“Lo mejor está por venir”: de la mano del clima, las escapadas espontáneas dominaron la primera quincena en Mar del Plata
Los pronósticos del tiempo se convirtieron en determinantes a la hora de llegar a esta ciudad
6 minutos de lectura'


MAR DEL PLATA.- “Lo mejor está por venir”, se escucha y coinciden entre los hoteleros, los gastronómicos y los responsables de balnearios con la mirada clavada en la segunda quincena de enero, que ya está en la gatera. Como sucedió en el arranque del año, se prevé que las escapadas sobre la marcha en función del buen tiempo serán las que marquen lo que viene.
Es que así fue el inicio de este 2026, con el primer pico de ocupación de alojamiento a partir de la celebración de Año Nuevo. Incómoda en el almanaque, justo a mitad de semana, esta fecha se potenció por esos días con una ola de calor excepcional que cruzó gran parte del país y sumó turismo espontáneo en busca de mar y aires más frescos.
Según a quien se pregunte, el rendimiento de estas dos primeras semanas del año fue de regular a bueno. Lo excelente fue para unos pocos y lo vivido no siempre conformó a todos: la racha de buen tiempo colmó playas y llevó a sufrir al comercio de calle. Las lluvias y algunas temperaturas otoñales dejaron escapar insultos entre concesionarios de balnearios. Celebran el empate con el año pasado algunos organizadores de eventos y anticipan números finales en baja los que saben por experiencia del ritmo de las boleterías de teatro.
Si algo muy bueno ha tenido Mar del Plata desde que cambió el almanaque es que, en medio de una meteorología oscilante y sorprendente, que con 38.5°C pasó en un mismo día de ser la ciudad con mayor temperatura del país a un “mini-tsunami” y vientos del sur casi invernales en ese atardecer, regaló fines de semana a medida del verano.

El tiempo
Aquel del arranque de año, anticipado por los pronósticos que garantizaban muy buen tiempo de miércoles a lunes, disparó un incremento de reservas que se sumaron a tantas decenas de miles que ya andaban por aquí para recibir el Año Nuevo. Fueron aquellos los mejores días con varios paradores a capacidad completa, hoteles e inmobiliarias con poca disponibilidad y gastronomía de doble turno, extendida hasta las primeras horas de la madrugada.
Luego vendrían jornadas algo más frescas, tardes de arenas casi desiertas, algunas lluvias e incertidumbre. Los viajes espontáneos y las permanencias breves son un signo de este arranque de temporada. “El año pasado había costado mucho más arrancar, también por el mal clima”, recuerda Guillermo Rossi, presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata y confirma a LA NACION que llegan a esta fecha con un promedio de 60% de ocupación de casas y departamentos en alquiler.
La hotelería, según se pudo confirmar, promedió un 65% con picos de algo más de 80%. Y en restaurantes se vio, como se viene dando hace mucho, que crece la demanda con buenos precios y promociones y en el segmento de mayor categoría es donde mejor rendimiento tuvieron. El circuito prémium tiene su clientela y dispuesta a pagar lo que vale. El segmento ABC 1, aquí, tiene vida propia y goza de buena salud.
Los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional han dejado para esta zona una constante de contrastes, día tras día. Dos consecutivos iguales fueron casi la excepción. En esta semana, por ejemplo: a mucho sol y tarde calurosa del lunes le siguió una madrugada de chaparrones y un martes gris. Este miércoles volvió el cielo diáfano, la oportunidad de chapotear largo en el mar y para este jueves hay que tener paraguas y abrigos a mano. Es un sube y baja de corrido, a un ritmo de electrocardiograma.
Caída del consumo
La cuota positiva de esa inestabilidad es que ha repartido el mercado casi por igual: con sol trabajan las playas y sus chiringos y los vendedores ambulantes. Los nubarrones empujan a arrimarse a los shoppings y a los paseos comerciales. ¿Ventas? Allí es donde casi todos coinciden en que los números están para abajo. El indicador común es que no varió tanto la cantidad de turistas arribados con respecto a 2025, pero sí que cayó el consumo.
Si bien a veces este tema puntual tiene un uso político, sin estridencias se apuntó desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires a la caída no de visitantes, sino de gasto. Desde el gobernador Axel Kicillof a sus funcionarios responsabilizaron a la política económica del gobierno nacional y no solo por ajustar presupuestos: le endilgan un modelo que facilitó condiciones para que miles de argentinos elijan veranear en Brasil. Las arenas marplatenses acusan ese impacto.
Uno de los que marcó temprano el balance poco feliz que deparará esta temporada fue Carlos Rottemberg, empresario teatral. Después del Día de Reyes suele tener con precisión admirable lo que resultará al cabo de tres meses de espectáculos en escena por estas playas. Vaticinó un cierre que en marzo indicará 15% de venta de tickets por debajo de la temporada anterior. No tanto por este enero, sino por un febrero corto, con feriados de Carnaval a mitad de mes.
Destacó además la incidencia de “una ola de calor inusual en el final del año e inicio del nuevo que provocó menos movimiento para actividades cerradas”. Si bien por esos días y ese mismo motivo llegó más gente de la esperada, con esas condiciones de tiempo a favor disfrutaron mucho más de la playa que de las obras en cartel. “Mar del Plata es una ciudad balnearia, la playa es el principal atractivo y el clima, un factor determinante”, advirtió.
De eso saben los fabricantes y vendedores de tejidos de punto, una industria fuerte local. “Por suerte tuvimos dos o tres días frescos y nos permitió mejorar las ventas”, dijo a LA NACION el presidente de la Cámara Textil de Mar del Plata, Guillermo Fassano. Reconoció una baja expectativa previa para esta temporada y una dependencia de la dinámica de mostrador vinculada a días no aptos para playa.
“Si hay expectativas de buen tiempo la gente no solo viene, sino que estira la estadía y se queda”, confió a LA NACION un operador del rubro gastronómico que ya se está acostumbrando a este nuevo ritmo turístico. Parece que ya no se mide lo que vendrá, por ejemplo en la segunda quincena, por el ritmo de reservas anticipadas. La verdad de todo, aquí donde se trata de disfrutar de la playa, se empieza a jugar en pronósticos que garanticen una ventana de jornadas de sol y buenas temperaturas.
1Un famoso humorista fue sorprendido por el meteotsunami mientras transmitía en vivo desde el mar
2Tragedia en La Frontera. Sigue “inestable” el menor víctima de un choque entre una camioneta 4x4 y un vehículo UTV
3Quién era Yair Manno, el marplatense que se había mudado a Francia y que murió en la ola gigante de Mar Chiquita
- 4
“Lo más lindo que hice en mi vida”: inventó 300 cuentos para su nieto en pandemia y se venden a beneficio de dos hospitales



