gratuito de empresas privadas. Del resto, algunos parecen estanques y otros ni siquiera tienen agua: sólo se ve barro y basura.
La Nación consultó en el Gobierno de la Ciudad. Y tras varias averiguaciones, se admitió que no se cuenta allí con un registro completo del estado general de todos los lagos.
Por caso, el director de Espacios Verdes, Daniel García Mansilla, señaló que conocía cómo se encuentran los cuatro lagos de Palermo y el de parque Centenario, "que son los que el gobierno tiene bajo su responsabilidad, porque son los más importantes".
Y del resto, ¿quién se ocupa?, fue la pregunta.
Numerosos vecinos de los barrios de Palermo, Caballito, Villa Lugano y Villa Soldati no sólo se quejan de las malas condiciones en que se encuentran los espejos de agua, sino también de la falta de higiene y de seguridad que hay en su entorno.
Quejas en Caballito
En Caballito, los vecinos demostraron ser los más activos para encontrar una solución al mal estado en que se encuentra el lago del parque Centenario.
Realizaron un sondeo en el barrio que arrojó que el 65 por ciento de sus moradores prefiere que, tal como están las cosas, se remueva al espejo de agua y se dé otro uso al predio que ahora ocupa.
Según Fabio Márquez, presidente de la Asociación de Voluntarios del Parque Centenario, el lago se ha convertido en el primer foco de contaminación bacteriológica de la zona. En sus aguas estancadas se encuentran todo tipo de residuos. Allí también se bañan y defecan los perros.
Los últimos análisis del agua realizados por la asociación detectaron un alto nivel de bacterias coliformes fecales, originadas por excrementos de animales, y la bacteria Escherichia coli , cuya cepa puede generar desde cólera hasta síndrome urémico hemolítico.
Desde la comuna, García Mansilla aseguró que "el Gobierno de la Ciudad realiza mantenimientos periódicos que consisten en la oxigenación de esas aguas".
Victoria Ocampo y Planetario
En el parque Tres de Febrero, las quejas vecinales apuntan al abandono que sufren los lagos Victoria Ocampo y el del Planetario.
Este último se encuentra cercado a causa de la muerte de una docena de patos y peces ocurrida a principios de año por problemas de contaminación.
A raíz del episodio, la empresa Aguas Argentinas, que desde hace tres años se encarga del mantenimiento gratuito de los lagos del Rosedal y de Regatas -los de mayor superficie de los bosques de Palermo-, elaboró un proyecto para recuperar los lagos del Planetario y Victoria Ocampo, que según fuentes de la comuna se aprobará en estos días.
Otro de los pocos lagos que recibe mantenimiento es el del Hipódromo, un espejo de agua con fines decorativos y cuyo cuidado está a cargo del concesionario del predio, la empresa Hipódromo Argentino de Palermo SA.
Peor suerte tiene el parque General Paz, predio donde tenía su chacra Luis María Saavedra a fines del siglo pasado. Ahora, su pequeño lago está totalmente vacío.
Y desde hace casi 10 años, donde debería haber agua limpia sólo se ve barro y basura.
En el parque Rivadavia, en cambio, otro grupo de vecinos se mueve para tratar de recuperar el espejo de agua.
Tras varias gestiones, llegaron a un acuerdo con el Centro de Gestión Nº 6, a cargo de Juan José Pi de la Serra, para reparar el lago, que actualmente está sin agua. Hace sólo unos años, recuerdan los memoriosos, allí había cisnes y buen aroma.
El Gobierno de la Ciudad dispuso una partida de 189.000 pesos para reciclar el predio.
Mayor seguridad
A eso se suman las quejas por la falta de seguridad, sobre todo a la noche, de señales indicadoras y de guardianes en los alrededores de los lagos.
Por caso, se recordó el hecho de que todavía, en Palermo, los botes de alquiler quedan al alcance de personas que, desprevenidas del riesgo, se arriesgan a altas horas de la noche, tal como ocurrió el 13 de marzo último, cuando un joven de 24 años murió ahogado en el lago de Regatas al caer de una embarcación. Quedó atrapado entre las algas del fondo.
Los sistemas de lagos y lagunas artificiales que se construyen con fines decorativos llegan a conformar verdaderos ecosistemas con el paso de los años. Ahora, los vecinos piden por su mejor cuidado.




